PROFESOR
TOMAS CASTRO EN SAN IGNACIO, SINALOA
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Como todos
los días, los niños llegamos temprano, puntuales, esa era la costumbre,no se
admitía lo contrario. La mañana trascurrió dentro de lo normal,cotidiano,
Fuimos pasando de tema en tema de acuerdo a lo que el maestro Tomas Castro
indicaba. Él nos habló de la historia, biología, nos puso a leer una lectura
diferente por equipos para que al final la comentáramos. Duramos una hora en
ponernos de acuerdo ¿Cuál sería el resumen a exponer? Tuvimos que explicarlo al
grupo y el arreglo al cual habíamos llegado era que la parte final me tocaría
exponerla.
Al término de
la clase y después de explicar entraría en ese mundo raro en donde papalotean
las ideas y las dudas sobre lo expuesto, había muchas cosas que no tenían
explicación para mi mente. La mayoría salió tranquilo de la clase y de antemano
se sentían satisfechos creyendo haber logrado despejar sus incógnitas de manera
que no podría involucrar a ninguno con mis dudas sin respuesta.
Finalmente me
convencí que era inútil tratar de encontrar respuestas y al igual que ellos me
conforme con el resultado. Al llegar a casa la idea seguía dando vueltas y
recordé la frase de mi maestra de tercer grado de primaria Rosaura Maldonado
“La práctica hace al maestro” Por lo que me dí a la tarea de esculcar los libros
de mi hermano que en ese momento estaba llevando el sexto grado.
En las
primeras páginas encontré errores señalados, otros por el contrario tenían la
palomita de bien. Mi mirada se clavó en el libro de ecuaciones tratando de
encontrar la manera en resolverse pero eran fracciones mayores en aplicación, y
operaciones que poco entendí por lo que decidí cerrar el libro.
Esa noche
llovió con fuertes rayos, al llegar a la escuela se veía el piso del medio
arenoso como producto de la tierra que había caído de los techos y el arrastre
de lodo. Deje la mochila y me encamine a la parte trasera de la escuela
“Amarilla”.- Todos la conocían con este nombre por el color de sus paredes pero
en realidad se llama José María Morelos (Donde hacíamos los recreos)
Era un espacio
grande de aproximadamente dos canchas de futbol, en una se practicaba béisbol y
la otra el futbol. Al regresar al salón encontré al profesor Tomas Castro en la
puerta con una sonrisa indicando que saldríamos a jugar un deporte. Cerró la
puerta con llave, se la echo a la bolsa y se adelantó hacia el campo deportivo.
Grande fue la sorpresa porque nos cambió de lugar de juego, llevándonos a la
cancha de básquet bol (Cemento) que estaba frente a la dirección. Ese día
descubrí que cuando un maestro se lo propone hace feliz a los niños y dirán
¿Por qué?
Bueno, el
profesor se puso a jugar con nosotros al básquet bol y descubrimos que no sabía
hacerlo pero con su estatura nos ganaba la pelota. Tratábamos de arrebatársela
sin conseguirlo. Al salir de clases mientras me dirigía a casa encontré un
perro sangrando, tendido y pegado a la banqueta, pensé que estaba sin vida.- Me
acerque y pude escuchar su lamento.
Estaba
lastimado con las costillas casi quebradas y le habían echado agua hirviendo
quedando casi ciego.Allí, estaba el pobre animal doblado y yo, sin entender la
maldad humana. Broto en mi la compasión, revise sus heridas y tomándolo en
brazos lo lleve a casa.Al llegar mi madre puso el grito en el cielo debido a
que ya tenía yo, 10 perros y con este eran once. Al darse cuenta mi madre en la
condición que se encontraba el perro me ayudo acomodarlo sobre un cartón en un
rincón, ella le puso agua, comida. Lo cierto es que el pobre estaba desangrado,
desgraciado por completo podría asegurar que solo le faltó otro pequeño golpe
para que muriera. Para alcanzar la comida, el pobre se arrastraba dejando un
rastro con su sangre.
Cualquiera
que haya sido el motivo para hacerle eso al animal era imperdonable. Mi padre
al llegar por la noche observando al animal en su esquina, se le puso el rostro
triste, era una de las pocas veces que mire en su semblante un coraje
indescriptible. Al llegara la escuela se lo platique a otros niños sobre lo que
había pasado porque no era común esta situación.
Uno de los
niños comento que un señor le había hecho lo mismo a uno de sus perros porque
el animal le ladro al pasar por la banqueta de su casa y que luego su perro
apareció sin vida a unos cuantos metros de su casa. Su papa comento que lo
había envenenado con vidrio molido y se había desangrado el animal.- ¿Cuánto
sufrimiento? ¿Enfermedad mental?
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