JOHN DEWEY Y LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC-Universidad Nacional Autónoma de México
Este es un análisis personal desde mi razonamiento con respeto a el filósofo estadounidense John Dewey (1859–1952) El legado de Darwin se siente, por ejemplo, en su enfoque de los problemas sociales. Dewey, cree que la escuela y las instituciones sociales son instrumentos importantes para un desarrollo favorable del individuo y la sociedad y que un buen desarrollo de la sociedad presupone que cada individuo tiene la oportunidad de un desarrollo óptimo. Respeta a los maestros por lo que hacen y afirma que deben tener una buena educación y un salario decente. El pensamiento de Dewey es holístico. Dewey, escribe sobre la pedagogía centrada en el niño o en su teoría del currículo, en su visión de la educación como medio de desarrollo social o en su teoría moral.
Al revisar las teorías de Dewey nos damos cuenta que el rol del docente es complicado ¿Qué debe priorizarse y, sobre todo, ¿cómo debe usted, como docente, ser capaz de educar y ayudar a los alumnos a lidiar con el mundo que lo rodea y que usted mismo percibe como cada vez más enredado? Pero, ¿debe entonces considerarse a la escuela como el único representante de la buena influencia y la educación?
Y es entonces cuando aparece el hogar, quien en ocasiones ayuda al maestro y en otras e convierte en contrario, hay padres que trabajan de la mano de la escuela y otros que rechazan todo tipo de ayuda. Los docentes no cuentan con aplicar el derecho a la libertad, sino que son actores controlados por el estado y su tarea es educar conforme el estado les marca la dirección y los contenidos.
Un problema es el que se da en el hogar, las relaciones entre los padres, familiares del niño, la responsabilidad en su conjunto, el tipo de acompañamiento, el papel que juegan, los círculos de amistad, el contexto. Es allí en donde los textos de Dewey deben analizarse y compararse ¿Qué ha dicho Dewey sobre esta relación? ¿Cuál puede ser la contribución de Dewey a estos temas? Dewey nos dice que la experiencia de la vida no es útil y, por lo tanto, no sirve para ningún beneficio.
Cuando se debate sobre los estudiantes que presentan malas conductas por lo general se culpa al hogar en una falta de acción más positiva en autoridad moral, y se da como resultado las consecuencias indeseables observables en la actualidad. Luego se toma el tema en el cómo remedirá estas carencias y se cae en el control social del estado y los derechos de los individuos. Los alegatos se centran en estudiantes negativos y positivos.
No hay empacho en estigmatizar a los negativos como personas vacías que carecen de empuje, deseo, iniciativa y voluntad, o aquellos que siguen el camino que les representa menor esfuerzo y los provee de placer. La crítica se enfoca en el estudiante que responde irrespetuosamente a todo tipo de control, y se regresa al hogar para juzgar su comportamiento desde la partida del estudiante. Los adultos desean estudiantes que sean ejemplo de lo que ellos aprendieron en comportamiento conforme a las reglas establecidas por la sociedad, por eso expresan su malestar y los llaman inmanejables.
También juzgan a la escuela y los maestros como culpables de ese comportamiento argumentando mala crianza de los padres, influencia de ellos sobre el niño. Al final se llega a la conclusión que la mala actitud ante la vida de ese niño será recurrente durante su creciente y terminará siendo un delincuente.
Es el padre quien enseña al niño por el cómo lo percibe para ser un lujurioso, que vea como normal ser grosero. El niño que aprende esta actitud, le resulta imposible encontrar ayuda fuera del hogar y tiene que luchar contra lo aprendido de su padre tratando de ser su copia. Este tipo de padre no ve como su responsabilidad y afirma que él no se lo trasmitió. Se debe a que ese padre no cuenta con normas de conducta, son el tipo de padre que creen que sus hijos deben ser fuertes desde niños para que no los necesiten.
La deficiencia se genera en el entorno domésticos se deben en parte a una percepción general de que todos estamos sufriendo y que para dejar de sufrir hay que atacar (Actitud social negativa).
Aclarar que no todos los padres se meten en este costal, como tampoco los maestros o la autoridad. Tal parece que las nuevas generaciones de mama están más enfrascadas en la atención esmerada de sus hijos a diferencia de la generación de adultos actuales y puede deberse a que las madres anteriores parían de 5 a 8 hijos y los mantenían con todo tipo de carencias.
El enfoque del señalamiento para las nuevas madres es su excesivo consumismo y del que hacen participe a sus hijos comprándoles todo tipo de alimento y juguetes que lejos de acercarlos a una personalidad positiva los llevan al fracaso futuro de su salud fisiológica y mental.
Por otra parte, la religión en la actualidad ha perdido terreno, es por ello que los abuelos comparan el pasado con el presente en donde resaltan que los maestros han perdido autoridad ante los padres, nadie los obedece y esto nos lleva a replantearnos ¿Qué será en un corto tiempo de la escuela y los maestros? ¿Cuál es la función de la escuela, como reflejo de la sociedad? ¿Por qué los padres al observar en sus hijos valores indeseables no se oponen, no los corrigen y muy por el contrario lo festejan? Las normas y valores obvios que antes se transmitían tanto en el hogar como en la escuela ya no son evidentes.
Vivimos en una sociedad sin normas, ni valores, con una autoridad fantasma que lejos de apoyar complica la situación al darse festines públicos alejados de toda moralidad (Falta de ética) ¿Quién es el responsable para que cumplan: ¿Padres, maestros, autoridad? No está claro quién, lo qué se quiere decir, pero hay en las declaraciones, quiero decir, una creencia implícita en alguien, algo que, a pesar de la sociedad deficiente en general, está en una posición y tiene la competencia para iniciar e implementar estas medidas. Para ello debería ser una autoridad más eficiente en capacidad, planeación, que sepa discutir lo factible de las medidas.
A la vez dar aprendizaje a los futuros padres y madres en relación a su responsabilidad y obligación para con los hijos. La crisis de valores se seguirá discutiendo sin solución. Unos padres que no respetan a sus hijos, unos maestros y estudiantes que actúan de igual forma creando el caos. No puedo imaginar una sociedad con la moral en alto y a un estudiante y futuro padre de familia con valores diferentes a los actuales.
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