CODIGO DE ÉTICA Y MORAL OBLIGATORIO DE LOS MAESTROS
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad
Nacional Autónoma de México.
Un profesor siempre debe ser amable, cortes, manejarse con
tacto, dar atención tanto a estudiantes como a padres y la administración
educativa. Los maestros deben comunicarse respetuosa y amablemente con los
padres de los estudiantes. El maestro asesora a los padres sobre temas de
educación de los estudiantes. El maestro no revela las opiniones expresadas por
los niños sobre sus padres ni las opiniones de los padres sobre sus hijos. La
relación entre profesores y padres no debe influir en la valoración de la
personalidad y los logros de los niños. Las relaciones de los maestros con los
estudiantes y su evaluación no deben verse influenciadas por el apoyo brindado
por sus padres a la institución educativa.
Un maestro no sólo enseña a los niños, sino que también es un
educador público, un guardián de los valores culturales y una persona decente y
educada. El maestro contribuye al desarrollo de la sociedad, comprende su rol
social, y cumple con su deber cívico. El maestro está obligado a hacer todo lo
que esté a su alcance para consolidar la comunidad pedagógica de la Institución
Educativa, como defender el honor y la dignidad de los compañeros como propios.
El deber moral de un docente es analizar imparcialmente tanto
sus propios errores como los de sus colegas al implementar el proceso educativo
y prevenir activamente la práctica de colegas incompetentes. En las relaciones
con sus colegas, el docente debe ser honesto, justo, decente, respetar sus
conocimientos y experiencia y también estar dispuesto a compartir
desinteresadamente su experiencia y conocimientos. La crítica a un colega sólo
puede ser razonada, correcta y constructiva. Las acciones profesionales están
sujetas a la crítica, pero no la personalidad de los compañeros. El maestro no
tiene derecho a hacer declaraciones negativas sobre sus compañeros y su trabajo
en presencia de los estudiantes y sus padres.
Es obligación del maestro ayudar voluntariamente a los padres
en la resolución de cuestiones relacionadas con el proceso de educación y
crianza de sus hijos con su consentimiento voluntario (nada sin el consentimiento
de los padres). El maestro no tiene derecho a interferir con un padre
(representante legal) que decide confiar el desarrollo y la crianza de su hijo
a otro maestro. No tiene derecho a criticar los valores y creencias familiares
de los estudiantes. Una discusión constructiva sobre ellos sólo es posible con
los padres (representantes legales) con su consentimiento pleno y voluntario.
El maestro debe evitar situaciones que
contribuyan al surgimiento de un conflicto de intereses.
El propósito del código de ética y moral para los maestros es
definir los estándares básicos en relación con los maestros, los estudiantes y
sus padres, la comunidad docente y el Estado. El código profesional del docente
consta de tres secciones. 1. Estándares morales y éticos de los maestros 2. - Requisitos
de la personalidad de un maestro 3. - Relaciones con los estudiantes, la
comunidad docente, los padres de los estudiantes, la sociedad y el Estado.
El código define su participación humana, legalidad, democracia,
equidad, profesionalismos y respeto mutuo. De entrada, el maestro no debe de participar
en actividades contraculturales, inmorales e ilegales, ni perder el sentido de
la proporción y el autocontrol. El profesor observa las reglas de la lengua
nacional (español, o nativa), la cultura de su habla y no permite el uso de
maldiciones, frases groseras y ofensivas. Un maestro no debe aceptar ni dar
sobornos ni participar en actividades inmorales.
No sólo se consideran inaceptables los sobornos, sino también
el uso de bienes de una escuela u otra institución educativa (locales, muebles,
teléfonos, fotocopiadoras, servicios, herramientas y materiales), así como el
tiempo de trabajo para necesidades personales. No puede abusar de su puesto
oficial utilizando estudiantes para obtener favores o servicios para fines
personales. El maestro tiene la obligación de mantener en secreto la
información recibida de los estudiantes, excepto en los casos previstos por la
ley, y no revelar las opiniones expresadas por los niños sobre sus padres o las
opiniones de los padres sobre sus hijos. La relación entre profesores y padres
no debe influir en la evaluación de la personalidad y los logros de los niños.
El Maestro, tiene derecho a expresar abiertamente su opinión
sobre el trabajo de sus compañeros, sin difundir chismes. La administración
escolar, a su vez, no puede exigir ni recopilar información sobre la vida
personal de un maestro que no esté relacionada con el desempeño de sus
funciones laborales. Los maestros incompetentes no deben trabajar frente a
grupo. Son los propios maestros quienes deben participar activamente en la
determinación de los estándares con los que son evaluados (Pueden surgir problemas
por falta de empatía, actitud tolerante, éxitos de sus compañeros valorados con
envidia, etc.).
En Inglaterra se prohíbe a los maestros beber alcohol los
fines de semana cuando descansan, y se argumentó que los maestros deben ser un
modelo social a seguir por ello les estaban exigiendo un comportamiento social,
pero los maestros se rebelaron por la invasión a su privacidad) Recodemos que
en Inglaterra el maestro debe recibir una licencia para enseñar la cual les
puede ser retirada en cualquier momento por sanciones disciplinarias. En México
se sanciona por violar disposiciones administrativas, y en base a la ley de
educación, y la constitución.
COMPORTAMIENTO: Un maestro debe esforzarse por convertirse en
un ejemplo positivo para sus alumnos. - No debe participar en actividades
anticulturales, inmorales o ilegales. El profesor valora su reputación. Debe
ser exigente consigo mismo y luchar por la superación personal. Nunca debe
perder el sentido de la proporción y el autocontrol. Debe seguir las reglas del
idioma español y los idiomas nativos regionales, la cultura de su habla y no
permite el uso de maldiciones, frases groseras y ofensivas.
El maestro es una persona honesta que sigue la ley. Ni
aceptar ni dar un soborno es compatible con la ética profesional de un maestro.
El profesor debe utilizar el material y otros recursos con cuidado y prudencia.
No debe utilizar la propiedad de una escuela u otra institución educativa
(habitaciones, muebles, teléfono, telefax, computadora, fotocopiadoras, otros
equipos, servicios, vehículos, herramientas y materiales), así como su tiempo
de trabajo para necesidades personales.
El profesor elige un estilo apropiado de comunicación con los
estudiantes basado en el respeto mutuo. En su trabajo, un profesor no debe
humillar el honor y la dignidad de los estudiantes por ningún motivo,
incluyendo edad, género, nacionalidad, creencias religiosas y otras
características. El profesor es imparcial, igualmente benevolente y solidario
con todos sus alumnos. Las exigencias del profesor a los estudiantes deben ser
positivas y justificadas.
El profesor elige métodos de trabajo con los estudiantes que
desarrollan en ellos rasgos y cualidades tan positivos como la independencia,
el autocontrol, la auto educación y el deseo de cooperar y ayudar a los demás. El
maestro debe esforzarse por aumentar la motivación de aprendizaje de los
estudiantes y fortalecer la fe en sus fortalezas y habilidades. Si, el profesor
se equivoca o por menospreciar al alumno al otorgar una calificación, debe
corregir inmediatamente. El profesor evalúa el trabajo de los estudiantes de
forma justa y objetiva, sin sobreestimar ni subestimar las valoraciones.
El profesor está obligado a mantener confidencial la
información que le confíen los alumnos, salvo en los casos previstos por la
ley. Un maestro no debe abusar de su posición oficial utilizando a sus alumnos
para obtener servicios o favores para beneficio personal. No tiene derecho a
exigir a los estudiantes una remuneración adicional por su trabajo, salvo en
los casos previstos por la ley. Los maestros tienen la obligación de trabajar
entre ellos interactuando, brindarse asistencia mutua, respetar los intereses
de los demás y la administración de la institución educativa.
Los maestros deben
estar unidos por la asistencia mutua, el apoyo, la apertura y la confianza, y
tiene derecho a expresar abiertamente su opinión sobre el trabajo de sus
compañeros sin difundir chismes. Cualquier crítica expresada hacia otro maestro
debe ser objetiva y justificada. Los méritos personales de un maestro no deben
quedar sin recompensa, y tiene derecho a recibir de la administración
información relevante para el trabajo de la institución educativa. La
administración no tiene derecho a ocultar información que pueda afectar el
trabajo del maestro y la calidad de su trabajo. En el proceso de las
actividades educativas, el profesor debe cooperar activamente con psicólogos,
médicos y padres para el desarrollo de la personalidad y la preservación de la
salud mental, psicológica y física de los estudiantes.
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