SOBRE NOMBRE. – CARIÑO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en
Desarrollo humano FESC. Universidad nacional Autónoma de México.
El caso es que, aunque muchos piensen que
estos cariñosos apodos solo los usaremos entre nosotros, lo cierto es que la
gran mayoría de las parejas utiliza estos calificativos para llamarse entre
ellos. ¿Quieres saber cuáles son los motes más utilizados? Sigue leyendo...Por
mucho que nos esforcemos en parecer unas mujeres duras o unos machitos, parece
ser que en la intimidad a todos nos sale la vena cursi, o al menos eso es lo
que se desprende de una encuesta elaborada por Parship, que asegura que la
mayoría de las parejas tiene un apodo cariñoso por el que llamar a su media
naranja o a su medio limón.
Aunque la mayoría de los
dulces motes se refieren a algún aspecto destacado de nuestro compañero/a,
véase "enano", "gordis" u "ojitos", este mismo estudio
afirma que es "amor" el calificativo más utilizado por todos, seguido
muy de cerca por "churris" y "cielo, cielito", que son los
empleados por las parejas más jóvenes.
El clásico
"vida" es el preferido por los hombres, mientras que las mujeres son más
propensas a bautizar a sus compañeros con adjetivos (tan originales como
cursis) del tipo "osito de peluche", "peloncito" o
"cachorrito", que pueden llegar a herir la masculinidad de más de uno
si les llamas así delante de sus amigos...Sea como sea que acaben llamándote,
el caso es que tu nombre de pila pasó a mejor vida en el momento en el que
iniciaste tu relación y es difícil recuperarlo.
Y si eres de los que
ahora no tienen pareja y piensas que cuando tengas pareja no acabarás
refiriéndote a él o ella en esta forma, “tiempo al tiempo”, al final todos
acabamos cayendo... ¿Quién te crees? Les vas diciendo alegremente por ahí tus
mejores piropos. ¡Qué guapa vas (Cuando es tu novia)! ¡Qué naca eres (Y, ya
casado)! ¡Te quiero!
Sin embargo, a nosotros
no nos decimos nada. Bueno, sí. Lo feo que nos vemos o grisáceo y tontos que
nos sentimos en ese momento. Deberíamos decirnos más a menudo buenas palabras,
dirigirnos a nosotros mismos y decirnos: ¡guapo! que ojos más bonitos tienes.
¡Pero qué inteligente eres! ¡Vamos el día de hoy tu puedes hacer lo mejor, que
nadie, ánimo, tu puedes! ¡Enhorabuena! No esperemos a que nos lo digan
pudiéndonoslo decir nosotros mismos frente al espejo al momento de levantarnos
por la mañana o en la noche antes de acostarnos.
Además, la imagen que
tenemos de nosotros es muy importante a la hora de relacionarnos con el resto.
Sentirnos a gusto con nosotros mismos es fundamental para nuestro bienestar. Y
si nos sentimos bien, seremos capaces de dar lo mejor, de no estar irascibles,
de empatizar, comprender, ayudar y hacer mejor nuestro trabajo. Por eso voy a
ponerte en la palma de tu mano el modo de ser feliz a través de tu autoestima.
Piensa que puedes, que vales, acéptate.
Aprecia lo positivo.
Acepta que existen cosas negativas o que no te puedan gustar, pero acepta
también que hay cosas positivas tanto en tu cuerpo como en tu valía. Acéptalas
y acentúalas. Esos serán tus puntos fuertes, aquello en lo que te tienes que
apoyar. Aprecia los éxitos que consigues. ¡Tus éxitos! Tuyos. De nadie más.
Piensa en tus éxitos. Te servirán de balanza a tu autoestima y seguridad en ti
mismo. No generalices, pues, aunque un día se te haya caído, por ejemplo, un
bote, o, aunque te timen, etc. no significa que te vaya a pasar siempre.
Simplemente son cosas que
pasan, es así la vida, son cosas que no dependen de ti. No te compares con
nadie. Aunque te veas peor en algunas cuestiones respecto de otros, en otra
tarea serás mejor. Confía en tu capacidad, en tus pensamientos, en tus
opiniones y defiéndelas a morir, sin que te preocupe la aprobación de los
demás. Acéptate tal como eres, con tus fortalezas y con tus debilidades. ¡Tú
eres así!
No hay comentarios:
Publicar un comentario