domingo, 15 de marzo de 2026

 

EL CUERPO, LA MENTE, Y MI VIDA

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Lo prioritario es recuperar la salud y fortalecer lo interior, es fijarse y alcanzar metas ambiciosas y a afrontar la vida con determinación. Para lograr cualquier cambio, una persona necesita tres tipos de recursos: el cuerpo, la mente y la bioquímica. La mente y el cuerpo están estrechamente interconectados, y la salud reside en el equilibrio entre ambos. La vida misma me inspira más que nada. La edad también ayudó mucho. Dejé de salvar a la gente y me alegro de haberme librado de esa manía. Ahora estoy trabajando en mi ego (tengo uno muy grande) y aprendiendo a no juzgar a los demás. Aprendí que una cosa es recibir teoría y otra muy distinta dar pasos prácticos que realmente funcionen.

Siempre me asombra, como un niño pequeño, lo bellamente y perfectamente dispuesto que está todo. Ni el mejor director podría haber escrito mi guion de vida con tanta brillantez por eso creó en un ser supremo. Me encantan los momentos sencillos en los que veo verdaderos milagros y el sentido de la vida. ¡Por supuesto, los libros y las personas me han inspirado! Me encanta leer biografías, y libros de grandes personas y encuentro una inspiración increíble en cada historia.

Últimamente, he notado que, para volver a un estado de inspiración, necesito tiempo para la soledad. Trabaje con muchísima gente todos los días, y siempre trate de transmitirles energía positiva, pero a la vez comprendía que cada día debía recargarme para no caer en la apatía, y la rutina. ¿Cómo me recargaba? Leyendo, escribiendo, caminando, trotando frente al mar. Mi infancia la pasé en un pueblo, la juventud frente al mar, parte de mi madurez estudiando en la ciudad más grande del país, y en cada uno de estos lugares corría hasta agotarme.

Siempre he amado la caída del sol, me sigue gustando caminar, sentarme a observarla, meditar y conectar con los elementos. Sí, estoy un poco loco ¿Qué quiero decir con esto? Siempre he considerado la vida y mi mente, ante todo, como mi desarrollo, y salud mental. La belleza del momento, las líneas del cuerpo, la danza, la respiración, el flujo de energía, las palabras oportunas. El estado que deberíamos alcanzar para contemplar lo que es nuestro cuerpo y mente sanos para tener la capacidad de contemplar la naturaleza y nuestra vida con un sentido de amarnos a nosotros mismos.

Estudie danza, y hoy con el trascurrir de los años creo que cualquiera que aprecie la pintura, la música o la danza conoce bien esta sensación: una incomparable sensación de plenitud e inspiración. La danza me proporciona lo mismo. Y es en este estado de plenitud que deberíamos salir cada día de casa. A menudo sucede que la gente solo quiere hablar de la vida, y durante un momento difícil, preguntan: ¿Te ha pasado esto? ¿Cómo lo superaste? Yo también respondo a esas preguntas, y las encuentro muy valiosas.

Después de todo, si mi experiencia puede ayudar a alguien, eso es genial. Logre combinar varias carreras para aterrizar como maestro y enseñar desde escuelas primarias, secundarias, preparatorias y Universidades. Y en cada una de ellas aprendí, y me quedaron grabadas historias interesantes de vida, y experiencia porque no solo logré combinarlas estas profesiones radicalmente diferentes, sino combinarlas en una misma dirección. Aprendí a cautivar mi mente gracias a la danza, la actuación en el teatro, así como a trabajar con mi voz y guiar a los alumnos durante las clases utilizando la respiración y la voz.

Aprendí a experimentar los estados de sensación emocional para conducir a los alumnos en sus sensaciones del momento y con ello desarrollaran sus habilidades en personalidad, lo cual, a su vez, les ayudo a dar vida a su propia persona en el escenario de su vida. Despues de finalizar dos diplomados en la Universidad Nacional Autónoma de México (1.- Didáctica general, 2. – Didáctica aplicada) Regrese a estudiar en el centro de actualización del magisterio, y durante dos y medio acredite la nivelación pedagógica.

Fui combinando lo aprendido hasta que maduré mis habilidades al grado de que mis alumnos desde la primaria, hasta las universidades en donde impartí clases se toparan inesperadamente con mis actuaciones y descubrieron una faceta completamente diferente de mi personalidad. ¡Al fin y al cabo, los papeles que representa un maestro son muy variados! Hoy, cada mañana, cuando abro mi computadora, tomo un sorbo de café negro y escribo para mi blog, sigo escribiendo. Todo esto que escribo a veces se convierte en un nuevo libro, o quizás no, sino que solo lo publique en mi face, lo guarde, o lo borre.

Creo que los libros son sustancias vivas. Si están destinados a ser, lo serán, y yo solo seré uno de más de los millones que han estado en este mundo y han escrito sobre sus sensaciones y pensamientos. Nunca hablo de futuros proyectos, sino hasta que ya estan concretados, siempre estoy trabajando en el desarrollo y la mejora de mi persona y de quien me leen. Es la forma que he encontrado para atender el llamado de mi alma. “Cuerpo sano, con mente sana” ¡Vaya conexión! Culpar al cuerpo: Algunas culturas y religiones niegan el cuerpo.

Esto está presente en algunas ramas del budismo, que afirman que el cuerpo debe ser trascendido. Este aspecto también está presente en el cristianismo, que sostiene que el cuerpo es pecaminoso. Algunos creen que la cultura de consumo tiene la culpa: en lugar de preguntarnos cuáles son nuestros valores y nuestras verdaderas necesidades, seguimos la publicidad, que nos impone estas necesidades. Algunos dicen que el ritmo acelerado de la vida contribuye a esto. Desde la década de 1960, hemos observado una tendencia a “volver al cuerpo, pero dejan fuera la mente” ¿cuán consciente es una persona de lo que sucede a su alrededor y cuán compasiva es?

Las personas son conducidas hacia el consumismo por la necesidad de apreciar su cuerpo “Paradigma dominante” Ven el cuerpo como lo que no solo nos trasporta, sino que es la parte fundamental del éxito social, económico y político, pero ¿qué pasa con un cuerpo que presenta muchas deficiencias? Mi enfoque es que el cuerpo es parte de nuestra identidad, de cómo pensamos, sentimos y actuamos. Nuestra vida social y política, nuestras relaciones, todo lo que nos importa, se expresa a través de él.

El cuerpo es la forma en que nos experimentamos a nosotros mismos. Nuestra forma de estar de pie, sentados y de movernos nos moldea; es decir, cómo habitamos nuestro cuerpo. Todos reaccionamos al cuerpo de otra persona, y la mayoría de las veces la prejuzgamos inconscientemente. “Ante cada cuerpo, frente a nosotros nos sentimos diferentes” según la situación. Por ejemplo, me siento diferente ante una chica con cuerpo hermoso, que con otra obesa. La clave está en nuestra conciencia, y partir de ahí, tenemos la opción de elegir. Mientras no haya consciencia, no hay elección, ni prejuzgamiento “Repetimos patrones, sin ser conscientes de la vida”

Cada persona necesita cosas diferentes. La gente prejuzga desde su infancia el desarrollo de las cualidades de otros, y lo hace inconscientemente y lo refuerza con el trascurrir de su vida lo cual mentalmente no le es beneficioso. Por eso la gente finge ser quien no es, juzga a la ligera, se comporta de cierta manera. Un ejemplo: Me gusta jugar el béisbol, y desarrolle mi mano derecha para pichear. La izquierda para usar el guante. Un día decidí que debía aprender a pichear con la mano izquierda, y usar el guante en la derecha.

Comencé a batallar para acostumbrarme. No aprendí a tirar fuerte la pelota, pero comencé a manejar mejor mi mano izquierda. Me di cuenta que esto es un patrón de comportamiento que lo adquirimos a lo largo de la vida. Todo lo que hacemos, lo hacemos a través del cuerpo. Por lo tanto, todo puede mejorarse. Las aplicaciones de este conocimiento son vastas. No es solo para personas del mundo de la danza, el deporte, aunque es más fácil con ellas, ya que son más receptivas y están acostumbradas a trabajar con el cuerpo.

El cuerpo nos permite desarrollar la confianza, es básico en el liderazgo, en tener mejores relaciones sociales, políticas, nuestro estilo de comunicación, la reacción que esperamos de la otra persona. A veces, la desconexión con el cuerpo puede ser el resultado de estar sentado frente a una computadora durante largos períodos de tiempo, todo el día, y lo único que se mueve son tus ojos y manos.

Cuando perdemos la conexión con nosotros mismos, perdemos la conexión con otras personas y la capacidad de empatizar con ellas. Sentimos empatía solo a través del cuerpo. Lo sabes por experiencia propia cuando corres por las calles te das cuenta hasta donde puede llevarte tu cuerpo. La mente prioriza, controla, te hace pensar, sentir por eso esta conexión del cuerpo con la mente.

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