LE ENCANTAN LAS PLATICAS DE ADULTOS AL NIÑO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex director de “La escuela Normal del
Pacifico” Ex Director General “Instituto Pedagógico Hispanoamericano.
Escuchar siempre con calma tanto al niño como
al profesor es mi consejo. Muchos niños se llevan muy mal con sus hermanos, y
ese aprendizaje lo llevan a la escuela. Algunos niños son retraídos, no saben
ni saludar, no son buenos para conversar, pero les encanta escuchar las
conversaciones de otras personas, les gusta entrometerse. Otros tienen hermanos
mayores controladores, otros son propensos a estallar, para todos ellos se les
debe ayudar a encontrar formas de obtener una sensación de comodidad y conexión
interpersonal.
Hay
niños que aprenden en su hogar el sentido de la justicia y siempre tratan de
intervenir corrigiendo a otros. El resultado es que son odiados. Son los padres
quienes deben explicarle oportunamente para que moderen sus intervenciones. Hay
niños que en la escuela inventan su lugar secreto y allí van cuando se sienten
abrumados para relajarse. Hoy en día,
muchos niños carecen de experiencia para llevarse bien con los demás. Enseñe a
su hijo cuando vaya al parque y otro niño se acerque queriendo jugar que
comparta el juguete o juego.
La
vida no solo es blanco y negro. En las conversaciones con el niño se le debe
dar una explicación en donde de acuerdo a su edad y entendimiento comprenda que
no solo existe el blanco y el negro en la solución de sus preguntas, y dudas.
Que hay muchas maneras de interpretar una misma situación. No es necesario
interpretarla positivamente, sino dejar que los niños entiendan varias
posibilidades sin tener que soportar una tensión y ansiedad excesivas, darles
tiempo para que desbloqueen y no se queden atrapados en una sola solución.
Explicarles
las tres formas de enfoque de forma flexible, platica con ejemplos que
entiendan, haciéndoles saber que no solo existe el blanco y el negro sino
muchos colores. Los padres suelen ver cualquier situación en lo negativo o
positivo, en lo blanco y el negro por lo que deben expresar sus opiniones desde
diferentes ángulos. Un ejemplo cuando el niño pregunta si el café es malo, el
padre debe explicarle como es malo, desagradable, si se bebe mucho, poco, frio,
caliente, tomarlo por la mañana, en la tarde para que el niño entienda que una
cosa puede tener muchas explicaciones diferentes.
Es
tanto como si un padre lleva en su auto al niño a la escuela y se topa con una
calle cerrada, llena de autos que le impiden llegar a tiempo, lejos de enojarse
o despotricar debe utilizar un espíritu tranquilizador explicándole a su hijo
que tendrá que desviarse, que existe otro camino para llegar, y que, si llegan
tarde, al otro día se preparan más temprano para salir de casa. Entienda que
todo lo malo que diga en ese instante perjudica lo que los niños entienden.
Cuando este el niño molesto con uno de sus amigos, puede explicarle que esas
cosas suceden, que seguirán siendo buenos amigos, pero que en ese momento no se
pusieron de acuerdo.
Tambien
los padres pueden utilizar esa conversación para platicarles sobre los amigos
que tenían en la escuela y darles detalles sobre esa relación, llevarlos hasta
su tiempo y remarcarles que sus amigos se fueron, llegaron otros y unos se
esfumaron de su vida para siempre. Los padres se desesperan cuando llega su
hijo a casa y muestra cara de preocupación, le preguntan ¿Qué te pasa? Desean
comprender de inmediato la razón, o lo que está detrás de esto. Muchos niños en
ese instante no pueden decir lo que sucedió en ese momento. Es posible que no
quieran contarlo o que no sepan cómo contarlo.
Lo
primero es que los padres deben abrazarlo, consolarlo para transferirles
seguridad, y esperar hasta que el estado de ánimo del niño se estabilice y
luego encuentre tiempo para comprender y exponer el problema. Es posible que el
niño ya supero esa emoción, pero los padres continúan preguntándole, al final
la emoción negativa vuelve al niño. Cuando el niño habla se dan cuenta que no
es tan grave y dan por terminado el tema.
Los
adultos son muy dados a callar al niño cuando está explicando o lo interrumpen
para irle dando el camino de lo que el adulto desea escuchar, eso genera
problemas interpersonales, sin que se llegue al fondo de la razón. Los padres
primero deberían estabilizarse, encontrar formas de empatizar, aceptar las
emociones del niño y aliviar la ansiedad del niño, y luego avanzar lentamente a
la etapa de acompañar al niño para revisar los pensamientos, cambiar sus
pensamientos e incluso encontrar soluciones específicas.
Los
padres en ocasiones son muy abusivos al preguntar, desean una explicación
amplia de lo que le molesta al niño, pero el niño tiene miedo, no sabe cómo
decirle a su padre que lo que ocasiono el pleito o desavenencia con el otro
niño fue una simple acción, y el otro niño encontró como solución inmediata
dejarle de hablar. Un niño puede estar molesto con su amigo de clase porque su
amigo tomo prestada su tarea cuando el profesor se la pidió, y se tardó en
devolverla. En ese instante el profesor estaba disgustado dijo algo que molesto
a ese niño o sus otros compañeros se mostraron disgustados debido a que el
profesor alaba su tarea, y no la de ellos.
Frente
a cada niño, debemos ser capaces de ver el estado interior más allá del
comportamiento. Detrás de todo hay un sentimiento, unas ganas de no perder, de
no ser acusado por nadie, por eso activa su mecanismo de defensa de inmediato.
No importa la pelota que le quitaron, sino que se siente agredido y debe contra
atacar. Un profesor que lo corrigió y un compañero que se rio burlonamente, el
niño que le dice que no sabe o el que lo regaña sin dolo. El principio básico
es ser agradable, sin acusaciones, consistente, adecuar las posturas, intentar
ser aceptado por el niño.
El
niño cuando se encuentra con problemas que no sabe o no puede como resolver
acusa. Un adulto o un niño que no admite sus errores es un problema, como lo es
el crecer en una familia estricta, sin tolerancia. Disfrazar los errores no es
bueno. Culpar a otra gente es malo, y se da en aquellos que tienen poca
confianza en sí mismo ¿cuál es tu actitud frente a la culpa? Las personas
eligen atacar mostrando su debilidad ¿Resuelve el problema?
¡En
absoluto! Cuando damos por sentado que todos los problemas los ocasionan los
otros, damos por juicioso que nunca progresaremos. Los niños desean ser
reconocidos, aceptados, principalmente por sus padres, profesor, amigos,
familiares, esa es su necesidad y hacia donde enfocan su comportamiento. Deje
que el niño aprenda cuando se encuentre en problemas y no le permita acusar sin
razonamiento. Hay que analizar con calma los hechos, ver lo aparente, llegar al
fondo, y en ese punto mejorarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario