CONSEJO DE MADRE
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC Universidad Nacional Autónoma de México
El actual ser humano, es hijo que jamás pidió, no se inclina, desciende de gente venturosa, digna, honesta. Hijos de la humedad de la naturaleza, del hongo de una espera reprogramada. Hoy se conoce que se nace para ser nutriente de otra especie y que ella camine en ese círculo llamado vida. Somos minerales, carbono, grietas, fruto amargo, agrio, dulce. Amamos con el alma hecha trizas, luchamos con las uñas sin causa aparente.
En pocas palabras amamos ser amados y, a su tiempo ocupar el espacio dejado por los padres, abuelos con la esperanza en caminar el sendero en mejor forma para que cuando tenga que partir se le recuerde a cada instante al atravesar la puerta del hogar, el brillo en los ojos del nieto, la gracia en la sonrisa, el platicar, consejos, palabras cariñosas, cobijar al niño cuando duerme, los abrazos, paseos.
Negamos olvidar esos recuerdos, enseñanzas, favores hechos ¿Por qué? Un día cualquiera observaba a una madre enseñar a colorear a su hija mientras ella permanecía sentada deslizaba los crayones sobre el blanco papel grabando de arriba abajo diferentes colores en una figura.- Pintaban su familia, padre, madre, hija, agarrados de la mano.
El tiempo es una máquina que no para un solo segundo, desde el momento en que se junta el espermatozoide con el ovulo corre en ese engranaje llamado vida con años de anhelos, limitaciones en unas descalzo en otras en auto nuevo, en ese espacio a donde las decisiones nos lleven para romper limitaciones. Corres en el espacio de tu casa, patio de una escuela, calles, unos te dan palmadas otros golpes pero circulas tratando en tener puestos los pies en la tierra marcando sonrisas agradables, odios, rencores, amores.
La vida da la oportunidad en salir descolorido, manchado en esas inimaginables aventuras de la convivencia en donde nos gusta husmear, perdurar en la mente de aquellos a los consideramos familia, amigos, amores. Eres niño y juegas a ser adulto. En esos juegos participan los amigos (as) infantiles. Al paso de los años los observas lejanos, entretenidos en sus cosas, problemas, conflictos y aun guardas un poco de cariño por ellos.
- Tus amigos de la infancia. La verdad es que jamás dejamos de aprender, el simple recuerdo nos desata una felicidad distinta por aquellas ocasiones que tuvimos la dicha en disfrutar a su lado, en ese escenario de aventuras jugando a ser guerreros, princesas. Es una felicidad guardada que se puede rescatar en el instante deseado en esa manera fraternal en la que conviven los niños. Siendo adulto analizamos la actitud que asumen las muchachas con sus enamorados en una relación de noviazgo.- Ambos se emborrachan, fuman, incluso estando embarazadas.
Ellas son golpeadas y continúan con él. Ese mismo la llena de hijos ¿Acaso esa mujer, no se quiere? ¿No le importa el futuro de ella y sus hijos?- Otras salen embarazadas y dejan su casa pero al tiempo regresan generalmente porque el papa de sus hijos no se hace responsable o no está en capacidad económica para ello ¿Aguantar en el error? ¿Hacer responsables a sus padres por mala educación? Vivir la vida entre gritos no cambiara el resultado, seguiremos peleando, pidiendo, exigiendo, creando nuevos problemas. Lo malo es que la vida para millones de seres humanos trascurre en ese dilema del acomódate, acostúmbrate y no esperes un cambio.- ¿Malos padres o, hijos? ¿Habrá un futuro mejor?
Muchachas con 15 años en edad son madres. La naturaleza se los permite desde los once años y, se hacen esfuerzos para esto no suceda pero está situación sigue presente, afectando ¿Es malo ser mama?- No.- Lo controversial es la temprana edad la que las entierra ante toda esperanza en su desarrollo y no logran recuperarse en una lucha al carecer de herramientas que logren ayudarlas en sus esfuerzos para solventar la situación ¿Preocupa?
No, serán las ultimas, ni las primeras por mucho que se informen en las escuelas o se recomiende por sus padres. Los padres las alertan por algo pero su acción es mucho más fuerte que una simple caricia.- ¡Cuídate! No caigas en el terreno de la fulana, se deja escuchar mientras su madre le da un abrazo.
Los consejos se guardan. La madre seguía pintando de colores la hoja de su hija, un extraño aire familiar se respiraba. Ella le mostraba lo hermoso de la vida y los colores con los que debía irla pintando. Mientras lo hacía, sus consejos se dejaban sentir y en intervalos la invitaba a pintar un rincón en blanco de aquella hoja mientras ella dirigía su mano.- Extraño es crecer y dejar olvidadas las cobijas de los consejos que las madres evocan para evitarles a sus hijas lo poco o mucho que deben poner de su parte cuando de pintar su hogar se trate.
Esos consejos para muchas de ellas son simplemente sermones donde su madre se los restregar en pleno rostro, la realidad es que la muchacha despistada es fácil de engañar y cae en el primer espejismo que se le presenta dado que no conoce o sabe la realidad entre un deseo y lo que es amor y, esa es la causa del engaño, el hijo no esperado de un desconocido.
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