Parte cuatro HUELGA EN LA UNIVERSIDAD Y BEISBOL
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Mi amiga de Agronomía. Se levantó marchándose, pero
me dejo clavado y despejando dudas sobre los problemas que nos estaban
afectando y que podía hacerlo para mantenerme en calma, no sin antes
reflexionar ¿Qué pasa si muero? o ¿si mueren todos los que estamos en esta
bronca?
Clave mis ojos en la pasta del libro y traía el ojo
de Horus por lo que deduje que ella era Masón o Gnóstica. Tal vez, lo mejor era
dejar de preocuparme y controlar. Intente escribir los recuerdos que llegaban
de mi vida a largo de ese día ¿Qué tan preocupado estaba? No eran momentos para
estar en esta posición sino dedicar la mente a confrontar soluciones y para
ello requería un poco de distracción para poder concéntrame nuevamente en los
problemas actuales.
A la distancia ¿Qué me viene a la mente?
Pensamientos, imágenes, recuerdos, respuestas comprensivas, ideas con las que
empatizaba, gente en la que confiaba y a la distancia quizás ocupe escuchar su
voz, sentir su simpatía. ¿Qué me dirían? ¿Qué dirían mis mejores amigos de
aquellos años? ¿Cómo juzgaran ese acto? ¿Dónde están, con quién?
Ahora tenemos una vida correcta plasmada sobre la
rutina en donde a cierta hora haces algo, despiertas y te acuestas, comes y
duermes, te bañas y te vistes, han quedado en el pasado los desafiantes retos
de aprender rápido, mantenerte activo, ser agradecido con los amigos. Aquellos
tiempos de dudas y arrebatos que los vivíamos con alegría, satisfacción, sin
pausas por cansancio.
Antes de la huelga: Alfredo el Yaqui Ríos, una
leyenda del béisbol nos ayudaba a entrenar y nos dirigió en varios juegos (Muy
conocido y está en el salón de la fama) pero después de la huelga nos abandonó
llegándonos la noticia que andaba mal de sus rodillas. Teníamos en puerta un
nuevo campeonato más exigente por el nivel que se jugaría “Entre Universidades”
La huelga había sido una armadura perfecta con la
que aprendí a defenderme al final ya no estaba nervioso, estaba tranquilo desde
una noche antes, aunque tenía conocimiento de lo que me esperaba esa mañana al
regresar al campo de entrenamiento de béisbol. Sin embargo, aunque suene un
poco arrogante, aprendí justo en el momento perfecto que no hay que tener miedo
a lo que está por venir, dado que lo que tenga que ser, simplemente será: las
cartas estaban sobre la mesa. Los nuevos contrincantes tenían ofensiva, picheo,
ventajas y nuestras armas no estaban completas para enfrentarlos en igualdad de
circunstancias.
Recordaba mis años de pelotero en mi natal Sinaloa
y al mismo tiempo reflexionaba en ¿Cómo constituir un buen equipo competitivo?
Sabía que la lucha no sería fácil, pero tampoco estaba dispuesto a entregarles
la cabeza de nosotros en charola de plata a las otras universidades. No
mientras yo fuera el manager.
Los profesores se encargaban en presionarme con
respeto a estudiar, recobrar los días perdidos, presentarme a clases, contestar
preguntas en el aula, me recordaban lecturas que debía hacer para otro día,
ellos me sumergían en el estrés al verme obligado aprender lo que ellos
consideraban era inmediato. Simplemente me obligaban a recitar lo que
astutamente memorizaba antes de dormir dando a entender que lo tenía
asimilado.- Es cierto estudiaba pero lo que me agradaba y lo otro procuraba complacerlos.
Estábamos en el momento correcto para reforzar el
equipo de béisbol, era la hora en dejar caer la piedra para cortar algunos y
llamar a otros a sabiendas que no sería nada agradable, ya que muchos habían
hecho el sacrificio para que ganáramos el campeonato de béisbol inter
facultades pero no era lo mismo a dónde íbamos así que para poder ganar
ocupábamos otros elementos. Mucho de mi mundo se negaba a desligarme de varios
de mis amigos y con ello la cabeza me daba vueltas culpabilizándome por asumir
el cargo de manager, ahora sufriría en carne propia lo que nos causaba risa
cuando veíamos sufrir a nuestro ex manager el Yaqui Ríos.
La montaña para el reto era muy alta y el camino
estrecho pero lo asumí con responsabilidad invitando a jugar con nosotros a
Francisco Javier Beltrán Ramírez (Veterinaria, de Rosario, Sinaloa), Jaime
Humberto Ojeda López (Veterinaria de Guasave, Sinaloa), Raúl Peinado Bobadilla
(Ingeniero Agrónomo de Mochis), Adalberto Sánchez (Veterinaria, de Rosario
Sinaloa), Benjamín y su Hermano Bustos Acosta (Benjamín de ingeniería mecánica
y David de Odontología, ambos del estado de México) Eduardo Rubio Ceja
(Ingeniera mecánica de Tepic, Nayarit), Carmelo Mora (Medicina, de Rosario,
Sinaloa) Leonardo Lugo castillo (Ingeniero agrónomo de Mochis, Sinaloa),
Rigoberto Bedolla (Ingeniero agrónomo de Mexicali Baja california)
Ramón Erives Aceves (Química de Anáhuac,
Chihuahua), Javier Espino Lugo (Ingeniería mecánica de Bamoa, Sinaloa), Gastón
levet Burrous (Química, del estado de México), Mariano Romero (Química, de
Tabasco), Alejandro Ramírez Villela (Odontología de Rosario, Sinaloa),
Alejandro Ramírez Ayala (Economía de Rosario Sinaloa), Rene Serrano (Química de
Mochis, Sinaloa).
Con este equipo estábamos a la altura y comenzamos
a ganar juegos. Recuerdo que en el juego de la semi final, no me decidió con
quien abrir ya que tenía cuatro buenos abridores: Rigoberto Bedoya (Curvero),
Gastón levet (Manejaba rectas fuertes y curvas), Adalberto Sánchez (Rectas
fuertes) y Rene Serrano (Este tiraba rectas arriba de 90 millas)
Me decidí por Rigoberto Bedoya cuando observe que
el equipo de la selección de la UNAM, la mayoría de sus jugadores eran de
Sinaloa, Sonora por lo que estaban impuestos a las rectas duras. Sin embargo en
el siguiente juego que fue el de campeonato y se jugó en Zacatenco contra el
Politécnico inicio el juego Rene Serrano, por siete entradas los blanqueo
(Ganamos el campeonato y el juego inicio a las seis de la tarde terminando a
las tres de la mañana debido que no podíamos desempatar un dos a dos). Aquí
picheamos todos, la banca se quedó vacía, fue un gran juego y fuimos los nuevos
campeones. El sueño se hacía realidad, algunos de los nombres los deje fuera al
no recordarlos (Disculpas).
No hay comentarios:
Publicar un comentario