VIDA DEL MIGRANTE
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC-
UNAM
Mi madre y mi padre nunca quisieron salir de aquí,
la mayoría de las gentes igual se quieren quedar para hacerse viejos en sus
calles, no quieren estar lejos de su familia, pero veo que el pueblo ha
mejorado mucho. Cuando me marche, sus casas eran de tejas la mayoría y sus
calles con tierra, veo que se han construido dos centros de baile, en aquella
época bailábamos en el salón de entrada y en patio de la presidencia. Creo que
sus últimos presidentes han sido buenos. No se ve mucho alcoholismo en general.
Sí, hay bebedores en todas partes, pero los de aquí no molestan a nadie excepto
por las bocinas de sus autos que se la pasan dando vueltas por las pocas
calles.
Todo empezó a los 15 años, cuando me comenzaron
atraer las mujeres. Antes no tenía preocupaciones por traer dinero, simplemente
aceptaba mi pobreza. Había una que me atraía más que las otras, pero no se lo
dije a nadie. La comencé a seguir seguido hasta el error que cometí al llevarle
aquella serenata a las doce de la noche. La gente comenzó a investigar y le
advirtieron al papá de ella que la andaba rondando. Ella dejo de saludarme, me
sacaba la vuelta en la calle, algunos incluso le dijeron a su Papá que era un
joven malo, le dijeron cosas muy malas de mi a mis espalas sin que me enterara
quien lo hizo. Yo mismo no entiendo esta actitud.
Al llegar a estados unidos, en principio no tuve
ninguna mujer conmigo y empecé a salir con una guatemalteca. Los rumores que
escuchaba de mis paisanos eran que no saliera con ninguna gringa debido a que
les gusta poner los cuernos y al momento que terminan contigo le hablan a
migración para ser detenido y expulsado. Tenía miedo de tener relaciones
íntimas, pero me daba vueltas en la cabeza esa idea por la edad, iba cumpliendo
los 18 años, así que un día decidí aventarme con la guatemalteca. Me quiso
convencer en que viviéramos juntos y yo le decía que así estaba bien nuestra
relación.
Ella al tiempo quería tener un hijo, y me dio tanto
miedo que deje de buscarla, simplemente no podía aceptar traer un hijo al mundo
en esas condiciones, eso lo estropearía todo, ya seriamos tres sin papeles. Mis
paisanos de trabajo se burlaban expresando que era un homosexual, que lo normal
para ellos era tener hijos sin darle importancia a los asuntos legales. Me daba
ánimos con la idea de que conseguiría los papeles legalizándome y todo iría
bien. Me daba cuenta que no teníamos ningún derecho, no piamos andar libremente
por la calle, ni ir a fiestas y tomar alcohol como lo hacíamos aquí en el
pueblo.
Viví parte de mi vida en los Ángeles California, es
una ciudad muy grande y bonita. Estaba joven así que tenía plena confianza en
mí mismo. No tenía ningún compromiso con mujer alguna, lo que ganaba lo
utilizaba para pagar mis cuentas. A mis padres no podía enviarles dinero. La
mayor parte del tiempo al salir del trabajo me la pasaba encerrado en un
cuarto. Esa ciudad es muy similar a otras que existen haya, pero es mucho más
grande. Despues me fui a San Francisco, igual a nadie conocía. Aquí da gusto
vivir porque la gente conoce hasta el “Chucho” de otras gentes por su nombre.
Aquí existen los unos para los otros, allá no eres nada, ni nadie, ninguno está
interesado si te enfermas o mueres. A nadie le importas nada. El sexo nunca ha
sido mi problema. En Francisco tuve otra novia peruana, vivimos en un cuarto en
el patio de una casa que lo rentábamos. Lo intentamos por ir más lejos puesto
que me estaba enamorando.
Pronto se fue con otro hombre dejándonos sin ningún
problema. Me di cuenta que, para ellas en aquel país, uno no representa nada,
les da lo mismo si te quieres casar o salir con otra, esa es su actitud. Con el
paso de los años, me di cuenta que me sería muy difícil tener una familia
normal, no entendía aquellas mujeres, no les importas y al menor mal entendido
se marchan sin decirte adiós. Comencé a salir con otra, pero le sucedió una
tragedia de tránsito y se fue al cielo, el carro de una amiga que le daba
aventón de su trabajo se estrelló, me presenté en su funeral y estaba sola, no
tenía parientes cercanos, solo se acercó un padrastro con cuya relación la
había perdido desde joven. Habiendo vivido todo esto, llegué a casa y bebí
media botella de wiski.
Yo no sabía cómo vivir el trance, me acostaba, pero
no dormía, eso hizo que me regresara a San Diego, y comencé a trabajar en un
taller limpiando fierros, pero el taller se incendió y el dueño termino en
cadáver, Salí herido en ese incendio, recibí quemaduras, llevaron a un
hospital, pero con el tiempo me recupere, luego trabajé de jardinero. En ese
incendio me quede pensando que quizás Dios quería que sobreviviera. Nunca he
tenido problemas con Dios. Tengo una actitud muy filosófica hacia la religión.
Y voy a la iglesia a rezar. Trabaje en una biblioteca de jardinero, ellos
sabían que era indocumentado, pero hicieron la vista gorda.
Me sentí bien, y no me fui a ningún lado. Prefería
estar manso encerrado hasta que las cosas empeoraron con el presidente de ese
país y nos comenzaron a seguir. Fue cuando me involucré con un abogado para
solicitar mi derecho a papeles, pero despues de que los obtuve creo que nada ha
cambiado, te sigues dando cuenta que nada cambia. Muchas personas tienen la
idea de que si eres mexicano tienes miedo de defender tus derechos. Cuando era
indocumentado vivía en la oscuridad, me golpearon gente como yo, no nos
reconocemos como nosotros mismos, te insultan, hay envidias, te denuncian a la
migra por eso todo mundo tiene mido de tener amistades.
Tuve un amigo que le iba muy bien en su trabajo, lo
golpearon acusándolo de ratero para quedarse con su puesto, subieron fotos
suyas al face. Ahora trabajo administrando un edificio de departamentos como
conserje, me gusta mi trabajo. Tengo una prometida, ella me pide que ocultemos
la relación debido a que vive en uno de los departamentos. Al principio no
quería involucrarme por miedo a perder mi trabajo, pero me fue gustando y ahora
me quedo con ella en su departamento, pero, por supuesto, ocultamos parte de la
relación. Me dije quiero una familia ¿Por qué no puedo hacer eso?
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