LO QUE EL NIÑO APRENDE EN SU HOGAR
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex director de “La escuela Normal del
Pacifico” Ex Director General “Instituto Pedagógico Hispanoamericano.
Muchos
padres obligan a su hijo a comer, pero los niños a menudo están jugando, andan
corriendo mientras van comiendo de poco en poco. La madre corre detrás dándole
la comida en la boca y le grita que coma un pedazo más. El niño toma el bocado
pequeño y reanuda su juego. Los padres se enojan y gritan más fuerte amenazando
con castigo. Los padres deberían utilizar un mejor dialogo para comunicarse. No
necesitan enojarse y gritar, sino platicar con él, sobre lo que sucede si anda
corriendo, jugando y a la vez está comiendo, explicarle que puede darle un
dolor intenso de estómago. Hablar suavemente señalando las consecuencias de ese
comportamiento y si persiste lo que le puede suceder.
Una
buena y suave explicación previene y hace que el niño se rinda acatando lo que
se le pide. Los padres deben establecer hasta donde están sus límites, por
ejemplo, cuando hace frio y el niño no se quiere poner su chamarra, deben
decirle a su hijo dónde está el resultado final, en lugar de dejar todo en
manos de los niños para que tomen decisiones. Es importante ayudar a los niños
a aprender a ser responsables. Otro ejemplo: Cuando el niño está en peligro,
por andar jugando en la calle, nadie puede permitirse que el niño se salga con
la suya.
Para
cruzar la calle, los adultos deben informar a los niños sobre los posibles
peligros o a qué prestar atención antes de cruzar la calle. Todo esto requiere
tiempo y entrenamiento para que los niños entiendan la causa y el efecto.
Explicarle los efectos cuando el niño afecta los derechos, intereses de los
demás. Por ejemplo, arrojar una piedra a alguien hará que la otra persona
resulte lesionada. Si un niño tira una piedra sobre un animal, una persona
cosa, deben intervenir de inmediato, y explicarle las consecuencias. Cuando los
niños tienen conductas problemáticas, los padres pueden intervenir a tiempo para
evitar el peligro.
Algunos
niños sienten que no bañarse, cepillarse los dientes, no hacer la tarea y comer
demasiada comida chatarra no tiene ningún efecto en él. Los padres son
responsables de explicarles para que cambie su comportamiento. Ellos creen que
las caries no están al alcance de sus dientes, por lo que no le importa, pero
si el padre le muestra una imagen bajada de internet de niños con caries y
adultos con ese daño, el niño nunca lo olvidara. El padre debe explicarle como
le afectara en su vida adulta, decirle que sus compañeros y amigo se reirán de
él al verlo molacho, que no querrán besarlo, tendrá problemas digestivos, le
dolerá la boca al masticar etc.
Explicarles
el ¿Por qué? no se debe ver la televisión de cerca, lo que no es bueno para la
vista. Si, el niño no atiende la sugerencia, lo mejor es apagarle la
televisión. Cuando los padres expresen claramente su actitud firme, los niños
conocerán los principios de los adultos. Muchos padres se preocupan debido a
que su hijo no hace muchos amigos, lo ven aislado, y eso requiere entrenamiento
que aprenden en prescolar y primaria (Aprendizaje y práctica) Enseñarle
tranquilamente para que aprendan a llevarse bien con los demás. Al inicio en la
escuela los niños van adaptándose gradualmente, algunos hacen de inmediato
nuevos amigos, otros “No” batallan más para adaptarse, les es difícil
integrarse, puede ser que sea demasiado tímido, su convivencia siempre ha sido
solo con sus padres, no tiene hermanos, es arrogante y los ve inferiores a él.
Eso
les afecta psicológicamente en su rendimiento y avance, en sus futuras
relaciones interpersonales por lo que tanto los padres como el profesor debe
tratarlo con cuidado. Sobre todo, abrir una mayor comunicación con el niño,
aceptar sus sentimientos, buscar la empatía. Cuando el niño regresa a su hogar
expresa que nadie de su grupo le agrada, no desea jugar con ellos, eso pone
nervioso a los padres y desean de inmediato resolver la situación siendo que lo
primero que se debe hacer es concentrarse en escucharlo, no apresurarse a
entender los inconvenientes.
Después
de que el niño haya terminado de hablar, intentar decirle ¿Estás triste? si el
niño dice "Espero que jueguen conmigo", no hay necesidad de
apresurarse para dar la solución real, pero primero responda "Si puedes
jugar con ellos, debería ser muy bueno".
Después
de que el niño haya terminado de hablar, los padres pueden compartir algunas de
sus experiencias pasadas de frustración interpersonal, o los problemas sociales
que están experimentando actualmente, para que el niño se sienta más empático.
Por lo general, cuando las personas son escuchadas y comprendidas, sus
emociones se estabilizan un poco. Haga una lluvia de ideas con el niño, y
argumente varias soluciones, pero los padres no deben intervenir precipitadamente.
De
hecho, los niños cuando regresan a casa de la escuela les gusta hablar y
quejarse, sacan lo que les preocupa y desean cambiar, este es el proceso de
hablar con su hijo, primero debe ayudarlo a aclarar sus pensamientos. ¡No
juzgue! Si, el niño está siendo acosado o golpeado, ¡Intervenga de inmediato!
pero si no es tan grave, se recomienda no hacerlo. intervenir precipitadamente.
Primero puede hacer una lluvia de ideas con su hijo y conversar abiertamente
sobre las soluciones. Puede como padre ir hablar con el profesor para
comprender de fondo las dos versiones, recuerde que los niños se comportan muy
diferentes en la casa y en la escuela, y cuando un profesor comparte sus
observaciones no significa que este criticando a su hijo.
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