sábado, 11 de enero de 2025

 

CREENCIAS EN MÉXICO, Y EL MUNDO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 Muchos pueblos tenían diferentes versiones del origen del mundo. Por regla general, dejaron su huella en idiomas, rituales, leyendas, cuentos de hadas, conspiraciones canciones. Muchas mitologías mundiales son similares en sus ideas sobre lo que sucedió antes del origen de la tierra: la inexistencia o el caos sin fin. No tenía estructura ni forma y su naturaleza, según las ideas de muchos pueblos, era cercana al elemento agua, fuego, aire. Pero lo principal es que en el caos había energía divina capaz de crear vida.

 Las principales tramas de las leyendas sobre la creación del mundo se construyeron en torno a la aparición del día y la noche, la tierra y el cielo, las plantas y los animales. No se sabe mucho sobre las leyendas de los antiguos moradores del país que hoy conocemos como república mexicana, solo han sobrevivido las fuentes religiosas con la llegada de los Castellanos, aragoneses, y sus acompañantes religiosos. Por la religión cristiana despues de que fue adoptada por los Romanos se fue estableciendo el sistema católico, como hoy lo conocemos.

 Junto a la nueva doctrina aparecieron libros espirituales no canónicos, que contenían teorías e historias que no eran aceptadas por la religión cristiana: fueron llamados libros apócrifos o de renuncia. Estos manuscritos a menudo describían diferentes modelos de la creación del universo, los humanos y los animales. La Iglesia prohibió esos libros, pero para algunas personas eran considerados como buenos y los introducían a la colonia de la nueva España de contrabando. Las historias apócrifas del folclore se combinaron con motivos cristianos y creencias tradicionales gracias a la astucia de los misioneros, y así aparecieron las nuevas leyendas, cuentos y tradiciones sobre el origen del mundo en los nacientes pueblos mexicanos.

 Se creía de acuerdo a la mitología apócrifa que el mundo fue creado a partir de limo, arena o tierra, y fue creado por un ser de naturaleza cósmica divina; a veces se lo representaba en forma de un pájaro, un animal o una fuerza oscura. Supuestamente se sumergió en el abismo del océano primordial y sacó la tierra de allí. Llego la idea en que el mundo fue creado por dos fuerzas elementales, y enemigas entre sí. Una oscura en el inframundo llamada diablo, y otra entre las nubes brillantes del cielo llamada Dios. La idea va difundiéndose como leyenda en la cual el diablo en un principio era un ayudante de Dios, pero que, por sus malas acciones, intenciones, por orden de Dios fue enterrado en el fondo de la tierra.

 Fue este diablo quien para salir de su encierro en la oscuridad idea la forma de hacerlo metiéndose en la mente de los humanos y tejer desde ahí todas sus negativas acciones. Fue así como nació la idea de echarle un puñado de tierra al difunto para que el diablo no se meta por su boca al ser enterrado, y posteriormente se le cambio a la idea de “Tierra eres y en tierra te convertirás” Con relación a la naturaleza surgió la idea del árbol más grande para poder ir al cielo y hablar con Dios. De esta idea Nacio el venerar y hacer ritos junto al árbol de roble, abedul, o ciprés. Para los indígenas el árbol representaba todo el mundo (cielo, tierra y reino subterráneo)

 Pero también los indígenas asociaron a los animales como personajes mitológicos dignos de adoración, por ejemplo, los pájaros que vivían en las ramas y la copa, el tronco se asoció con los humanos, y en las raíces del árbol comenzaba un manantial sagrado: aquí vivían ranas, serpientes y monstruos fantásticos. En la gran mayoría de los pueblos europeos, existía el modelo de creación del mundo, en que Dios era un artesano: alfarero o panadero, tejedor o herrero (De allí que surja la idea de Jesús de Nazaret). Durante miles de años, la gente consideró que el trabajo de los artesanos que cambiaban materiales y objetos utilizando el fuego y el conocimiento "mágico" era similar a lo divino. Por lo tanto, pensaron que, así como un alfarero esculpe y cuece vasijas, un panadero hornea pan y un tejedor crea linos, así Dios crea el mundo y al hombre a partir de arcilla, masa e hilos. Los humanos buscaban en el cielo, las estrellas, la luna el sol su origen, y le llamaron la casa de Dios.

 Tambien creían que la tierra era plana, y que encada una de sus esquinas estaba sostenida por una gran cuerda para que no cayera al abismo del diablo. Las estrellas eran los ojos de Dios, y en cada una tenía un Ángel observando los comportamientos de los humanos, y animales en su mundo creado. El sol era su estrella principal, incluso para los egipcios, Romanos, era el Dios del todo el mundo. Los antiguos indígenas creían que fue creado a partir de fuego, y que fue Dios quien le permitió que saliera durante el día, y regresara a dormir por la noche. Un eclipse los volvía locos. Popularmente se comenzó a caer que las estrellas eran velas que Dios encendía durante la noche, o que eran las almas de los que habían muerto quienes entendían las velas para ver desde ahí a sus familiares y cuidarlos mientras dormían.

 Los indígenas reconocían en las estrellas la época para sembrar, cosechar. Tambien creían que al nacimiento de cada niño se encendía una estrella, y con la muerte se apagaba su estrella que nació junto con él. Según la creencia Dios y el diablo crearon al lobo, y que fue el diablo quien puso el barro, y Dios le dio el aliento de vida, y que por eso Dios ya no tomo el barro del diablo para crear al perro, sino que fue el mismo quien lo hizo completo, para que cuidara al humano. Según esto el diablo creo a los búhos, lechuzas, ratones, cuervos, sapos y ranas, que supuestamente estaban asociados con el inframundo.

 Pero algunas tribus nativas creían que las ranas eran personas del pasado, la primera de las cuales era el alma de un bebé maldecido por su madre. Según otras versiones, los sapos surgieron de personas que se ahogaron durante el gran diluvio. En las leyendas sobre el origen de los animales había un motivo de rivalidad entre Dios y el diablo. Dios creó las abejas y Satanás quiso crear las mismas, pero solo consiguió abejorros. Según otra versión, surgieron avispas: el diablo solo pudo crear dos mitades del insecto y luego las moldeó juntas.

 

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