SEÑORA EN LA
TIENDA
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y
Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
En realidad
si eran muchos platos los que se rompieron. Ella estaba arrodillada en el
suelo, avergonzada ante el suceso y trataba en recoger los pedazos lo más
rápido que podía.- En eso llego un empleado de la tienda con cara de enojo
diciéndole ¡Ahora tendrá que pagar por todo esto o la mando detenida con la
policía! La señora empezó a sollozar.
Me levante y
dirigiéndome al empleado le dije: Tranquilo, tú no eres el gerente, asi que ve
a llamarlo de inmediato para arreglarnos. El empleado se fue y regreso con el
gerente, al llegar nos dijo ¡Hay que pagar por todo esto!
Me sentí mal
e incorporándome le dije: Para su información la mercancía estaba mal acomodada
y se cayó sola cuando la señora pasaba a su lado, asi que la tienda tendrá que
pagarle a la señora el hospital debido a que se cortó la mano.
Ademas tengo
entendido que toda la mercancía que está en exhibición está asegurada y
malsanamente la señora está limpiándoles el piso. Eso es responsabilidad de
ustedes. El gerente me miro a los ojos y alcanzo a decir ¿Es usted abogado, es
su hijo?- Si, a la señora le llegan a cortar la mano por una infección o se
muere, ya verán la demanda que recibirán le dije.
El gerente
cambio de actitud, sonrió y ayudo a la señora a levantarse extendiéndola la
mano no sin antes pedirle disculpas diciendo que eso ocurre a veces cuando los empleados
de la tienda dejan un tanto sueltas las cosas en la estantería pero que bueno
que solo era una pequeña cortada, que si deseaba ellos mismos la podían atender
con su médico. Dirigiéndose a mi persona me dijo; No se preocupe usted tiene
razón toda la mercancía está asegurada, aquí lo único lamentable es el
incidente que daño a esta señora.
Al crecer te
vas dado cuenta que tienes una misión en la vida y que el camino que tomes en
la juventud será la guía a seguir en los próximos años. Siendo adulto te das a
la tarea en buscar la pareja, deseas sea leal, fiel, amorosa, perfecta para
educar a los hijos. Nos esmeramos en localizarla y conseguirla y en ocasiones
nos equivocamos y tomamos del montón porque esa persona hace un buen trabajo en
reconocer lo que ella ocupa y nos engaña con una supuesta vida llena de amor y
al final el premio es desafortunado (a) en el amor.
En tiempos de
necesidad como es la madurez las cosas materiales no interesan sino otras cosas
y se consiguen a costo a veces muy alto que nos lleva a renegar hasta el día de
la muerte, nos olvidamos de vivir y la persona no está nunca satisfecha. Cada
cual tiene un estilo de crianza diferente, asi como creencias, convicciones,
nalgas en disciplina. Algunos de nosotros no creemos en las nalgadas mientras
que otros resuelven los principios después de ellas.
A pesar de
los tiempos cambiantes, costumbres, seguimos siendo fieles a las creencias
aprendidas. La vara oficial controla en lo público y en casa cada uno mata sus
moscas o pulgas a su manera. Aprendimos el principio de no golpear a los niños
delante de la gente, ante otras personas argumentan que los protegemos, tratan
de que no sean avergonzados en público pero a la hora en que nadie nos ve los
disciplinan a su manera. No es bueno disciplinar a los hijos cuando traemos
rencor, coraje, mal humor.
Lo caliente
en la sangre nos puede llevar a ofender, denigrar, dar golpes por eso es mejor
esperar a calmarnos para que los sentimientos se apoderen de la lucidez.
Similar situación no se debe hacer como es el hecho de regañarlos, y después
ponerse a llorar.- Respira para que la emoción baje de tono.
Ellos están a
la espera del castigo y su recompensa en un abrazo posterior, es la manera de
admitir que se equivocaron pero los amamos. La táctica adecuada es dar primero
una advertencia hablando seriamente y claro del porqué, y si no la atienda
pasar a la ofensiva, luego el castigo. Lo ridículo es que la persona ande con
una vara en la mano amenazándolo para que tenga miedo y nunca lo haga. A veces
son los padres quienes se están probando el grado de control que ejercen sobre
los hijos “No hagas esto”
Por ejemplo
se exagera cuando se le cae un plato sin desearlo, se tira el agua de un vaso y
se le quiere golpear inmediatamente. Cuando mienten los padres sienten una
ofensa al darse cuenta o si se les cae el rollo de papal del baño a la taza,
son instantes amargos y se deben a que les gana la sensación en desear hacerles
daño. Lo deseable es enseñarlos a pedir disculpas, no a humillarse por el error
involuntario. Aprender a perdonarlos, que ellos sepan que confiamos en ellos.
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