MUJER (50/90)
RAMÓN ANTONIO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
En las
platicas entre hombres, es común que unos hablen muy bien de las mujeres y
otros no tengan empacho en denigrarlas y en mi pobre criterio pienso que no hace
falta denigrar a unas para exaltar a otras. Cada mujer, con diferente estilo de
vida, generación tiene sus glorias y sus miserias como las tenemos los hombres.
Las madres y abuelas de la generación 50/90, no pudieron elegir, y éstas viven
en una sociedad en la que la vejez es un pecado imperdonable que debe ocultarse
a toda costa.
No todo el
mundo tiene la fortaleza de espíritu para decir: "Me importa un bledo lo
que se diga de mí, yo hago mi vida como considero me gusta y deseo vivirla.
Existen hombres que son un asco en cuanto al criterio si es que se puede llamar
razonamiento a lo que hacen de análisis al valorizar a la mujer, más bien
parece las desprecian, las subestiman, sin hablar de la incomprensión más
absoluta de lo difícil que resulta vivir dignamente, siendo mujer, quedar
viuda, divorciada o la segunda mitad de la vida solas. Hombres que se vuelven
soberbios, ignorantes, faltos de dignidad al olvidar que nacieron de una mujer.
Yo, tuve
abuela “Hermosa”, madre, esposa, hermanas, hija, nieta, amigas, todas con
innumerables virtudes y las amo, son realmente las personas más lindas que me
hacen placentera la vida.
Sin embargo
no estoy de acuerdo con linchar en la plaza pública a las mujeres por el hecho
de que una de ellas al paso por nuestra vida nos dejara un mal recuerdo, muy
por el contrario debe ser motivo para agradecer la enseñanza adquirida y
enfrentar mejor las complicaciones que representan las relaciones entre genero.
No se trata
de valorar desde el punto de vista del ¿Cómo? nos fue en la feria, ni ser tan
medio hombres para escondernos y desde la oscuridad criticar si usan
maquillaje, tintura, silicones, botox, sino comprender que cada uno contamos
con una vida propia, llena de aventuras amorosas, desengaños, y plena de
felicidad.
La fisionomía
en la mujer a cambiado para bien de la humanidad, ya que por ejemplo: Cuando
era chico en edad (Ahora estoy en los 60 y más años), las mujeres que llegaban
a los 40 años eran unas ancianas que apenas se sostenían con un bordón, no como
ocurre actualmente que encuentras señoras de 50 dijeran en el rancho “Muy
Apetecibles, hermosas o bue nonas”
Aquellas
ancianas se les buscaba para preguntarles sobre su saber en cosas de remedios o
consejos en asuntos de amor. Poseían un conocimiento muy oculto, rustico,
campirano y sobre todo eran muy afectivas, humanas, tanto que jamás negaban un
consejo ni a hombres o mujeres sobre cosas y experiencias de la vida (A todos
los trataban como si fueran sus hijos).
Sin embargo
muchas de las actuales, parece llegan bien del cuerpo pero malas del corazón
del alma y sentimientos ¿Algo ocurre con ellas? Aquellas sabían desde recetar
un diente de clavo para un dolor de muela hasta compresas con sal, mientras que
las de ahora no se ayudan ni solas.
Aquellas
hacían jamoncillos, cuajadas, natas, dulces, las de ahora compran danoninos,
chamoys etc. Aquellas no les avergonzaba una arruga en la cara o una cana en la
cabeza, sabían, en realidad, utilizar la experiencia de los años, no las
avergonzaba el calendario, las actuales si bien es cierto se pintan las canas,
creo que es muy bueno porque su apariencia sigue siendo fresca, bella.
Eran tiempos
en donde veíamos a las vecinas envejecer con canas y ahora creó tengo bastantes
años que no veo una sola cana en la cabeza de estas damas modernas y no solo
eso que las actuales se pintan el pelo como en aquel tiempo lo hacían las
personas que se dedicaban a ser payasos en las fiestas con pelos color rojo
zanahoria, amarillas, azules fluorescentes, castaños con rayitos, azul muy
metalizado lo cual cuando las encuentro en la calle no deja en traicionarme la
mente y pensar que son extraterrestres o que “Un mundo nos vigila”.
No sé porque
nos asustamos con la mujer moderna, “Claro que está bien que se arreglen, que
corran, tomen dietas, hagan ejercicios, se vean hermosas”, algunas cosas están
bien pero por otro lado que bueno que es que se acoplen a algunos cambios
positivos de la sociedad.
Las mujeres
en los años 50/90, veían el sexo como algo casi repugnante, eran muy
conservadoras, buscaban llegar vírgenes al altar o perdían la dignidad ante los
ojos de la sociedad si salían embarazadas, o simplemente besuquedas por un
novio.
Claro que no
veo mal el tema de las cirugías, si en alguien joven pero en alguien mayor
mientras lo haga feliz y sepa que no es lo único no creo que deba considerarse
un problema.
Tengo 60 y
más años y la verdad es que no se si me operaría la cara, los ojos o si me
pintaría el pelo antes de que me acompleje al ver brotar mis canas o una bolsa
en los parpados. Creo que cada uno de nosotros merece el respeto por la
decisión que tomemos de acuerdo a la forma que deseamos vernos y vivir y no
estar acomplejados criticando a otros simplemente por el miedo que tenemos a no
hacerlo con nuestra persona.
La sociedad
se debe medir por el respeto, por el cariño. No es cuestión de época ni de
complejos, sino en ser lo que uno desea. Las esposas, ya no se espantan con los
chistes picantes, sino que son capaces de contarlos en la sobremesa, otras que
prefieren divorciarse antes que enviudar como dios manda. Las telenovelas
actuales están confeccionadas para señoras degeneradas que pululan en este
tiempo con expresiones vocalizadas en vergüenza pública.
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