miércoles, 15 de enero de 2025

 

LO QUE EL NIÑO APRENDE EN SU HOGAR

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Ex director de “La escuela Normal del Pacifico” Ex Director General “Instituto Pedagógico Hispanoamericano.

Muchos padres obligan a su hijo a comer, pero los niños a menudo están jugando, andan corriendo mientras van comiendo de poco en poco. La madre corre detrás dándole la comida en la boca y le grita que coma un pedazo más. El niño toma el bocado pequeño y reanuda su juego. Los padres se enojan y gritan más fuerte amenazando con castigo. Los padres deberían utilizar un mejor dialogo para comunicarse. No necesitan enojarse y gritar, sino platicar con él, sobre lo que sucede si anda corriendo, jugando y a la vez está comiendo, explicarle que puede darle un dolor intenso de estómago. Hablar suavemente señalando las consecuencias de ese comportamiento y si persiste lo que le puede suceder.

Una buena y suave explicación previene y hace que el niño se rinda acatando lo que se le pide. Los padres deben establecer hasta donde están sus límites, por ejemplo, cuando hace frio y el niño no se quiere poner su chamarra, deben decirle a su hijo dónde está el resultado final, en lugar de dejar todo en manos de los niños para que tomen decisiones. Es importante ayudar a los niños a aprender a ser responsables. Otro ejemplo: Cuando el niño está en peligro, por andar jugando en la calle, nadie puede permitirse que el niño se salga con la suya.

Para cruzar la calle, los adultos deben informar a los niños sobre los posibles peligros o a qué prestar atención antes de cruzar la calle. Todo esto requiere tiempo y entrenamiento para que los niños entiendan la causa y el efecto. Explicarle los efectos cuando el niño afecta los derechos, intereses de los demás. Por ejemplo, arrojar una piedra a alguien hará que la otra persona resulte lesionada. Si un niño tira una piedra sobre un animal, una persona cosa, deben intervenir de inmediato, y explicarle las consecuencias. Cuando los niños tienen conductas problemáticas, los padres pueden intervenir a tiempo para evitar el peligro.

Algunos niños sienten que no bañarse, cepillarse los dientes, no hacer la tarea y comer demasiada comida chatarra no tiene ningún efecto en él. Los padres son responsables de explicarles para que cambie su comportamiento. Ellos creen que las caries no están al alcance de sus dientes, por lo que no le importa, pero si el padre le muestra una imagen bajada de internet de niños con caries y adultos con ese daño, el niño nunca lo olvidara. El padre debe explicarle como le afectara en su vida adulta, decirle que sus compañeros y amigo se reirán de él al verlo molacho, que no querrán besarlo, tendrá problemas digestivos, le dolerá la boca al masticar etc.

Explicarles el ¿Por qué? no se debe ver la televisión de cerca, lo que no es bueno para la vista. Si, el niño no atiende la sugerencia, lo mejor es apagarle la televisión. Cuando los padres expresen claramente su actitud firme, los niños conocerán los principios de los adultos. Muchos padres se preocupan debido a que su hijo no hace muchos amigos, lo ven aislado, y eso requiere entrenamiento que aprenden en prescolar y primaria (Aprendizaje y práctica) Enseñarle tranquilamente para que aprendan a llevarse bien con los demás. Al inicio en la escuela los niños van adaptándose gradualmente, algunos hacen de inmediato nuevos amigos, otros “No” batallan más para adaptarse, les es difícil integrarse, puede ser que sea demasiado tímido, su convivencia siempre ha sido solo con sus padres, no tiene hermanos, es arrogante y los ve inferiores a él.

Eso les afecta psicológicamente en su rendimiento y avance, en sus futuras relaciones interpersonales por lo que tanto los padres como el profesor debe tratarlo con cuidado. Sobre todo, abrir una mayor comunicación con el niño, aceptar sus sentimientos, buscar la empatía. Cuando el niño regresa a su hogar expresa que nadie de su grupo le agrada, no desea jugar con ellos, eso pone nervioso a los padres y desean de inmediato resolver la situación siendo que lo primero que se debe hacer es concentrarse en escucharlo, no apresurarse a entender los inconvenientes.

Después de que el niño haya terminado de hablar, intentar decirle ¿Estás triste? si el niño dice "Espero que jueguen conmigo", no hay necesidad de apresurarse para dar la solución real, pero primero responda "Si puedes jugar con ellos, debería ser muy bueno".

Después de que el niño haya terminado de hablar, los padres pueden compartir algunas de sus experiencias pasadas de frustración interpersonal, o los problemas sociales que están experimentando actualmente, para que el niño se sienta más empático. Por lo general, cuando las personas son escuchadas y comprendidas, sus emociones se estabilizan un poco. Haga una lluvia de ideas con el niño, y argumente varias soluciones, pero los padres no deben intervenir precipitadamente.

De hecho, los niños cuando regresan a casa de la escuela les gusta hablar y quejarse, sacan lo que les preocupa y desean cambiar, este es el proceso de hablar con su hijo, primero debe ayudarlo a aclarar sus pensamientos. ¡No juzgue! Si, el niño está siendo acosado o golpeado, ¡Intervenga de inmediato! pero si no es tan grave, se recomienda no hacerlo. intervenir precipitadamente. Primero puede hacer una lluvia de ideas con su hijo y conversar abiertamente sobre las soluciones. Puede como padre ir hablar con el profesor para comprender de fondo las dos versiones, recuerde que los niños se comportan muy diferentes en la casa y en la escuela, y cuando un profesor comparte sus observaciones no significa que este criticando a su hijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario