EL MENTIROSO,
NECESITA “EXCELENTE MEMORIA”
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Queridos amigos, ¿les gustaría escuchar la historia más incomprensible que he oído jamás? ¿Sobre las bromas que la memoria le gasta a uno? Sí, sabemos que la gente recuerda mal las cosas, y cuando platica mentiras le es muy difícil repetirlas de igual forma como lo hizo la primera vez. Se debe a que la memoria nos distorsiona todo. Todo mundo lo sabe, es un secreto a voces en la voz popular sin embargo seguimos creyendo que las mentiras repetidas cien veces se convierten en verdad. Se ha escrito un millón de veces sobre cómo la memoria ajusta constantemente nuestros recuerdos a sus necesidades, distorsionándolos de alguna manera constantemente.
Algunas cosas que a nuestro cerebro no le gustan, las olvidamos por completo y nos negamos a recordarlas. Todos conocemos lo que sucede cuando tres personas que estuvieron en un mismo evento cuentan la misma historia, pero cada una desde su propio interés. Y las historias son completamente diferentes. Yo también lo he experimentado en mi vida. Cuando platico por separado con amigos involucrados en un evento sobre un suceso especial, cada una me contó de acuerdo a sus intereses el ¿Cómo le fue en la feria? “Una historia completamente diferente” Cuando pasa el tiempo, hay muchísimas historias sobre cómo no recordamos algo, o lo recordamos incorrectamente.
Aquí tienes una historia sobre cómo recordar algo con claridad, con todos los detalles. Y no solo un hecho, sino una historia compleja y multifacética, con diferentes secuelas. ¡Y luego descubrir y comprender, por muchas señales, que nunca ocurrió!
Quisiera aclarar, primero, que esta historia me la contó uno de mis amigos más “normales” y cuerdos. Una persona que, de hecho, es muy afín a la lógica y a las explicaciones científicas. Y que a menudo piensa en cómo funcionan realmente las cosas, cómo es la realidad objetiva, si es que existe, etc. Y es abstemio, una de esas personas que nunca ha probado ninguna droga y no bebe media gota de alcohol ni siquiera en Año Nuevo. Esto es para descartar de inmediato opciones que generen delirios o resultados interesantes de experimentos con sustancias psicoactivas.
Así que mi amigo, tenía una historia esa mañana cuando llegue al restaurante a tomar café. Dijo: Cuando estudiaba en la universidad, varios amigos lo invitaron a jugar a un juego de botella cuya estrategia es que a quien le toque la boca de la botella se quita una prenda de vestir. Para ello, se reunieron en un departamento, de la que mi amigo tenía llave. Participaron ocho personas, entre ellas tres chicas, y de las tres, una era novia de uno de los chicos de la universidad. Jugaron durante varias horas. Siendo sincero, no conozco el juego por la descripción; nunca he jugado a nada parecido. Pero me explicaron que es un juego bastante popular en algunos círculos. Algo así como ir desnudando a quien pierde.
Me dijo que era un juego muy divertido. Me quede pensando “Sobre todo que no estaba jugando su novia, sino la de otro” De hecho, era un domingo y estaban aburridos por eso se reunieron para esto y pasaron medio día divertido juntos. Y mi amigo recuerda muy bien ese medio día. Y eso no es todo. Me dijo que uno de los chicos se enamoró de una de esas chicas y tiempo despues se casaron. Años despues, ya había pasado un buen rato se habían dejado de ver, pero por mera casualidad se volvieron a encontrar él y el chico.
Al verlo el chico estaba contento de encontrarse con su amigo, pero me amigo le pregunto ¿Qué tal te ha ido con la chica que desnudamos con el juego de la botella, como ha sido tu matrimonio? Se le borro de su rostro la alegría, pero mi amigo me dijo que insistió ¿Cuándo nos volvemos a divertir? El casado se quedó atónico, y suavemente murmuro ¿Qué juego, que chica? - “Pues con la chica, con la que jugábamos, y con la que te casarte”
Y este tipo miró a mi amigo con gran molestia y sorpresa y tajantemente le aseguró que, primero, nunca habían jugado algo así juntos. Segundo, que con la chica que se casó, la conocía muy poco, pero nunca habían tenido nada. Y, sobre todo, no había habido boda ni planes para ella. Y, en general, no tenía muchas ganas de casarse. Mi amigo, dijo que se quedó completamente confundido. “No hubo boda, no era la chica del juego de la botella” Como probablemente puedas imaginar, semejante giro de los acontecimientos debería perturbar a cualquiera. Sobre todo, si hasta entonces se consideraba cuerdo y normal.
- Investigó a fondo con los otros que participaron y nadie le confirmo que en alguna ocasión hubieran jugado juntos ese juego con él. Pero además no había ninguna relación entre ellos, no hubo boda, y todo lo ocurrido en esta historia no ocurrió. Cabría pensar que todos se juntaron para hacer un pacto para callar. Y no está del todo claro por qué este grupo de jóvenes, se pondrían de acuerdo para engañar a mi amigo. En lo personal puedo pensar que nada de esto ocurrió, y que mi amigo lo pregona como cierto por mera necesidad engañando a su mente. Aquí estoy hablando en como el cerebro nos engaña, o quizás todos se opusieron de acuerdo para nunca volver a tocar este tema por lo que se estaban encubriendo todos.
Pero ¿por qué, harían eso, sin compartirlo con mi amigo? Resulta que debería haber pasado, y fingir que nunca sucedió. ¿Porque mi amigo, me cuenta una historia que, para él mismo, no sabe si sucedió o es producto de su mente? Quizá no jugaron allí, y él no estuvo ahí, sino que uno de esos jóvenes se lo conto en una borrachera y mi amigo creyó ser el protagonista de esa historia. Es decir, cree que estuvo allí, y jugo. Pero como ese juego nunca ocurrió, ¿significa eso que recuerda esa habitación de algún otro encuentro?
Pero no recuerda cuándo estuvo allí. Nuestra mente construye historias que nosotros mismos nos las creemos como vividas, y también es capaz de eliminar recuerdos que nos dañan. A menudo, nuestro cerebro juega con los eventos reales, y los sustituye por fantasías. (Por ejemplo, sobre qué hacía mi amigo allí, y por qué estaba allí). ¿Por qué trae grabado ese tipo de recuerdo en su mente?
¿cómo encaja el hecho que cuando se reencontraron y hablaron de cosas inexistentes para el casado, y su historia de la participación de su esposa en el juego de la botella, y su boda? ¿Fantasía de mi amigo, o recuerdo vivido de algo que nunca sucedió? Creo que, por alguna razón desconocida, su cerebro dio origen a una historia. Y vive en su memoria, felizmente integrada en las conexiones neuronales. Cómo sucedió y por qué, nunca se sabrá la verdad. Preferí continuar disfrutando mi café reflexionando que quizás sea mejor no descubrir la verdad.
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