jueves, 1 de junio de 2023

 

Parte cuatro HUELGA EN LA UNIVERSIDAD Y BEISBOL

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Mi amiga de Agronomía. Se levantó marchándose, pero me dejo clavado y despejando dudas sobre los problemas que nos estaban afectando y que podía hacerlo para mantenerme en calma, no sin antes reflexionar ¿Qué pasa si muero? o ¿si mueren todos los que estamos en esta bronca?

Clave mis ojos en la pasta del libro y traía el ojo de Horus por lo que deduje que ella era Masón o Gnóstica. Tal vez, lo mejor era dejar de preocuparme y controlar. Intente escribir los recuerdos que llegaban de mi vida a largo de ese día ¿Qué tan preocupado estaba? No eran momentos para estar en esta posición sino dedicar la mente a confrontar soluciones y para ello requería un poco de distracción para poder concéntrame nuevamente en los problemas actuales.

A la distancia ¿Qué me viene a la mente? Pensamientos, imágenes, recuerdos, respuestas comprensivas, ideas con las que empatizaba, gente en la que confiaba y a la distancia quizás ocupe escuchar su voz, sentir su simpatía. ¿Qué me dirían? ¿Qué dirían mis mejores amigos de aquellos años? ¿Cómo juzgaran ese acto? ¿Dónde están, con quién?

Ahora tenemos una vida correcta plasmada sobre la rutina en donde a cierta hora haces algo, despiertas y te acuestas, comes y duermes, te bañas y te vistes, han quedado en el pasado los desafiantes retos de aprender rápido, mantenerte activo, ser agradecido con los amigos. Aquellos tiempos de dudas y arrebatos que los vivíamos con alegría, satisfacción, sin pausas por cansancio.

Antes de la huelga: Alfredo el Yaqui Ríos, una leyenda del béisbol nos ayudaba a entrenar y nos dirigió en varios juegos (Muy conocido y está en el salón de la fama) pero después de la huelga nos abandonó llegándonos la noticia que andaba mal de sus rodillas. Teníamos en puerta un nuevo campeonato más exigente por el nivel que se jugaría “Entre Universidades”

La huelga había sido una armadura perfecta con la que aprendí a defenderme al final ya no estaba nervioso, estaba tranquilo desde una noche antes, aunque tenía conocimiento de lo que me esperaba esa mañana al regresar al campo de entrenamiento de béisbol. Sin embargo, aunque suene un poco arrogante, aprendí justo en el momento perfecto que no hay que tener miedo a lo que está por venir, dado que lo que tenga que ser, simplemente será: las cartas estaban sobre la mesa. Los nuevos contrincantes tenían ofensiva, picheo, ventajas y nuestras armas no estaban completas para enfrentarlos en igualdad de circunstancias.

Recordaba mis años de pelotero en mi natal Sinaloa y al mismo tiempo reflexionaba en ¿Cómo constituir un buen equipo competitivo? Sabía que la lucha no sería fácil, pero tampoco estaba dispuesto a entregarles la cabeza de nosotros en charola de plata a las otras universidades. No mientras yo fuera el manager.

Los profesores se encargaban en presionarme con respeto a estudiar, recobrar los días perdidos, presentarme a clases, contestar preguntas en el aula, me recordaban lecturas que debía hacer para otro día, ellos me sumergían en el estrés al verme obligado aprender lo que ellos consideraban era inmediato. Simplemente me obligaban a recitar lo que astutamente memorizaba antes de dormir dando a entender que lo tenía asimilado.- Es cierto estudiaba pero lo que me agradaba y lo otro procuraba complacerlos.

Estábamos en el momento correcto para reforzar el equipo de béisbol, era la hora en dejar caer la piedra para cortar algunos y llamar a otros a sabiendas que no sería nada agradable, ya que muchos habían hecho el sacrificio para que ganáramos el campeonato de béisbol inter facultades pero no era lo mismo a dónde íbamos así que para poder ganar ocupábamos otros elementos. Mucho de mi mundo se negaba a desligarme de varios de mis amigos y con ello la cabeza me daba vueltas culpabilizándome por asumir el cargo de manager, ahora sufriría en carne propia lo que nos causaba risa cuando veíamos sufrir a nuestro ex manager el Yaqui Ríos.

La montaña para el reto era muy alta y el camino estrecho pero lo asumí con responsabilidad invitando a jugar con nosotros a Francisco Javier Beltrán Ramírez (Veterinaria, de Rosario, Sinaloa), Jaime Humberto Ojeda López (Veterinaria de Guasave, Sinaloa), Raúl Peinado Bobadilla (Ingeniero Agrónomo de Mochis), Adalberto Sánchez (Veterinaria, de Rosario Sinaloa), Benjamín y su Hermano Bustos Acosta (Benjamín de ingeniería mecánica y David de Odontología, ambos del estado de México) Eduardo Rubio Ceja (Ingeniera mecánica de Tepic, Nayarit), Carmelo Mora (Medicina, de Rosario, Sinaloa) Leonardo Lugo castillo (Ingeniero agrónomo de Mochis, Sinaloa), Rigoberto Bedolla (Ingeniero agrónomo de Mexicali Baja california)

Ramón Erives Aceves (Química de Anáhuac, Chihuahua), Javier Espino Lugo (Ingeniería mecánica de Bamoa, Sinaloa), Gastón levet Burrous (Química, del estado de México), Mariano Romero (Química, de Tabasco), Alejandro Ramírez Villela (Odontología de Rosario, Sinaloa), Alejandro Ramírez Ayala (Economía de Rosario Sinaloa), Rene Serrano (Química de Mochis, Sinaloa).

Con este equipo estábamos a la altura y comenzamos a ganar juegos. Recuerdo que en el juego de la semi final, no me decidió con quien abrir ya que tenía cuatro buenos abridores: Rigoberto Bedoya (Curvero), Gastón levet (Manejaba rectas fuertes y curvas), Adalberto Sánchez (Rectas fuertes) y Rene Serrano (Este tiraba rectas arriba de 90 millas)

Me decidí por Rigoberto Bedoya cuando observe que el equipo de la selección de la UNAM, la mayoría de sus jugadores eran de Sinaloa, Sonora por lo que estaban impuestos a las rectas duras. Sin embargo en el siguiente juego que fue el de campeonato y se jugó en Zacatenco contra el Politécnico inicio el juego Rene Serrano, por siete entradas los blanqueo (Ganamos el campeonato y el juego inicio a las seis de la tarde terminando a las tres de la mañana debido que no podíamos desempatar un dos a dos). Aquí picheamos todos, la banca se quedó vacía, fue un gran juego y fuimos los nuevos campeones. El sueño se hacía realidad, algunos de los nombres los deje fuera al no recordarlos (Disculpas).

No hay comentarios:

Publicar un comentario