sábado, 12 de octubre de 2024

 

CODIGO DE ÉTICA Y MORAL OBLIGATORIO DE LOS MAESTROS

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 Un profesor siempre debe ser amable, cortes, manejarse con tacto, dar atención tanto a estudiantes como a padres y la administración educativa. Los maestros deben comunicarse respetuosa y amablemente con los padres de los estudiantes. El maestro asesora a los padres sobre temas de educación de los estudiantes. El maestro no revela las opiniones expresadas por los niños sobre sus padres ni las opiniones de los padres sobre sus hijos. La relación entre profesores y padres no debe influir en la valoración de la personalidad y los logros de los niños. Las relaciones de los maestros con los estudiantes y su evaluación no deben verse influenciadas por el apoyo brindado por sus padres a la institución educativa.

 Un maestro no sólo enseña a los niños, sino que también es un educador público, un guardián de los valores culturales y una persona decente y educada. El maestro contribuye al desarrollo de la sociedad, comprende su rol social, y cumple con su deber cívico. El maestro está obligado a hacer todo lo que esté a su alcance para consolidar la comunidad pedagógica de la Institución Educativa, como defender el honor y la dignidad de los compañeros como propios.

 El deber moral de un docente es analizar imparcialmente tanto sus propios errores como los de sus colegas al implementar el proceso educativo y prevenir activamente la práctica de colegas incompetentes. En las relaciones con sus colegas, el docente debe ser honesto, justo, decente, respetar sus conocimientos y experiencia y también estar dispuesto a compartir desinteresadamente su experiencia y conocimientos. La crítica a un colega sólo puede ser razonada, correcta y constructiva. Las acciones profesionales están sujetas a la crítica, pero no la personalidad de los compañeros. El maestro no tiene derecho a hacer declaraciones negativas sobre sus compañeros y su trabajo en presencia de los estudiantes y sus padres.

 Es obligación del maestro ayudar voluntariamente a los padres en la resolución de cuestiones relacionadas con el proceso de educación y crianza de sus hijos con su consentimiento voluntario (nada sin el consentimiento de los padres). El maestro no tiene derecho a interferir con un padre (representante legal) que decide confiar el desarrollo y la crianza de su hijo a otro maestro. No tiene derecho a criticar los valores y creencias familiares de los estudiantes. Una discusión constructiva sobre ellos sólo es posible con los padres (representantes legales) con su consentimiento pleno y voluntario. El maestro debe   evitar situaciones que contribuyan al surgimiento de un conflicto de intereses.

 El propósito del código de ética y moral para los maestros es definir los estándares básicos en relación con los maestros, los estudiantes y sus padres, la comunidad docente y el Estado. El código profesional del docente consta de tres secciones. 1. Estándares morales y éticos de los maestros 2. - Requisitos de la personalidad de un maestro 3. - Relaciones con los estudiantes, la comunidad docente, los padres de los estudiantes, la sociedad y el Estado.

 El código define su participación humana, legalidad, democracia, equidad, profesionalismos y respeto mutuo. De entrada, el maestro no debe de participar en actividades contraculturales, inmorales e ilegales, ni perder el sentido de la proporción y el autocontrol. El profesor observa las reglas de la lengua nacional (español, o nativa), la cultura de su habla y no permite el uso de maldiciones, frases groseras y ofensivas. Un maestro no debe aceptar ni dar sobornos ni participar en actividades inmorales.

 No sólo se consideran inaceptables los sobornos, sino también el uso de bienes de una escuela u otra institución educativa (locales, muebles, teléfonos, fotocopiadoras, servicios, herramientas y materiales), así como el tiempo de trabajo para necesidades personales. No puede abusar de su puesto oficial utilizando estudiantes para obtener favores o servicios para fines personales. El maestro tiene la obligación de mantener en secreto la información recibida de los estudiantes, excepto en los casos previstos por la ley, y no revelar las opiniones expresadas por los niños sobre sus padres o las opiniones de los padres sobre sus hijos. La relación entre profesores y padres no debe influir en la evaluación de la personalidad y los logros de los niños.

 El Maestro, tiene derecho a expresar abiertamente su opinión sobre el trabajo de sus compañeros, sin difundir chismes. La administración escolar, a su vez, no puede exigir ni recopilar información sobre la vida personal de un maestro que no esté relacionada con el desempeño de sus funciones laborales. Los maestros incompetentes no deben trabajar frente a grupo. Son los propios maestros quienes deben participar activamente en la determinación de los estándares con los que son evaluados (Pueden surgir problemas por falta de empatía, actitud tolerante, éxitos de sus compañeros valorados con envidia, etc.).

 En Inglaterra se prohíbe a los maestros beber alcohol los fines de semana cuando descansan, y se argumentó que los maestros deben ser un modelo social a seguir por ello les estaban exigiendo un comportamiento social, pero los maestros se rebelaron por la invasión a su privacidad) Recodemos que en Inglaterra el maestro debe recibir una licencia para enseñar la cual les puede ser retirada en cualquier momento por sanciones disciplinarias. En México se sanciona por violar disposiciones administrativas, y en base a la ley de educación, y la constitución.  

 COMPORTAMIENTO: Un maestro debe esforzarse por convertirse en un ejemplo positivo para sus alumnos. - No debe participar en actividades anticulturales, inmorales o ilegales. El profesor valora su reputación. Debe ser exigente consigo mismo y luchar por la superación personal. Nunca debe perder el sentido de la proporción y el autocontrol. Debe seguir las reglas del idioma español y los idiomas nativos regionales, la cultura de su habla y no permite el uso de maldiciones, frases groseras y ofensivas.

 El maestro es una persona honesta que sigue la ley. Ni aceptar ni dar un soborno es compatible con la ética profesional de un maestro. El profesor debe utilizar el material y otros recursos con cuidado y prudencia. No debe utilizar la propiedad de una escuela u otra institución educativa (habitaciones, muebles, teléfono, telefax, computadora, fotocopiadoras, otros equipos, servicios, vehículos, herramientas y materiales), así como su tiempo de trabajo para necesidades personales.

 El profesor elige un estilo apropiado de comunicación con los estudiantes basado en el respeto mutuo. En su trabajo, un profesor no debe humillar el honor y la dignidad de los estudiantes por ningún motivo, incluyendo edad, género, nacionalidad, creencias religiosas y otras características. El profesor es imparcial, igualmente benevolente y solidario con todos sus alumnos. Las exigencias del profesor a los estudiantes deben ser positivas y justificadas.

 El profesor elige métodos de trabajo con los estudiantes que desarrollan en ellos rasgos y cualidades tan positivos como la independencia, el autocontrol, la auto educación y el deseo de cooperar y ayudar a los demás. El maestro debe esforzarse por aumentar la motivación de aprendizaje de los estudiantes y fortalecer la fe en sus fortalezas y habilidades. Si, el profesor se equivoca o por menospreciar al alumno al otorgar una calificación, debe corregir inmediatamente. El profesor evalúa el trabajo de los estudiantes de forma justa y objetiva, sin sobreestimar ni subestimar las valoraciones.

 El profesor está obligado a mantener confidencial la información que le confíen los alumnos, salvo en los casos previstos por la ley. Un maestro no debe abusar de su posición oficial utilizando a sus alumnos para obtener servicios o favores para beneficio personal. No tiene derecho a exigir a los estudiantes una remuneración adicional por su trabajo, salvo en los casos previstos por la ley. Los maestros tienen la obligación de trabajar entre ellos interactuando, brindarse asistencia mutua, respetar los intereses de los demás y la administración de la institución educativa.

 Los maestros deben estar unidos por la asistencia mutua, el apoyo, la apertura y la confianza, y tiene derecho a expresar abiertamente su opinión sobre el trabajo de sus compañeros sin difundir chismes. Cualquier crítica expresada hacia otro maestro debe ser objetiva y justificada. Los méritos personales de un maestro no deben quedar sin recompensa, y tiene derecho a recibir de la administración información relevante para el trabajo de la institución educativa. La administración no tiene derecho a ocultar información que pueda afectar el trabajo del maestro y la calidad de su trabajo. En el proceso de las actividades educativas, el profesor debe cooperar activamente con psicólogos, médicos y padres para el desarrollo de la personalidad y la preservación de la salud mental, psicológica y física de los estudiantes.

 

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