PROBLEMAS DE LOS
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y
Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
La universidad
debería prepararte para la vida, no para obtener un título he ingresar a un
trabajo. Una universidad debe preparar a las personas para el trabajo y no
proporcionar conocimientos dispersos que sean extremadamente difíciles de
dominar sin una aplicación práctica. Por ejemplo: pocos maestros que enseñan
matemáticas en la universidad entienden los logaritmos condicionales en el
lenguaje de las matemáticas. El principal problema en educación en las
universidades estatales públicas, son los maestros.
Son ellos quienes
moldean la percepción que tiene los estudiantes sobre su carrera, y la materia
que se estudia. "Un mal maestro es un mal tema": esta construcción se
fija durante muchos años, y tal vez de por vida, y no conlleva las
consecuencias más agradables. Cuando la gente escucha la frase "maestro malvado,
inepto, vicioso, abusivo" Por lo general son maestros en facultades de los
cuales no hay escapatoria para caer en sus manos ya que dan todo tipo de
materia y son perezosos, arrogantes, autoritarios. ¿Cómo arreglarlo? Hacer
deseable la profesión. Pero esto requiere tiempo y mucho esfuerzo. es que los
maestros son aquellos que no entienden un carajo sobre la enseñanza y no tienen
el conocimiento.
En los últimos años
ha habido cada vez más quejas sobre el sistema educativo universitario.
Los expertos señalan
una falta de financiación y problemas con la formación de profesores, mientras
que los escolares y estudiantes se enfrentan a una gran carga de trabajo y
conocimientos inútiles. El problema de las universidades públicas estatales
inicia con los intentos en los últimos 6 años de tomar el control. Tan pronto
como las universidades puedan gestionar ellas mismas el presupuesto recibido,
elaborar programas educativos, fijar salarios, elegir proveedores de servicios,
decidir cuándo y qué equipos cambiar y comprar, los profesores tendrán la
oportunidad de enseñar sus materias como mejor les parezca.
Inmediatamente
aparecerá una competencia sana y, por lo tanto, una razón para que cada
universidad, facultad y cada maestro mejore para atraer a los mejores estudiantes.
Cualquier funcionario administrativo en la actualidad está seguro que el camino
para no ser molestado es aflojarle la cuerda a los profesores perezosos para
que no asistan a clases y continúen cobrando su salario como si cumplieran.
Entre lo administrativo y académico se ha construido un círculo vicioso
descuidando por completo la calidad de la educación. Para justificar el trabajo
entregan planes e informes interminables, programas, evaluación,
certificaciones, estándares educativos, acreditaciones.
En todo esto
consumen su tiempo sin sentido y reducen la motivación para trabajar. Lo más
ofensivo es que nadie leerá jamás todo esto, porque es humanamente imposible
mirar tanto papel usado. En varias ocasiones compartí conversaciones amigables
con maestros universitarios estatales, y les pregunté sobre los programas de
formación que manejaban. Me dijo que les pedían un escribir el curso a
computadora en dos o tres cuartillas señalando los contenidos, y luego a partir
de allí, tu eres responsable de todos los contenidos que impartas. Así, la
libertad de catedra nos hace responsables de la calidad de la enseñanza. Para
nosotros el trabajo administrativo, son 50 páginas del programa, otras 25
páginas del fondo de herramientas de evaluación más una anotación, un total de
100 páginas.
Si das una
conferencia son pocos los que asisten, y nadie prestará atención a esto, o unos
cuantos que intentan hacer preguntas para ser vistos por los demás. En general
somos maestros conservadores del sistema educativo del estado. Para el estado
mexicano su objetivo principal es controlar las masas, tenerlos ocupados para
que no reclamen espacios laborales por ello está interesado en masificar las
universidades y dar informes sobre la atención que le pone a la educación.
Lo más importante
es mantener el statu quo, y controlar lo más posible la financiación estatal y
federal. Que la sociedad crea y exprese “Allí se está enseñando algo” Hagan
cursos, seminarios, diplomados para que los jóvenes no anden en las calles
pateando el bote, que no se amotinen, y no sean críticos, sino que estén
sentados, tranquilos mientras reciben el papel de que han estado cinco años
sentados obedientemente. Para el estado mexicano es importante el proceso, y el
resultado estadístico para ello exige que le informen con papeles que han
cumplido sin darle importancia al resultado académico.
Es por eso que las
universidades estatales públicas no hacen cambios en sus planes de estudio, no
les interesa atraer maestros de alta y probada calidad, ni el perfil para
hacerse responsable de la materia. Se han metido computadoras por empuje de
este mundo que nos va empujando muy a nuestro pesar de la resistencia. Y esto
se debe a que el sistema aula-lecciones está desactualizado desde hace 100
años. Incluso los cursos en línea incorporados en la última década con
conferencias de 15 minutos son muchas veces más efectivos que las clases y
lecciones.
Esto ha sido
demostrado desde hace mucho tiempo por la ciencia. Los métodos de enseñanza
clásicos son la formación y la escolástica. Como resultado, la mayoría de las
personas en el nivel de las conexiones neuronales odian el proceso de
aprendizaje en sí. Y aquí no ayudarán ningún subsidio estatal para la obtención
de profesiones digitales. Aunque es posible volver a capacitarse a programador
en un año y medio por las tardes, si el proceso no provoca rechazo a nivel de
reflejos. Esto es especialmente cierto para la generación que ya salió de la
facultad. Se necesitan reformas fundamentales graduales para alumbrar las aulas
oscuras de la universidad.
Esta es una
condición necesaria para garantizar la calidad. El problema está en el sistema
obsoleto. Nadie te enseña a ser un profesional que luego pasará a trabajar en
tu especialidad. Está cargado de toneladas de teoría que no es aplicable en la
práctica sobre tecnologías y métodos obsoletos que las empresas normales han
dejado de utilizar desde el año 2000. Los maestros enseñamos lo antiguo, el
material que usamos son recetas que llevan más de 15/20 años circulando en las
redes, pero para la mayoría de nuestros maestros siguen siendo relevantes, y
las defienden acaloradamente incluso ofendiendo o reprobando a quienes las
cuestionan.
Eso, es perder el
tiempo, y salir sin saber nada. No hay maestros conscientes que apliquen
gestión educativa. Como resultado los estudiantes y alguno que otro profesor
asisten a cursos y seminarios sólo como último recurso, o si necesitan ocupar
ese tiempo, pero nunca con la intención de profundizar en el tema. Utilizamos
contenidos del siglo pasado, a pesar de los cambios en las tecnologías y la
aparición de nuevos conocimientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario