HURRACAS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico
Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Las Hurracas
son pájaros a los que el rumor popular atribuye una pasión por los pequeños
hurtos y las charlas ociosas. Tal reputación entre estas aves no surgió de la
nada: las hurracas son realmente codiciosas por diferentes cositas brillantes
que arrastran indiscriminadamente a su nido. Además, son muy sociables y les
gusta mucho anunciar su entorno con fuertes graznidos mientras están sentadas
en una rama. Debido a este graznido, las hurracas a veces se confunden con los
cuervos.
La longitud
del cuerpo de la hurraca es de unos 50 centímetros y la envergadura de las alas
es de 90 centímetros. La cola de una hurraca es más larga que su cuerpo. Las hurracas
son una de las aves más inteligentes que existen en la naturaleza. Tienen
rituales sociales complejos que, en particular, sirven para expresar tristeza.
Son también las únicas aves que se reconocen en un espejo (Los loros, por
ejemplo, consideran que su reflejo es otro individuo, los gallos de inmediato
entablan pelea).
A las hurracas
no les gustan los bosques densos y voluntariamente se asientan más cerca de las
personas. Las hurracas son omnívoras: pueden comer tanto alimentos vegetales
como animales (insectos, pequeños mamíferos o lagartijas). A veces, estas aves
recogen huesos para alimentarse, huevos y polluelos de los nidos de otras aves.
Los chinos consideran a la hurraca un pájaro afortunado que trae buena suerte a
las personas. En el folclore mexicano se le asocia su imagen con mujeres
chismosas
El nido de hurracas
tiene forma de bola con un pequeño agujero que le sirve de entrada. Para
proteger a sus crías, las hurracas prefieren pasar la noche en grandes
bandadas. Son muy aficionadas a los objetos brillantes, los recogen y se los
llevan a sus nidos se cree que lo hacen para complacerse y atraer a una posible
pareja. Los excedentes de comida que estas aves entierran en el suelo, y luego
estos escondites ellas cuando los necesitan regresan y los encuentran sin
ningún problema. Un caso raro sucede con las ardillas que a veces al regresar
olvidan en donde escondieron el alimento.
A las
hurracas les encanta pararse sobre el ganado para alimentarse de garrapatas,
pero también son capaces de sacar parásitos si estos están en la piel del
ganado. Sus crías “Polluelos” dejan su nido cuando tienen solo 1 mes de edad. Y
aunque no son aves migratorias se pueden ver por todo el mundo. Antes de poner
sus huevos la hembra puede construir varios nidos hasta que por fin se decide
por uno, el cual ella considera el mejor. ¿Por qué tantos nidos? Para distraer
a los posibles depredadores.
Pone de 7 a 8
huevos, y los incuba en 18 dias. Por lo general pone sus huevos en el mes de
abril, y hasta principios de mayo. Pocas son las que los ponen en marzo. Una
característica que tiene la hurraca es que es capaz de reconocer a las
personas, y no lo hace por su voz, sino por su cara (Se ha observado en
animales domesticados) Su canto es muy agudo, y fuerte. No le gusta que otras
aves estén cerca de ella. Cuando se juntan son capaces de cazar a otras aves.
Si medimos su cerebro con su cuerpo nos daría una medida igual al del humano.
Lo mismo sucede con los orangutanes, chimpancés, y gorilas.
En la antigua
Europa y en México creían que las hurracas presagiaban malos tiempos, se les
asociaba con mujeres brujas volando “Espíritu maligno” le temían las mujeres
próximas al parto ya que creían que la hurraca estaba cerca cantando en espera
del parto para robarle al hijo. Tambien se decía que, si se paraba sobre el
lomo de la vaca, le secaba la leche. La esperanza de vida de las hurracas suele
ser de 12 a 15 años, pero en casos excepcionales pueden llegar a vivir el
doble.
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