viernes, 10 de enero de 2025

 

RITUALES EN LA MUERTE

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 El momento de la muerte sigue siendo un misterio, lleno de misticismo, miedo a la muerte y el deseo de ayudar a una persona que abandona el mundo de los vivos. Para estudiar la cultura de una región designada, es muy importante no solo identificar la distribución local y regional de ciertas tradiciones, sino también considerarlas en el contexto de las fronteras existentes. La cultura ritual de cada uno de los pueblos, y su folclore existen y funcionan exclusivamente en forma local, y se ha ido modificando con el tiempo.

 Tiene mucho que ver la forma religiosa de la familia del difunto, en la forma que sientes si existe reencarnación, transición, y el cómo perciben si existe otro mundo. - Comprenderlo y seguir estrictamente las reglas establecidas, desde el punto de vista de los portadores de la tradición, es siempre necesario tanto para los vivos como para los muertos. La idea principal, es que todo lo que nace muere, y que cada uno vamos abandonando este mundo a su debido tiempo “Ni, antes, ni despues” Las características obvias es que para tranquilizarnos pensemos que, si existe un más allá, en un mundo paralelo, y que llegaremos a esa nueva vida, y que allí esperaremos a nuestros seres queridos. Se acomoda el difunto en su ataúd con ciertos objetos, su objeto favorito, su sombrero, su bastón, además una botella de tequila, etc.

 - El dinero también se utilizaba en ceremonias funerarias. Entonces, las monedas eran arrojadas a la tumba, o colocadas en el ataúd y envueltas en un pañuelo en el cinturón del difunto, y en otros casos se le ponía una moneda de oro al difunto en cada ojo. Los parientes o dolientes del muerto comenzaron a ofrecer mezcal, tequila, vino, cigarros en el velorio, y a eso le siguió el contratar una música del gusto del difunto para alegrar el velorio con sus melodías favoritas, así como regalar la comida favorita del difunto entre los asistentes.

 La costumbre de arrojar dinero en la tumba y de amarrarle una bolsa con dinero en la cintura del difunto se dejó de hacer debido a que las tumbas eran saqueadas. Las gentes comenzaron a difundir que los que robaban la tumba de un muerto este le enviaría una enfermedad incurable para él o su familia. De ahí nació la idea de que las monedas que se sacan de una tumba de un muerto están malditas. Una de las interpretaciones antiguas era que el dinero estaba destinado a que el muerto las usara para pagar en su viaje, y si alguien se las quitaba, el muerto se quedaba vagando en esta vida, reclamando al quien se las robo, y haciéndole la vida imposible.

 También indicaban que el difunto necesitaba dinero para saldar deudas después de la muerte, con otras personas que ya habían fallecido antes que él, y al llegar allá debía saldar esa cuenta. Los sepulteros que se aprovechaban de su trabajo y abrían las tumbas para robar cruces de oro, objetos, o monedas por lo general se convertían en alcohólicos por el miedo que llegaban a sus espaldas, y ese miedo al alma del difunto

 En el bautizo de un niño, los invitados acuden a la iglesia y los padrinos lanzan monedas al aire para que los niños las tomen. A mayor número de monedas el niño habla en menos tiempo. Se cree también que el dinero regalado a los niños proporcionaría al niño prosperidad en el futuro del niño ¿De dónde surgió este ritual de lanzar monedas? Al recién nacido le colocaban monedas de plata en su primer pañal, y al momento de ser bautizado, esas monedas eran arrojadas para que los niños las tomaran al caer al suelo.  Según las creencias, cuando las mujeres parían y eran asistidas por una partera (había muy pocos médicos, y cobraban muy caro), a ella los padres del bebe debían pagarle bien de acuerdo a sus posibilidades. Todo este ritual prometía no sólo riqueza futura, sino también buena salud.

 

 

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