LIBRO “PENSAR
RÁPIDO, PENSAR DESPACIO” DANIEL KAHNEMAN
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
En general, el libro me resultó útil. El autor hizo un excelente trabajo al transmitir sus ideas con claridad. Al citar investigaciones conductuales, cambió mi perspectiva sobre la confianza humana. También me di cuenta de que subestimamos el papel de la suerte o la influencia de variables desconocidas en una situación dada. Este libro resultará atractivo para quienes se interesen seriamente en la psicología conductual. No lo consideraría fácil ni accesible de leer. Requiere una lectura cuidadosa y reflexiva.
“Pensar rápido, pensar despacio” es un libro profundo, claro e intelectualmente sorprendente. Lo compré por mi interés en la psicología conductual y lo leí con gran atención. En el libro ¿Qué sistemas determinan nuestro pensamiento? El autor nos introduce en un estudio innovador de la mente y explica los dos sistemas que dan forma a nuestro pensamiento: 1. El Sistema es rápido, intuitivo y emocional. También es la fuente de la moralidad. Sin este sistema, no sobreviviríamos ni un solo día.
2. El sistema 2 es más lento, más reflexivo y más lógico. Ambos sistemas son necesarios, pero ambos son propensos a errores. Kahneman explica muchos de estos conceptos erróneos. La mayoría de las personas, en realidad, no sabe cómo evaluar el riesgo relativo. Nuestras decisiones están muy influenciadas por cómo formulamos las preguntas. Simplemente reformular una pregunta puede fácilmente hacer que las personas cambien de opinión. Es importante comprender esto para evitar tomar malas decisiones. Los elementos de causalidad y probabilidad se describen con considerable detalle.
En mi opinión, el aspecto más interesante de nuestro pensamiento es el concepto de disponibilidad. A menudo, cuando surge una pregunta compleja, respondemos de inmediato. Pero en realidad, no respondemos a la pregunta en cuestión; pasamos sin problemas a una pregunta más sencilla, sin siquiera darnos cuenta. Kahneman describe esta rápida transición con bastante detalle en el libro.
Otro aspecto interesante es lo que él llama la teoría “hedónica”. Nuestros recuerdos de experiencias agradables y desagradables están fuertemente condicionados por su intensidad máxima y su propósito, pero ciertamente no por su duración. En otras palabras, una experiencia breve y muy desagradable se recuerda como mucho peor que una experiencia muy prolongada y desagradable. Kahneman revela las extraordinarias capacidades, así como los defectos y sesgos, del pensamiento rápido y descubre la profunda influencia de las impresiones intuitivas en nuestros pensamientos y comportamiento. Mucho se puede comprender solo al comprender cómo estos dos sistemas interactúan para moldear nuestros juicios y decisiones.
Al involucrar al lector en una animada conversación sobre cómo pensamos, el autor de “Pensar rápido, pensar despacio” revela dónde podemos y no podemos confiar en nuestra intuición y cómo podemos aprovechar las ventajas del pensamiento lento. Detalla cómo la interacción entre estos sistemas nos obliga a tomar decisiones que no siempre son racionales ni razonables, dadas las estadísticas y los datos disponibles.
Kahneman nos ofrece un panorama completo de los sesgos y falacias a los que somos propensos los humanos. No soy matemático, pero aprecié su perspectiva sobre la probabilidad y la estadística. También aprecié sus concisas reflexiones sobre los aspectos lógicos de nuestros contradictorios procesos de toma de decisiones. El libro cambió radicalmente mi perspectiva del pensamiento. Cabe destacar que el libro trata menos sobre ciencia que sobre personas.
¿En qué consiste la investigación de Kahneman? Hasta la última página, el autor continúa relatando sus años de investigación y experimentos explorando cada rincón de la mente humana consciente. Se centra en las diversas heurísticas y sesgos que influyen en nuestros juicios en la vida cotidiana. Mediante experimentos e informes de encuestas, revela convincentemente la influencia de estos sesgos en las decisiones humanas. El autor destaca las falacias de nuestra conciencia y aborda otros avances importantes en psicología.
Daniel Kahneman argumenta que superar los sesgos heurísticos es difícil. Pero con métodos como las fórmulas estadísticas y el aprendizaje deliberado, es posible “racionalizar” las decisiones humanas hasta cierto punto.
CITAS: “En la evaluación intuitiva tanto de la vida entera como de los episodios cortos, el punto culminante y el final importan, pero la duración no” - “Nuestra sincera fe en el orden mundial se basa en un fundamento sólido: nuestra ilimitada capacidad de ignorar nuestra propia ignorancia” – “La evidencia muestra que el optimismo es omnipresente, inerradicable y costoso” – “Toda historia narra eventos significativos y momentos memorables, no el paso del tiempo. Ignora naturalmente la duración de los eventos, y el final a menudo define su esencia. Las mismas propiedades básicas se manifiestan en las reglas de la narrativa y en los recuerdos de colonoscopias, vacaciones y películas. Así funciona el yo que recuerda: compone historias y las almacena para su uso futuro”
– “La confusión entre las sensaciones y el recuerdo de las sensaciones es una fascinante ilusión cognitiva; esta sustitución nos engaña haciéndonos creer que las experiencias pasadas pueden borrarse. El yo que experimenta no tiene voz ni voto. El yo que recuerda a menudo se equivoca, pero es quien lleva la cuenta y decide qué ganamos en la vida; es quien toma las decisiones. Lo que aprendimos en el pasado nos ayudará a mejorar nuestros recuerdos futuros, pero no necesariamente nuestras experiencias futuras.
Esta es la tiranía del yo que recuerda” – “Para un observador objetivo que evalúa el enfoque basándose en los auto informes del yo que experimenta, el área bajo la curva, la integral de la intensidad del dolor a lo largo del tiempo y la suma son importantes. En cambio, el yo que recuerda conserva el recuerdo del momento clave asociado con las sensaciones máximas y finales”
- “La idea de la negligencia del denominador ayuda a explicar por qué las diferentes maneras de comunicar el riesgo difieren tanto en su impacto. Si lees que “una vacuna que previene una enfermedad mortal en niños tiene un 0,001 % de probabilidad de causar discapacidad”, el riesgo parece pequeño. Ahora imagina otra descripción del mismo riesgo: “Uno de cada 100.000 niños vacunados con esta vacuna sufrirá una discapacidad permanente”. La segunda frase te impacta de forma diferente a la primera: evoca la imagen de un niño en tu mente”
– “Las pérdidas se valoran aproximadamente el doble que las ganancias en diversos contextos: la elección entre juegos, el efecto dotación y las reacciones a las fluctuaciones de precios. En algunas situaciones, la aversión a las pérdidas es incluso mayor. En concreto, se sentirá más reacio a perder cosas más importantes que el dinero, como la salud. Además, su reticencia a vender activos importantes aumenta drásticamente si el desastre financiero resultante le afecta”
- “La dependencia exagerada de muestras pequeñas es un ejemplo de una ilusión común: prestamos más atención al contenido de los mensajes que a la información sobre su fiabilidad y, como resultado, obtenemos una imagen del mundo más simple y coherente que la que sugieren los datos. Es más seguro sacar conclusiones precipitadas en la imaginación que en la realidad” - “A diferencia de otros efectos de encuadre explicados por las propiedades del Sistema 1, el efecto de donación se explica principalmente por la pereza del Sistema 2. Una persona marcará una casilla si ya ha decidido qué quiere elegir. Si no está preparada para la pregunta, tendrá que esforzarse para decidir si quiere marcar la casilla.
“Tus juicios morales están ligados a marcos, a descripciones de la realidad, no a la realidad misma. La conclusión sobre la naturaleza del encuadre es contundente: no debe verse como una intrusión externa que enmascara o distorsiona las preferencias internas. ... Nuestras preferencias se refieren a los marcos establecidos por la formulación de los problemas; nuestros juicios morales se refieren a las descripciones, no a la sustancia”
– “Por supuesto, la evolución ha llevado a los animales a almacenar integrales en sus memorias; esto suele ser así. Para una ardilla es importante “conocer” el volumen total de alimento almacenado; conocer el tamaño promedio de una nuez es un mal sustituto. Sin embargo, la integral del dolor o el placer experimentado no es tan importante biológicamente. Se sabe que las ratas, por ejemplo, exhiben ignorancia duracional con respecto tanto al dolor como al placer. En un experimento, las ratas recibieron una descarga eléctrica precedida de una señal luminosa. Las ratas aprendieron rápidamente a temer”
– “Simplemente te encanta ganar y no te gusta perder, y la falta de voluntad para perder es más fuerte que el deseo de ganar” – “La existencia de un punto de referencia y el hecho de que las pérdidas parezcan mayores que las ganancias correspondientes se consideran ideas fundamentales de la teoría prospectiva” – “Si te preocupas demasiado por cómo lo estás haciendo, tendrás un peor desempeño en la tarea porque tu memoria de corto plazo estará sobrecargada con pensamientos inútiles y ansiosos” - “Es mucho más fácil alcanzar la perfección si no estás aburrido” – “La limitación fundamental de la mente humana es su casi incapacidad para regresar al pasado y recuperar una posición anterior, anticipando cambios futuros” – “En cuanto se construye una nueva imagen del mundo o de parte de él, la anterior se borra; ya no se puede recordar cómo ni en qué se creía”
- Nada en la vida es tan importante como crees que es cuando piensas en ello” – “A medida que se adquiere una nueva habilidad, se requiere cada vez menos energía. Las investigaciones demuestran que, con el tiempo, se activan menos áreas del cerebro al realizar una tarea. El talento tiene un efecto similar. Las personas con alta inteligencia dedican menos energía a la resolución de problemas, como lo indican tanto el tamaño de las pupilas como la actividad cerebral”
– “Cualquier cosa que facilite el mecanismo asociativo distorsiona el juicio. La repetición frecuente es una forma fiable de hacer creer algo falso, ya que distinguir entre la verdad y la sensación de familiaridad es difícil. Una sola frase familiar en la afirmación basta para que toda la afirmación parezca familiar y, por lo tanto, verdadera. Si no recuerdas dónde la oíste ni la relacionas con otros datos que conoces, te quedas con la facilidad cognitiva”
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