PERROS ¿PORQUE SE HUELEN EL TRASERO?
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México
Cuando los perros empiezan a olfatearse, apartamos la mirada tímidamente y pensamos: ¿Por qué tienes que olerte el trasero de inmediato? A nadie se le ocurriría olerse las partes íntimas al encontrarse, así que ¿por qué lo hacen los perros? Este ritual permite a los animales aprender todo sobre el otro perro. Les ayuda a encontrar un lenguaje común y a sobrevivir. Olfatear el trasero para los perros es como estrechar la mano para los humanos.
Los perros tienen un olfato entre 10.000 y 100.000 veces superior al de los humanos. También tienen una parte especial de la nariz llamada órgano de Jacobson, que les permite ignorar el olor a heces cuando huelen el trasero de otro perro. Este órgano detecta algo más importante: a los lados del “Ano” del perro hay glándulas especiales que secretan sustancias químicas. ¡Estas son las que interesan a los perros! Estas sustancias revelan mucho entre los perros. Ayudan al animal a saber si es macho o hembra, su edad, qué come, su estado de salud e incluso su estado de ánimo. Estos olores también indican familiaridad, ya que los perros recuerdan muy bien cualquier aroma, lo que significa que un olor familiar te indicará que tu perro ya lo conoce, o aún no, o es familiar suyo.
Todo dueño de perro se ha encontrado al menos una vez con una situación en la que su mascota olfatea a otros perros durante un paseo. Para nosotros, este comportamiento puede parecer inusual o incluso incómodo, pero en el mundo canino, el olfato juega un papel fundamental. Reemplaza las conversaciones para ellos. Los olores les dicen a los perros mucho más de lo que imaginas. El sentido del olfato es la principal herramienta del perro.
Para entender ¿por qué? los perros prestan tanta atención a su sentido del olfato, es necesario comprender las peculiaridades de su sistema olfativo. Mientras que los humanos percibimos el mundo que nos rodea principalmente a través de la vista y el oído, los perros se basan en los olores. Sus narices son mucho más complejas que las nuestras: poseen alrededor de 300 millones de receptores olfativos (los humanos solo tenemos entre 5 y 6 millones). Además, sus cerebros cuentan con una estructura independiente encargada de analizar los olores, que es 40 veces más grande que la nuestra. Esto significa que, para un perro, el mundo que lo rodea es un enorme lienzo de aromas, en el que cada olor tiene su propia historia.
El perro huele a otros perros para intercambiar información. Los perros se comunican a través del olfato. Mediante el olfateo, aprenden diversa información sobre los demás: género, edad, estado emocional, niveles hormonales e incluso estatus social. Se puede comparar con una tarjeta de presentación o una página de una red social donde se anota toda la información clave.
Huele su determinación del sexo y la disposición para el apareamiento. Los perros se olfatean con especial frecuencia en el ano y la zona genital. Esto no es casualidad: es allí donde se encuentran las glándulas que secretan el olor característico. De esta manera, los machos determinan si la hembra está en celo y lista para el apareamiento. Aunque este no sea el propósito del encuentro, este detalle es importante para establecer la comunicación. Se huelen también para establecer su jerarquía “Quien manda, y quien obedece”
Como en cualquier grupo social, los perros tienen su propia jerarquía. El olfato ayuda a determinar quién está en un nivel superior y quién está subordinado. A menudo, los perros más dominantes toman la iniciativa al olfatear, y los perros sumisos pueden dejarse examinar sin resistencia. Así, se produce una especie de prueba de rol social. Se huelen para reconocerse familiarmente: Los perros tienen una memoria olfativa increíble. Son capaces de recordar el olor de animales familiares durante meses, e incluso años.
Si un perro se encuentra con un viejo amigo, lo primero que hará será olfatearlo con atención para confirmar su sospecha y reconocerlo de nuevo gracias a su olfato. Para cachorros y perros jóvenes, olfatear a otros perros no solo es una forma de comunicarse, sino también un método de aprendizaje. Exploran el mundo y aprenden nuevas habilidades sociales, como niños que prueban cosas nuevas. Los olores les ayudan a adaptarse a la sociedad y a comprender qué perros son amigables y cuáles deben evitar.
¿Cuándo debes intervenir en el comportamiento de tu perro? Si bien olfatear a otros perros es un comportamiento completamente normal, hay ocasiones en las que el dueño debe tener cuidado: Si uno de los perros se comporta agresivamente, si su perro o el otro perro empiezan a mostrar señales de agresión (gruñidos, tensión corporal, enseñar los dientes), lo mejor es interrumpir el contacto. En caso de enfermedad. Si el otro perro presenta signos de infección, enfermedad cutánea o secreción, es mejor limitar el contacto. Si el comportamiento es demasiado intrusivo. Si su mascota olfatea a otro perro durante demasiado tiempo y de forma persistente, puede causar incomodidad al dueño o al propio perro.
¿Cómo debe reaccionar correctamente el propietario? No impida que su perro olfatee a otros perros: es una parte importante de su vida y de su interacción social. Observa el comportamiento: si el perro es demasiado curioso o demasiado persistente, vale la pena distraerlo con un juego o una golosina. Enseñe comandos de obediencia como “No” o “Ven” le ayudarán a controlar la situación si necesita romper el contacto. Mantenga la higiene: lave las patas y la cara de su perro después de los paseos, especialmente si ha estado en contacto con otros animales.
El olfato es la principal fuente de información sobre el mundo para los perros, permitiéndoles reconocer a otros y adaptarse al entorno social. Es importante no interferir con los instintos naturales de tu mascota, pero al mismo tiempo garantizar la seguridad de la comunicación. ¡Que tus paseos no solo sean agradables, sino también útiles para desestresar a tu perro!
No hay comentarios:
Publicar un comentario