viernes, 22 de agosto de 2025

 

UROCULTIVO EN ANIMALES

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

El principio básico de una siembra microbiológica exitosa reside en que el biomaterial de los animales recibido por el laboratorio debe contener bacterias vivas. Solo bajo esta condición es posible obtener el crecimiento de microorganismos en medios nutritivos especiales, su identificación y la determinación de la sensibilidad a los antibióticos. Se recomienda tomar una muestra para examen microbiológico, antes de iniciar el tratamiento con medicamentos antimicrobianos (AMP), medicamentos antimicóticos. Es necesario utilizar medios de transporte y frascos de hemocultivo proporcionados por el laboratorio.

Es importante almacenar correctamente el medio de transporte proporcionado (según las recomendaciones del fabricante en la etiqueta del vial). Si se conserva en el refrigerador, es necesario dejarlo a temperatura ambiente antes de usarlo (durante unos 30 minutos). Seleccionar correctamente el medio de transporte para cada tipo de estudio (según la descripción de la prueba). Es necesario etiquetar el frasco con el medio de transporte, llenar todos los campos del formulario de referencia indicando la hora y fecha de recolección del biomaterial. Respete los períodos y condiciones de almacenamiento de las muestras recibidas para la prueba (información detallada en la descripción de la prueba).

Cultivo de orina para microflora con determinación de sensibilidad a fármacos antimicrobianos. - La prueba está disponible en dos versiones: Determinación de la susceptibilidad al AMP (el espectro habitual de antibióticos) Determinación de la concentración mínima inhibitoria (CMI) del antibiótico (con esta prueba, el espectro de antibióticos cambia)

 Indicaciones para el estudio: Infecciones del tracto urinario y control de calidad del tratamiento.

Determinación de la concentración mínima inhibitoria de antibióticos durante el uso prolongado de fármacos con acción nefrotóxica. - Información adicional: Se recomienda realizar el estudio antes de iniciar el tratamiento antimicrobiano. En perros y gatos, la orina se recolecta para análisis bacteriológico mediante cistocentesis, el método de referencia en medicina veterinaria. Este método permite descartar la contaminación de la orina con bacterias presentes en la piel y el pelaje, ya que no es posible limpiar a fondo los genitales externos de los animales.

Si la cistocentesis es imposible (algunas infecciones urinarias), se permite la recolección de orina mediante una sonda estéril. En este caso, la porción media de la orina obtenida se recoge para su análisis en un recipiente estéril con tapón de rosca rojo. El método de recolección de orina debe indicarse en el formulario de derivación. En caso de intervención quirúrgica, se recomienda recolectar orina y un fragmento de la mucosa vesical. Si es necesario determinar la presencia de hongos levaduriformes y su sensibilidad a los antifúngicos, se prescribe adicionalmente el estudio uro.

Procedimiento: 1. Se recibe en el laboratorio un tubo de ensayo con tapa amarilla/tapa verde que contiene ácido bórico. 2. Recoja la orina (aproximadamente 50 ml) en un recipiente recolector con un dispositivo de transferencia de orina incorporado. 3. Retire la etiqueta protectora de la tapa del recipiente y coloque el tubo de ensayo con el tapón de goma hacia abajo en el hueco de la tapa del recipiente. 4. Llene el tubo de ensayo con orina. Cuando deje de fluir, retírelo del punzón. 5. El volumen mínimo de orina que debe transferirse de un recipiente a un tubo de ensayo utilizando vacío es de 20 ml. 6. Para volúmenes más pequeños, utilice una jeringa estéril para transferir 4 ml de orina. 7. Etiqueta el tubo de ensayo con el nombre completo del dueño y el apodo del animal. 8. Llenar el formulario de referencia, indicando el código del cliente, hora y método de recolección de orina.

El volumen mínimo de orina es de 4 ml, según la marca del tubo de ensayo. Almacenamiento y transporte: Para el transporte, utilice el tubo de análisis microbiológico de orina.  Este tubo de transporte permite conservar el biomaterial inalterado hasta 48 horas a una temperatura de almacenamiento de +2 grados C a +8 °C. Resultado: Se indica la presencia o ausencia de crecimiento de microflora y el grado de bacteriuria. - Interpretación del resultado: Cuando la orina se recolecta mediante cistocentesis, en animales sanos es estéril. Cuando la orina se recolecta de forma natural, la interpretación se dificulta debido a la contaminación con bacterias provenientes de la parte distal de la uretra, el prepucio, el vestíbulo vaginal, la piel de los genitales externos y el pelo.  

 Condiciones negativas para el análisis:  La orina almacenada durante más de 48 horas no es apta; La orina recolectada en un medio de transporte incorrecto (por ejemplo, medio de gel Amies, medio Cary Blair) no es adecuada para la prueba. No se aceptará para la prueba la orina recolectada en un recipiente vacío (por ejemplo, una jeringa o un tubo de ensayo). Los síntomas de enfermedades (micción en el lugar equivocado, disuria, hematuria, polaquiuria, estranguria) asociados con la inflamación del tracto urinario se encuentran entre las razones más comunes por las que los dueños de mascotas visitan a un veterinario.

A menudo, el factor etiológico de estas patologías es una infección bacteriana. Pero en los gatos, la bacteriuria asintomática suele ser común. Según las estadísticas, las infecciones bacterianas del tracto urinario (ITU) ocurren a lo largo de la vida en aproximadamente el 14% de los perros, con un aumento en la prevalencia entre los animales más viejos; en gatos menores de 10 años de edad, las ITU bacterianas son raras, afectando solo al 1-8% de esta población.

El porcentaje de morbilidad es mayor en gatos mayores y en aquellos con antecedentes de enfermedad renal crónica (ERC). Con mayor frecuencia, se observan patologías no asociadas con infecciones entre los gatos: cistitis idiopática, urolitiasis o trastornos del comportamiento. Las infecciones del tracto urinario superior son menos comunes en las mascotas, pero son clínicamente importantes debido al potencial de daño renal agudo o crónico significativo.

El análisis microbiológico de orina es el método de referencia para el diagnóstico de las ITU, ya que los veterinarios suelen prescribir antibióticos para diversas patologías de este sistema. Una terapia prescrita de forma inadecuada (selección incorrecta del grupo y la dosis de antibióticos, frecuencia de uso y duración del tratamiento) puede provocar el deterioro de la salud de la mascota, la recaída de la enfermedad, el desarrollo de resistencia a los antimicrobianos y un empeoramiento del pronóstico. El éxito del tratamiento de las ITU comienza con un diagnóstico preciso, que permite elegir el antibiótico adecuado y su pauta de uso, que depende tanto del tipo de bacteria aislada como del estado del paciente y de las patologías concomitantes observadas en otros sistemas orgánicos.

El urocultivo también se realiza para monitorizar la eficacia de la terapia antibiótica, especialmente en pacientes con ITU recurrentes, anomalías anatómicas, enfermedades crónicas y en pacientes inmunosuprimidos. Lo ideal es obtener muestras de urocultivo mediante cistocentesis, a menos que esté contraindicado (lo cual es poco frecuente).

EcográfiA: Facilita la obtención de una muestra mediante cistocentesis y también permite evaluar la vejiga en busca de anomalías como urolitos o masas y, de ser necesario, realizar una biopsia de la mucosa vesical para cultivo bacteriano. Sin embargo, también se acepta la orina obtenida mediante otros métodos (sondaje vesical, micción natural).

MEDIOS DE CULTIVO: (para el cultivo microbiológico de orina) Agar sangre (medio altamente nutritivo para el crecimiento de una amplia gama de microorganismos). La siembra se realiza mediante el método de estría central con un tamizado en zigzag perpendicular en una placa biplaca, con un asa de 10 µl. - El agar lactosa-cistina (CLED) se utiliza para el cultivo de la mayoría de los patógenos bacterianos que causan infecciones del tracto urinario. La siembra se realiza mediante el método de estría central con tamizado en zigzag perpendicular en una placa biplaca, con un asa de 10 µl. Los cultivos se examinan 4 veces en 48 horas (con un intervalo de 12 horas), incluso con lupa (para no pasar por alto colonias pequeñas ni crecimientos delicados). Si se detecta crecimiento durante la termostatización de los cultivos, se sigue el siguiente algoritmo.

Los aislados detectados se identifican mediante un espectrómetro de masas a nivel de especie con el fin de tipificar microorganismos aeróbicos, es decir, Escherichia coli, Enterobacteriaceae spp., bacterias gramnegativas aeróbicas no fermentadoras (NFGB) (incluidas Pseudomonas, Burkholderia spp., Acinetobacter spp., Stenotrophomonas spp.), S. schleiferi, S. aureus, S. pseudintermedius/intermedius, Str. agalactiae, Str. zooepidemicus, Str. dysgalactiae, Str. canis, Corynebacterium auricanis, Corynebacterium jeikeium, Corynebacterium urealyticum, Enterococcus spp. Si se detecta el crecimiento de bacterias que no están en esta lista en un título de 10-5 UFC/muestra en un monocultivo, se realiza un análisis de la literatura sobre microbiología veterinaria para encontrar información sobre su importancia clínica y se toma una decisión sobre seguir trabajando con el aislado y sobre si incluir o no este microorganismo en la lista de patógenos.

Luego de tipificar y tener los criterios de interpretación de susceptibilidad a antibióticos (CLSI AST), el monocultivo se subcultiva en agar sangre para obtener un cultivo diario y al día siguiente se realiza una prueba para determinar la susceptibilidad a antibióticos. La viabilidad de los microorganismos se determina para cada cultivo de prueba en los puntos finales de 24 y 48 horas. Si no se detecta crecimiento bacteriano durante más de 48 horas, se emite el resultado “sin crecimiento de microflora”.

Se emite una observación similar si se detecta crecimiento de microorganismos no incluidos en la lista de uropatógenos, así como si se detecta un nivel de crecimiento de colonias bacterianas inferior a 10 UFC/ml (en perros y gatos machos) al obtener una muestra de orina mediante cistocentesis, 10 UFC/ml (en perros y gatos machos) o 10 UFC/ml (en hembras) al cateterizar la vejiga. Al obtener una muestra de orina durante la micción natural, cualquier cantidad del patógeno puede considerarse contaminación y no constituye evidencia de una infección bacteriana del tracto urinario.

Indicaciones: identificación del microorganismo causante de la infección del tracto urinario (cistitis aguda y crónica recurrente, nefritis, etc.) y control de calidad de la terapia antibiótica.

Contraindicaciones: ninguna conocida. Al recolectar la muestra a través de la micción natural, es necesario limpiar los genitales externos antes de tomar la muestra. Al tomar orina mediante cistocentesis, en animales sanos, esta debe ser estéril. Al tomar orina de forma natural, la interpretación es difícil debido a la contaminación de la orina con bacterias provenientes de la parte distal de la uretra, el prepucio, el vestíbulo vaginal, la piel de los genitales externos y el pelo.

Los medicamentos utilizados en un urocultivo para determinación de la microflora anaerobia son: Penicilina. Amoxicilina/ácido clavulánico. Ticarcilina-clavulanato. Cloranfenicol. Metronidazol. Clindamicina. Imipenem. Cefoxitina. Cefotetán. Tetraciclina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario