ENSEÑARLE EN CASA AL NIÑO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Ex Director de “Escuela
Normal del Pacifico” y ex Director General del “Instituto Pedagogico
Hispanoamericano”
En
casa dele al niño un cuchillo de plástico y muéstrele cómo cortar. En casa
enséñele como se lava su lonchera, no importa si lo hace mal o tira su comida
al lavabo tapándolo para eso este al pendiente. Revise su mochila al regreso.
Enséñelo a ponerse solo sus zapatos, si los zapatos no están bien puestos, los
pies están molestos, y se pueden lesionar.
Revise
que sus cajones no estén desordenados y muéstrele como acomodarlos. Que sus
libros no los pierda, lleve lápices de color, crayones, pluma, que no tome
prestados los libros de otro niño, ayúdelos a bañarse y enséñelos hacerlo solo
¿cuántos niños limpian sus propias loncheras después de regresar a casa?
Aproximadamente la mitad de ellos son limpiados por los propios niños y la otra
mitad por los padres. Limpiar la lonchera, es solo una representación de la
vida de hacer las tareas del hogar, esto no es para ayudar a los padres, sino
entrenarse en su responsabilidad.
Hay
niños que van en sexto grado y aun no son capaces de servirse su comida, los
padres les sirven, eso los limita en su crecimiento como personas. Y se debe a
que se acostumbrarán a pedir ayuda a los demás en todas partes de sus vidas.
Llegar tarde todos los días a la escuela, quedarse dormido en clase, no
escribir la tarea, no tener sentido del tiempo, siempre tomar el libro de texto
equivocado, ir al baño solo en clase y pasársela distrayendo a los demás, etc.,
puede haber sido por la actitud no aprendida.
Prestarle
atención de forma rutinaria a lo familiar desarrolla, las habilidades para la
vida de los niños también mejorarán con la edad y optimizará su capacidad para
resolver problemas. Los padres también deben ser conscientes del hecho de que
sus hijos han crecido y deben dejar ir a sus hijos, en lugar de hacerse cargo
todo el tiempo. Un profesor y los padres de familia deben participar
activamente en la promoción de su lectura, para que los niños aprendan en casa
y en la escuela de manera estable y práctica, y establezcan buenas rutinas. Si
el niño puede desarrollar buenos hábitos y trabajar de manera eficiente al
principio, será mucho más fácil en el futuro.
Muchos
niños los empiezan a descomponer sus padres desde antes de que ingresen a la
primaria, ellos observan que todas sus resistencias son vencidas, y son
golpeados con fuerza en sus almas, por lo que sienten abrumados y con
sentimientos negativos. Los padres creen que golpeándolos lograran hacerlos
cambiar, esos padres no entienden su sufrimiento. Algunos los castigan porque
no son rápidos para terminar una tarea o comer, pero en realidad aun no son
capaces en hacerlo en el tiempo que sus padres consideran el correcto.
Esto
los va afectando al sentirse ineficaces. No se trata de ser perfeccionista con
ellos y ponerlos en estado ansioso al exigirles altos estándares que por mucho
esfuerzo que el niño haga no alcanzara, y es que el niño no se ha desarrollado
o tal lo que se le exige le resulta aburrido, esto sucede con algunos niños que
comienzan a escribir, en donde el adulto le exige que las palabras que escribe
sean bonitas ¿Para qué? Lo que se debe de hacer es animarlo, y explicarle que
despues harán otras cosas que al niño le interesen. En la tarea, es él niño
quien debe aprender a organizarse. Pero es concebible que el niño no pueda
planificar muy bien al principio y necesite que lo orientemos.
Al
niño se le pide que organice su tarea, pero la hora en que iniciara la
determinara él, así como el tiempo que le dedicara, las estimaciones de tiempo
no son precisas. Se le dice que en un tiempo determinado se regresara para
verificar en donde va, y lo que falta para terminarla. Al terminar la tarea se
deja que sea el niño quien escoge su tiempo de ocio, lo que le gustaría hacer o
ver en sus programas. Enseñarlo a que vaya tomando sus propias decisiones.
En
las tareas se trabaja durante 25 minutos y se descansan 10 minutos, se llaman
tiempos de concentración y relajación. Puede en ese tiempo ir al baño, comer
algo. No se le obliga a terminar rápido para que lo haga. Todo esto se puede
ajustar de acuerdo a la personalidad del niño, de lo que se trata es de que no
se aburra, que sienta la sensación de logro, para ello hay que animarlo, y vaya
avanzando hasta que por sí solo aumente su ritmo de trabajo.
Todo
esto se va convirtiendo en un habito, y ese se va ajustando lentamente
mejorando cada vez más. Lo deseable es que el niño cuente con un espacio
especial para hacer su tarea. Hay que tener mucho cuidado con los métodos de
recompensa y castigo (Son métodos de control, de disciplina, y no de
aprendizaje) los castigos se pueden convertir en amenazas. Los padres primero
deben darse cuenta de que están tratando bien a sus hijos, influir y escapar de
las emociones negativas. La gran mayoría de los malos comportamientos de los
niños, tienen su raíz en los comportamientos inconscientes de los adultos.
Un
ejemplo lo es, un niño llora y logra su objetivo como que le compren un
juguete, es posible que toda su vida siga llorando de diferentes formas para
que se cumplan sus caprichos. Unos padres, no le compraran el juguete por más
que siga llorando. Aunque el niño puede llorar más intensamente al principio,
después de mucho tiempo, el comportamiento de llanto se desvanecerá y se
debilitará “Sin golpearlo” Si, se le controla con premios, eso lo convertirá en
un habito, y el día que no se le dé se convertirá en una actitud negativa. Los
padres deben pensar en el propósito de la recompensa y castigo. Por ejemplo, si
espera que su hijo sea seguro y feliz, debe evitar ser demasiado despectivo al
castigarlo, para no dañar la relación padre-hijo, lo que puede hacer que el
niño sea temeroso o incluso nervioso de solo mencionarle por la madre que le
dirá a su padre para que lo castigue.
Reflexionar
antes de aplicar recompensa y castigo, ya que el comportamiento de los niños
puede ser miedo al castigo o esperanza de recompensas. El objetivo debe ser que
los niños se controlen a sí mismos, y pensar en cómo mejorar la motivación de
los niños a largo plazo. Lo mejor es conocer al niño, sus razones, que hay
detrás de su comportamiento, descubrir cómo lidiar con él, y resolver realmente
el problema. Lo que deben hacer los padres es comprender la causa y encontrar una
solución.
Muchos
padres utilizan su voz alta para dar órdenes de autoridad y control o les
quitan el juguete, eso solo cumple con el estándar de generar miedo. El niño se
puede dar por vencido y volverse pasivo o simplemente hacerlo a escondidas y
mentir. Solo después de comprender la causa puede haber una manera de ayudar al
niño, encontrar la solución juntos y resolver realmente el problema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario