COMPORTAMIENTO DE LOS POLITICOS
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMON ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- UNAM
Decía una caricatura de Mafalda, que se me
quedo grabada “El empeoramiento, empieza a empeorar” Hay días en los que me
levanto y me acuesto con la misma sensación, y volteo atrás en busca de estudiantes
aguerridos, protestones, líderes en acción como los de mi época de estudiante y
al verlos tan corderitos llego a la conclusión de que “las ideologías han
muerto”. Esto, es lo que veo, leo, escucho en la radio, en la tele, en los
cafés. Una perdida absoluta del sentido de pertenecía.
Las ideologías son necesarias, son básicas y
deben guiar la acción política porque sin ellas no tendremos la meta ideal a la
cual nos queremos dirigir. Todo lo que digamos y hagamos sin ideas sólo serán
palos de ciego que no conducen a nada porque no tienen ni recorrido ni futuro. Todo ha quedado guardado en el cajón de los
recuerdos ¿Son los políticos, los que desconocen la ideología o son los
ciudadanos los que terminaron por archivarlas? A ¿Quién pertenecen? ¿Quién
desconoce la realidad, los políticos o los ciudadanos?
El sistema económico, político, social, fallo
con Luis Echeverría, López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas,
Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto (esa es la
memoria que guardo), pero ya había fallado con los mexicas, chichimecas,
zapotecas, totonacas etc., Con los españoles, con los franceses, con los
mexicanos, Maximiliano de Habsburgo. Al día de hoy con López Obrador, la lucha
es férrea entre lo que el presidente desea crear como nación y los que se
anteponen en el camino. necesitamos ideas, una meta y mucha ideología y es que
se le colaron muchos sinvergüenzas y ellos siguen reclutando iguales en los
puestos.
Paso a menudo cuando salgo a tomar café a un restaurante a
veces coincido con algún diputado local, federal, o político en otro puesto de
autoridad o los veo pasar en sus lujosos autos con chofer y sus escoltas. Veo a
periodistas detrás de ellos para sacarles una sesuda, razonada, inteligente,
brillante información. Los son de todos los sexos (Hay tantos sexos en últimas
fechas que ya no distingo bien cada uno de los nombres que le han puesto), pero
eso no importa.
En ocasiones para ser sincero me molestan por el aire de
superior que asumen, ya se pueden ustedes imaginar. Dicen que los pájaros se
les conoce por su cagada. Para eso son expertas las gaviotas que nos cagan
desde lo alto. Estos personajes van pavoneándose con un aire de importancia y
arrogancia que me hacen renegar ante la falta de humildad.
Ellos creen que son los únicos capaces en su papel y puesto
en señalarnos el camino o darnos el destino que nos merecemos. Salen arrogantes
y sobrados como estrellas de la tele en un programa de Patty Chapoy, con ropa
cara, sus zapatos relumbrantes de marca. A veces sonrió al ver estos desplantes
de nuevos ricos, cuyo oportunismo y su comportamiento advenedizo, me recuerdan
que deben pasársela ante el espejo cada mañana antes de salir de su hogar.
Salen a los restaurantes a celebrar su buena suerte y a
comprobar que son admirados por los periodistas, que son en realidad los únicos
que les prestan atención.
Muchos de esos
diputados, ni el bachillerato terminaron, otros falsificaron papeles o
compraron calificaciones. Unos más nunca han trabajado en su vida, desconocen
lo que es madrugar para ganarse el alimento con el sudor de su frente. Son
personajes raros que alían en los partidos políticos, o se afilian desde
jóvenes a grupos delincuenciales.
Unos hacen cola, otros se meten por deferentes cuestiones,
sin hacer cola, dando el madruguete familiar. Son personajes sin escrúpulos y
sin vergüenza. En cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con
ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un
malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo,
como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera
interior. No dan ganas de acercarme a cualquiera de ellos.
Sé que esto que expongo no es justo para todos, pero en esta
vida pagan justos por pecadores en la Sodoma de Sinaloa. Dirán que en esas
filas hay diputados y Autoridades honestas, gente decente que se hace de
centavos sudando la gota gorda ene estos calorones. Reflexiono sobre la mayoría
de los ciudadanos quienes en el uso correcto de sus facultades mentales y han
llegado a la edad de 60 años sin su vida resulta a pesar de contar con una
cultura adecuada, ser honesto en toda su vida, trabajar para el bienestar de su
familia.
Ciudadanos de inteligencia media, pero con conocimientos
amplios, de sano razonamiento ¿Por qué no los suben a ese tren de suerte,
despilfarro y progreso económico? Eso me preocupa, por supuesto, y me pregunto
qué está pasando. Hasta qué punto la vida me ha llevado por los libros que he
leído para ver negativo lo que se deja observar. Es posible que, si no leyera
tanto, anduviera detrás de esos personajes para que a su paso me aventaran una
dadiva y me sentiría orgulloso de haberlo entrevistado.
Me gana el pesimismo y despotrico ante el comportamiento de
esa gentuza ¿Por qué? creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que
entre ellos hay gente perfectamente honorable. ¿Por qué?, admirar y respetar a
quienes ocupan esos puestos. Crítico y desprecio a los mediocres, a los
analfabetos que se comportan como reyezuelos, a su corte de acompañamiento. Los
critico por irresponsables, por pagados de sí mismos, sin distinción de partido
ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la mañana, el día,
y la vida.
Conozco a muchos de ellos, los he visto durante años. Los vi
luchando en los callejones sin salida en los que la autoridad anterior los
metía, pero por fin ganaron para imitar las irresponsabilidades, ser corruptos,
con ambiciones desmedidas, incultos al igual que los que se fueron. Lo peor es
su falta de escrúpulos y las consecuencias de este festín del reyezuelo. Los
anteriores y los actuales se adaptaron a su tiempo, y su momento. Lo sabe
cualquiera que se fije. ¿Cómo y dónde comen y a costa de quién?
Cómo se reparten las dietas,
los privilegios y los autos oficiales. Cómo se organizan entre ellos, en
comisiones y visitas institucionales para irse de vacaciones. Esos inútiles
viajes políticos, turísticos que pagan con dinero público y se hacen acompañar
de una flota de aduladores. En verdad he trajinado en la crítica política a
pesar de ser un ciudadano común, y el único beneficio que he recibido es la
persecución con todo el aparato de gobierno ¿Cuánto cobran por sus cargos, para
dedicarlo a dañar personas de bien? Bueno ahora ya saben lo que tengo en la
cabeza el día de hoy.
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