miércoles, 30 de octubre de 2024

 

LA BELLEZA ROMANTICA

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 La belleza interior son las acciones, las buenas obras. Cuando ves a una persona que tiene una apariencia desagradable, no significa que no puedas ser su amigo, o que carezca de belleza interior. Después de todo, una persona puede ser desagradable, pero tiene un corazón amable y cálido. La belleza se presenta en diferentes formas. Pero la apariencia no es lo más importante: sino que lo principal son los sentimientos internos y las buenas obras. La belleza interior es la belleza del alma. Esto es amistad, buenas obras. La belleza interior y exterior deben valorarse de forma diferente.

 La belleza externa hace que las personas sean elegantes y ayuda a atraer a otras personas. Y la belleza interior es quién eres, estas son tus acciones. La belleza exterior, cuando una persona es bella por fuera, pero por dentro, en el alma, una persona puede ser fea. La belleza interior es cuando toda mi familia, y las personas con las que tenga la dicha de convivir me aman y las amo. Esta belleza no se puede ver. Sólo pueden sentirlo. Así de diferente es la belleza. En el mundo celebran concursos de belleza a diferencia de los concursos sobre personas feas que siempre ganan este tipo de concursos que son gente deforme físicamente que padecen algunas enfermedades que desfiguran: huesos faciales demasiado crecidos, piel verrugosa.

 Cuando comencé a escribir poesía, cursaba mis primeros años en la escuela primaria. Envidiaba entre ellos Amado Nervo, Rubén Dario, Gustavo Adolfo Bécquer, Poeta y narrador español por la profundidad en sus versos. En secundaria comencé a leer a escritores de la talla de Edgar Allan Poe. Jane Austen. Miguel de Cervantes. Charles Dickens, Federico Garcia Lorca. Ken Follet, etc. Eran brillantes en el manejo de sus redacciones. Mi mente los fue retratando de manera visible y única, pero me encontraba muy limitado para lograr redacciones similares. Me di cuenta que necesitaba estudiar mucho más, y que para ello no bastaba leerlos sino mostrar esa integración mental entre alma y cuerpo.

 Pasaron años hasta que me di cuenta de que las imágenes visibles nunca son tan bellas como las verbales, precisamente porque son etéreas. Puesto que todo lo visible está sujeto a críticas de gustos y modas personales. Las letras, aunque son visibles deben ser capaces en llegar a la profundidad o cuando menos acercar a la imaginación de un lector para que la haga visible y la entienda. Muchos de esos libros me llevaron por el camino romántico de las bellas mujeres heroínas que al final resultaban encantadoras con finales feliceses.

 Pero nació en mi mente la pregunta ¿Qué es la belleza? Y mi primera reacción mental al estudiar filosofía en la preparatoria fue “La belleza no existe, en la naturaleza” Y ¿Por qué?  Lo que es bello para una persona, no lo es para otra. Para los filósofos por siempre ha sido más importante el alma de las personas, y lo puedo constar en una pintura de una mujer fea, o de una mujer que es considerada corriente pero que vuelve loco a los coleccionistas de obras de arte.

 Es entonces cuando reflexione que las motivaciones humanas son muy complejas. La gente en general piensa que las historias románticas y con final feliz solo le pueden suceder a mujeres bellas físicamente, pero en mi vida he visto como muchas de esas mujeres bellas han arrojado su vida al fuego quemando sus alas, y han sufrido sus consecuencias. La belleza fue una de las causas que la arrojo al fuego, la fue alejando del bien, y de la razón hasta que se dejó por voluntad propia ser colgada de la viga en medio del camino para que toda la población la contemplara. Ella en su alegato expuso, que todo fue por amor, que estaba enamorada perdidamente, y que amo sin ser comprendida.

  Lo que significa que su belleza fue sacrificada en nombre del amor. Una mujer bella en comparación con lo normal debe cuidar su psique, moral. Pero a veces pierde de vista lo que la sociedad señala en su camino como el bien y el mal, y es ahí en donde reside el encanto en esa competencia entre sus demonios y su control. Todas las mujeres desean ser más bellas que lo que su propia naturaleza las ha dotado. Desean ser más inteligentes, ingeniosas, que las demás. Pero ¿Qué sucede con sus virtudes? Esas, son las que deberían comparar para observar que es desde ahí donde les puede llegar la felicidad. Una mujer no solo necesita belleza física, sino que ocupa alegría, encanto, fuerza de voluntad, cuidar su dignidad, prestigio, deshacerse de las envidias, del odio.

 Creo que el camino más seguro, si no el único, hacia el “bien” pasa por la felicidad, que es imposible sin la belleza del alma. Una mujer bella en su alma soporta más fácilmente los desengaños porque sabe que esta hermosa no solo de físico, sino de su alma, y por tanto su historia la escribe de nuevo fácilmente. Lo físico es parte de una apariencia que genera simpatía, (La fea se mira con morbo, y la belleza del alma se observa con lupa). La mujer bella físicamente, pero sin sesos de talento e inteligencia no se arrancará nunca las máscaras que cubren su verdadero rostro.

 Sin verificación en investigación creo que la idea de gran belleza surgió a través de algún tipo de enseñanza mística y religiosa, que buscaba elevarnos por encima de nuestra naturaleza material y mortal, y no se desarrolló evolutivamente, a través de la selección de los más aptos, y no es necesaria ni para la procreación, ni para la caza, ni para la salud. Los hombres comenzaron a cantar las alabanzas físicas a las mujeres. Pero la belleza física, no perdura con el tiempo, y la gente comenzó a soñar con la eterna juventud, sin embargo, es el tiempo quien se encarga de nuevo en devaluar cualquier gracia por lo que seguimos decorando el cuerpo físico.

 Después de todo, tal cualidad, “Bella, y fea”, no existe. La belleza se centra en los ojos, el cuerpo físico, el cuello, las piernas, el cabello, nalgas, poniendo énfasis en cualquier defecto. Solo las virtudes podrían superar todo esto. La mujer fresca, amable, simpática, joven, a la que el poeta ama a la luz de la luna de forma romántica. Aunque parece que nos hemos alejado de los antiguos griegos, que estaban dispuestos a perdonar los crímenes en aras de la belleza del cuerpo, en la literatura, bajo el disfraz de "la verdad de la vida"

 Todavía queremos belleza que nos protege de verdades demasiado humillantes. Y por esta belleza pueden perdonar mucho. Hay dos tipos de belleza, la idealista y la materialista. El idealista cree que existe un cierto absoluto y que acercarse a lo absoluto se siente como belleza, pero todo esto es metafísica. De hecho, la belleza es un beneficio oculto: las piernas largas son útiles para huir o alcanzar a un animal, los pechos grandes son útiles para alimentar a un niño, el cabello exuberante es para cubrirlo. Los ojos con sus grandes pestañas aumentan la visibilidad, las orejas salientes agudizan el oído, un cuello corto protege de los depredadores.

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