SUPERTICIONES, Y
RITUALES
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
De repente, a medianoche, una fuerza maligna se abalanzó
sobre ellos desde todos lados y comenzaron a jactarse unos a otros de quién
había hecho más mal: “¡Yo”, dice alguien, “he peleado con mi pareja” “Yo”, dice
otro, “¡enseñé a los niños a no obedecer a su padre y a su madre!” "Yo",
gritó el tercero, "¡todo el día enseñé a los niños a mentir y robar"
Al diablo se le atribuyo que el indígena encontrara el alcohol en la penca de
maguey. Al diablo se le atriuyo que los indígenas descubrirán el peyote (Los
Huicholes utilicen el peyote como alucinógeno sagrado en sus rituales). Pero
además existen 24 especies de hongos solo en el sur del país y un total de
entre 80 y 100 plantas sagradas.
Los alucinógenos no solo se utilizan en rituales o ceremonias
religiosas de estos grupos indigenas, sino que igualmente son utilizados para
soportar condiciones de especial dificultad física. A lo largo de la historia
estas drogas rituales han sido perseguidas, pero ahí siguen. Decirles drogas a
estas plantas es una ofensa. Ninguna provoca adicción, nadie es adicto al
peyote, o los hongos. Algo similar ocurre con el toloache utilizado para el
amor inducido. El consumo de estas plantas procede de culturas heredadas que se
remontan a tradiciones chamanistas de pueblos ancestrales) La embriaguez y las
enfermedades, especialmente las nerviosas, se explicaban como obra de espíritus
malignos, por ejemplo, histeria en las mujeres.
Se creía
que cuando una persona gritaba estaba poseído por el diablo y que por lo tanto
no tenían responsabilidad alguna por lo que debían llevarla ante un sacerdote
para que le sacara el demonio. Lo amarraban y llevaban contra su voluntad,
sobre todo en casos que hoy conocemos com demencia. Lo mismo sucedia con los
epilépticos, o los que en su demencia maldecían a sus padres, abuelos, o a la
iglesia católica. Incluso los que decían que escuchaban voces. Los epilépticos
eran tratados como personas desafortundas cuyo espritu fue tomado por el
diablo, o que le esataban haciendo brujería, sobre todo porque salía espuma por
su boca, sacaba la lengua hasta mordérsela. Habia mucha supertición, y miedo a
la brujería.
Mucho tienen que ver los sacerdotes de esa época quienes para
cualquier situación verbalmente invocaban el diablo como el enemigo a vencer,
el malavado que se apoderaba de las entrañas y el alma de la persona. Se creía
que el resonar de las campanas llamando a misa o rosario alejaba al diablo por
miedo al sonido que ellas replicaban. La
iglesia católica no aprobaba que se hicieran rituales para conseguir dinero, y
riqueza, expresaba que si una persona adquiria mucha riqueza muy rápido se debía
a que habia hechos tratos con el diablo por lo que su alma y espíritu ya
pertencian al diablo desde antes de morir.
Pero lo que conseguían este tipo de riqueza le compraban al
sacerdote un lugar en el cielo, y ser enterrado dentro de la iglesia para que el
diablo no se atreviera a entrar por su alma y cuerpo. Hubo testigos en esa
época que aseguraron ver al diablo arrastrando el cuerpo de una persona rica
por las calles del pueblo, y según ellos el muerto iba implorando clemencia.
Para que el rico se viera protegido de este posible suceso debía donar a la
iglesia la mayor parte de sus bienes. Muchas son las creencias del pueblo, en
su ignorancia, entre ellas puedo mencionar la que asegura que la persona se
debe subir a lo más alto de una montaña y gritarle al diablo para hacer un
trato vendiole su alma. La creencia de que, si te sigue por la calle un gato
negro, debes pararte y hablar con él pidiéndole dinero, ya que es un inviado
del diablo.
Otras personas para según ellos protegerse de los malos
espiritus amarraban al gato negro en el patio de su casa mientras ellos oraban
dentro. Los sacerdotes aconsejaban, cuando sientas que el diablo anda cerca de
ti, huye rápidamente y refugiate en la iglesia, de inmediato ponte a orar. A
alguien se le ocurrio que guardaras 9 monedas, y el primer dia del año nuevo,
al levantarte de tu cama cuentes las monedas, tres veces, hasta que sean 27
veces para que todo el año
transcurra en prosperidad. Los pudientes
adquirieron monedas de plata, y las enterraban en los cuatro costados de su
hogar, incluso algunos enterraban medallas de oro de su santo o virgen
preferido. Todos creían que con este ritual nunca se acabaría el dinero y la
comida en su hogar.
Otro ritual era que el
padre de familia a las doce de la noche tocaba la puerta y su esposa, e hijos
le abrían entrando el padre de familia con un pan y sal a su hogar. Enseguida
la esposa pegaba 7 monedas de plata detrás de la puerta de entrada haciendo un
triangulo. Un ritual actual, es llevar una moneda escondida en tu cartera, y
que nunca la gastes. Hay el ritual de arrojar monedas a las fuentes de agua
pidiendo deseos, o se bañan (Antigua idea de asistir a manantiales sagrados,
los de agua curativa, los que cumplen deseos, a los que hay que pagarles por un
bien recibido, etc) Auque a la fecha la idea de rituales de sacrifio es
impensable, se llevan a cabo simbólicamente con la muerte de un pavo, y toda la
familia comiendo (Son costumbres que se han ido modificando, pero en el
incosciente de nuestros genes persisten)
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