viernes, 31 de enero de 2025

 

SER MAESTRO, NO ES NADA FACIL

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Ex Director de “Escuela Normal del Pacifico” y ex Director General del “Instituto Pedagogico Hispanoamericano”

 Ser maestro, no es una profesión fácil. Cuánto trabajo y paciencia se necesita para que los pequeños y traviesos se conviertan en jóvenes reflexivos que se esfuerzan por alcanzar sus objetivos. Cuando escribo sobre los profesores, inmediatamente recuerdo a muchos de ellos desde mis inicios en primaria (No recuerdo a los de prescolar, solo el piano en medio de la sala de entrada donde nos ponían a cantar). Los tuve altos, bajos, morenos, güeros, medio deficientes en el habla, maestras amables, enojonas, rezongonas, las de ojos que matan. Lo que si recuerdo también es que se vestían con ropa sencilla, de manera estricta, pero se veían muy bien. Toda su apariencia expresaba severidad y moderación. La mayoría de buen carácter, unas con humor alegre y otras de humor negro.

 Las que gustaban levantar la voz, las que amenazaban con una regla. La regla en general era respetarlos, y que ellos nos respetaran. Unas de mis maestras fueron muy amables, de mirada atenta, cariñosa, con movimientos suaves, voz tranquila, actividades sin prisa, “Todo en ellas evoca en nosotros un sincero respeto y amor” Si alguien no comprendía el material presentado, lo explicaban con paciencia y claridad y nos daban ejemplos accesibles para todos. En sus lecciones su mirada se dirigía a cada uno de nosotros individualmente, pero al mismo tiempo veía a toda la clase a la vez. Durante esos pocos minutos en que la maestra nos miraba en silencio, con una sonrisa apenas perceptible, parecía que nos daba esa oportunidad para viéramos dentro de su cuerpo y alma su carácter.

 Los niños jugamos, pintamos, disfrutamos la vida escolar y consideramos nuestra escuela como el segundo hogar. Gracias a este tipo de maestras y maestros, nuestra escuela, nuestra aula se vio convertida en una gran familia. Tuve maestras y maestros cuyo ejemplo fue digno de seguir. – En la actualidad, sigo respetando mucho a los profesores porque gracias aquellos, que me dieron tantos conocimientos que ni te imaginas.

 ¿Qué creó debe ser un maestro? Para mí, un profesor debe ser estricto, pero amable. No debe presionar demasiado al estudiante, no debe burlarse de él y debe calificar sus conocimientos conjuntamente con sus cualidades humanas. Un profesor ideal debería ser amable, afectuoso, justo y entender los cambios en los estados de ánimo de los alumnos, sus chistes. El maestro debe alegrarse por cada trabajo exitoso del alumno. - En primer lugar, no debería regañar ni enfadarse. Al mismo tiempo, no debería ser demasiado amable (Los discípulos no le obedecerán)

No me gusta que un profesor dé calificaciones injustas. Y un maestro ideal debe entender a los niños y ser, de alguna manera, psicólogo. Debe ser a la vez bondadoso para ser amado y estricto para ser obedecido. El profesor debe tener confianza e interés al presentar el material de la lección. La escuela es un segundo hogar para los estudiantes y el maestro debe ser un amigo mayor que ayude al estudiante en situaciones difíciles. Un maestro ideal debe comprender a los niños y darles consejos. El profesor debe hacer que la lección sea interesante para que el alumno se interese. En mi opinión, si un estudiante está interesado en una lección, no se quedará atrás en sus conocimientos sobre este tema. En mi opinión, cada alumno tiene su propio profesor ideal. El ideal deseado seria “Tranquilo, y aplomo en sus acciones” – “Honesto y justo” Prepararse para adquirir la habilidad y la capacidad de encontrar un lenguaje común con los niños.

 En su carácter debe prevalecer la bondad, justicia, responsabilidad, comprensión de sus alumnos, paciencia. Enseñar con su ejemplo, no solo conocimientos, sino también la comunicación con las personas, la responsabilidad, la honestidad, etc. El profesor debe tener sentido del humor. El profesor también debe ser estricto para mantener la disciplina en la clase.

 A medida que los tiempos cambian, también cambian los requisitos. Hoy ya no verás a un estudiante con la corbata puesta, ni a la prefecta en la entrada de la secundaria revisando el corte de pelo, la gorra, cuartelera, y el uniforme completo. Nadie de los estudiantes está ansiosos por convertirse en soldados, todo esto es cosa del pasado. En este siglo se han producido cambios que ciertamente han afectado a las escuelas, los profesores y los estudiantes. Una maestra moderna no es una mujer con un gran moño en su pelo, unas grandes gafas, en una mano una regla de metro y en la otra el borrador. Las maestras de hoy, ya no necesitan grandes voces para ser atendidas.

 Los niños de hoy son valorados desde el punto de vista que no son iguales, y requieren una educación diferente. Por supuesto, dirán que los niños de hoy, son maleducados, groseros, etc. Por eso, el profesor de hoy debe poder encontrar un lenguaje común con los niños. Es muy importante que el profesor de hoy, tenga un carácter equilibrado y esté tranquilo. Y otro rasgo de carácter insustituible de un profesor moderno es el sentido del humor (Cualidades) Debe ser un maestro que cuente con la habilidad de comunicarse con los niños, y sobre todo comprenderlos “Aquel que enseña y aprende junto con sus alumnos”

 Un profesor que no se queda quieto, mejorando constantemente. Un maestro es una persona que convive con los estudiantes, con sus problemas, y destinos. Que ayuda a entender la vida, que es positivo, receptivo, puesto que es la persona que le abre nuevos horizontes a los alumnos, el que estudia con sus alumnos, ama su trabajo y va a trabajar como si fueran vacaciones. Sin embargo, el maestro ideal puedes contarlos con los dedos, te faltan. Pero todavía hay algunos por allí que se preocupan por su trabajo, tratando de incitar y aconsejar a los infantes, a descubrir quién es en este mundo. - Esta es una persona que está dispuesta a ayudarle siempre y en todo, que estará con el niño hasta el final y creerá en él. Un maestro que le orienta en la correcta búsqueda de nuevos conocimientos “Un educador de sentimientos y almas”

 Él mismo es un estudiante, porque está constantemente aprendiendo y adquiriendo nuevas experiencias. Ser profesor de prescolar y primaria, no es una carrera muy prestigiosa en la sociedad, pero es muy demandada sobre todo por mujeres. Sin embargo, para mí, un maestro es un ejemplo a seguir, es confianza en el futuro, confianza en que formarán más de una generación de personas dignas. Se trata de un profesional que no sólo tiene que enseñar a los niños, sino que también es capaz de aprender de sus alumnos. El profesor te enseñará a ser amable, inteligente, honesto, etc.  Te ayuda a recorrer un camino difícil, aprobar exámenes, estudiar y convertirte en una buena persona.

 Es una persona que, aunque exige da algo más a cambio, comparte sus conocimientos, y es un modelo a seguir. Enseña a obtener información útil y necesaria. - Intenta mejorar nuestro futuro, lo intenta por nosotros, y no por él. Es una persona que te ayuda a elegir un camino en la vida y te enseña cosas que necesitarás en tu vida independiente. Un maestro es, una persona corriente con sus penas y alegrías. Cansado, alegre, enojado, amable, empático, solitario, amigable, humano, etc.  Es una persona que puede hacer fáciles las cosas difíciles. Un maestro es un magnifico actor. Un maestro para mí es alguien que trabaja toda su vida para los demás, piensa en los demás y se dedica desinteresadamente a servir a las personas. ¡Un maestro para mí es la persona que le dice a sus alumnos no para adormecer su pensamiento, sino para encender otro!

 

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