viernes, 10 de enero de 2025

 

SUPERTICIONES, Y RITUALES

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 De repente, a medianoche, una fuerza maligna se abalanzó sobre ellos desde todos lados y comenzaron a jactarse unos a otros de quién había hecho más mal: “¡Yo”, dice alguien, “he peleado con mi pareja” “Yo”, dice otro, “¡enseñé a los niños a no obedecer a su padre y a su madre!” "Yo", gritó el tercero, "¡todo el día enseñé a los niños a mentir y robar" Al diablo se le atribuyo que el indígena encontrara el alcohol en la penca de maguey. Al diablo se le atriuyo que los indígenas descubrirán el peyote (Los Huicholes utilicen el peyote como alucinógeno sagrado en sus rituales). Pero además existen 24 especies de hongos solo en el sur del país y un total de entre 80 y 100 plantas sagradas.

 Los alucinógenos no solo se utilizan en rituales o ceremonias religiosas de estos grupos indigenas, sino que igualmente son utilizados para soportar condiciones de especial dificultad física. A lo largo de la historia estas drogas rituales han sido perseguidas, pero ahí siguen. Decirles drogas a estas plantas es una ofensa. Ninguna provoca adicción, nadie es adicto al peyote, o los hongos. Algo similar ocurre con el toloache utilizado para el amor inducido. El consumo de estas plantas procede de culturas heredadas que se remontan a tradiciones chamanistas de pueblos ancestrales) La embriaguez y las enfermedades, especialmente las nerviosas, se explicaban como obra de espíritus malignos, por ejemplo, histeria en las mujeres.

 Se creía que cuando una persona gritaba estaba poseído por el diablo y que por lo tanto no tenían responsabilidad alguna por lo que debían llevarla ante un sacerdote para que le sacara el demonio. Lo amarraban y llevaban contra su voluntad, sobre todo en casos que hoy conocemos com demencia. Lo mismo sucedia con los epilépticos, o los que en su demencia maldecían a sus padres, abuelos, o a la iglesia católica. Incluso los que decían que escuchaban voces. Los epilépticos eran tratados como personas desafortundas cuyo espritu fue tomado por el diablo, o que le esataban haciendo brujería, sobre todo porque salía espuma por su boca, sacaba la lengua hasta mordérsela. Habia mucha supertición, y miedo a la brujería.

 Mucho tienen que ver los sacerdotes de esa época quienes para cualquier situación verbalmente invocaban el diablo como el enemigo a vencer, el malavado que se apoderaba de las entrañas y el alma de la persona. Se creía que el resonar de las campanas llamando a misa o rosario alejaba al diablo por miedo al sonido que ellas replicaban.  La iglesia católica no aprobaba que se hicieran rituales para conseguir dinero, y riqueza, expresaba que si una persona adquiria mucha riqueza muy rápido se debía a que habia hechos tratos con el diablo por lo que su alma y espíritu ya pertencian al diablo desde antes de morir.

 Pero lo que conseguían este tipo de riqueza le compraban al sacerdote un lugar en el cielo, y ser enterrado dentro de la iglesia para que el diablo no se atreviera a entrar por su alma y cuerpo. Hubo testigos en esa época que aseguraron ver al diablo arrastrando el cuerpo de una persona rica por las calles del pueblo, y según ellos el muerto iba implorando clemencia. Para que el rico se viera protegido de este posible suceso debía donar a la iglesia la mayor parte de sus bienes. Muchas son las creencias del pueblo, en su ignorancia, entre ellas puedo mencionar la que asegura que la persona se debe subir a lo más alto de una montaña y gritarle al diablo para hacer un trato vendiole su alma. La creencia de que, si te sigue por la calle un gato negro, debes pararte y hablar con él pidiéndole dinero, ya que es un inviado del diablo.

 Otras personas para según ellos protegerse de los malos espiritus amarraban al gato negro en el patio de su casa mientras ellos oraban dentro. Los sacerdotes aconsejaban, cuando sientas que el diablo anda cerca de ti, huye rápidamente y refugiate en la iglesia, de inmediato ponte a orar. A alguien se le ocurrio que guardaras 9 monedas, y el primer dia del año nuevo, al levantarte de tu cama cuentes las monedas, tres veces, hasta que sean 27 veces para que todo el año transcurra en prosperidad.  Los pudientes adquirieron monedas de plata, y las enterraban en los cuatro costados de su hogar, incluso algunos enterraban medallas de oro de su santo o virgen preferido. Todos creían que con este ritual nunca se acabaría el dinero y la comida en su hogar.

 Otro ritual era que el padre de familia a las doce de la noche tocaba la puerta y su esposa, e hijos le abrían entrando el padre de familia con un pan y sal a su hogar. Enseguida la esposa pegaba 7 monedas de plata detrás de la puerta de entrada haciendo un triangulo. Un ritual actual, es llevar una moneda escondida en tu cartera, y que nunca la gastes. Hay el ritual de arrojar monedas a las fuentes de agua pidiendo deseos, o se bañan (Antigua idea de asistir a manantiales sagrados, los de agua curativa, los que cumplen deseos, a los que hay que pagarles por un bien recibido, etc) Auque a la fecha la idea de rituales de sacrifio es impensable, se llevan a cabo simbólicamente con la muerte de un pavo, y toda la familia comiendo (Son costumbres que se han ido modificando, pero en el incosciente de nuestros genes persisten)

 

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