VIRUS GANAN LA BATALLA EN AVICULTURA
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de
México
Un México sin huevos y carne de pollo,
no es posible. Hoy en día, las enfermedades infecciosas son el problema más
peligroso para la avicultura Cada año causan pérdidas colosales a empresas y
granjas, lo que provoca una reducción de la productividad de los animales, una
disminución de su inmunidad y, en casos frecuentes, la muerte de los animales.
La mejor manera de protegerse de las enfermedades infecciosas es la prevención
específica, en particular la vacunación.
La vacunación, en la mayoría de los
casos, se lleva a cabo con vacunas vivas e inactivadas de viriones completos y
de células enteras que pertenecen a la primera generación antigua. De hecho, la
mayoría de las enfermedades infecciosas pueden prevenirse eficazmente con la
ayuda de estas vacunas, pero la mayoría de ellas están obsoletas, tanto moral
como físicamente. Genéticamente, estas vacunas se diferencian en muchos
aspectos del material genético de los virus y bacterias que circulan en el
campo.
También existe un gran problema
relacionado con el número de vacunas necesarias para los animales de granja,
que se manifiesta más claramente en la avicultura. Hoy en día es necesario
vacunar a un pollo de engorde más de 12 veces, y el número de vacunas para las
gallinas ponedoras, dependiendo de la situación epizoótica, puede llegar a más
de dos docenas de veces. Esta situación lleva al hecho de que se introducen
muchas vacunas en el cuerpo del ave al mismo tiempo, lo que conduce a una
disminución de la eficacia de la vacunación.
Las vacunas de nueva generación, que
no pierden su eficacia cuando se utilizan simultáneamente, ayudan a afrontar
este problema. Otra ventaja de la nueva generación de vacunas, a diferencia de
las antiguas vacunas de primera generación, es su absoluta inocuidad para el
organismo animal. Las vacunas de primera generación contienen un patógeno
debilitado, que causa enfermedades leves, o residuos tóxicos de sustancias
químicas utilizadas para inactivar virus o bacterias.
Actualmente, los avicultores, ya están
acostumbrados a utilizar vacunas de nueva generación en su práctica, pero la
gran mayoría de estas vacunas son de fabricación extranjera. Por lo tanto, la
creación de vacunas nacionales de nueva generación es una tarea urgente que
enfrentan todos los especialistas en el campo de la elaboración de vacunas en
la avicultura. México y sus universidades, necesitan ponerse a la vanguardia en
las nuevas tecnologías, y ayudar a la práctica veterinaria en la lucha contra
los problemas actuales, no sólo formando nuevos médicos veterinarios, sino
también ofreciendo soluciones técnicas modernas que puede facilitar y mejorar
el apoyo veterinario a la avicultura.
Actualmente, dentro de los muros de la
Universidad Nacional Autonóma de México de veterinaria hay un grupo científico
que está desarrollando una nueva generación de vacunas veterinarias. Se deben
desarrollar nuevas vacunas contra la bursitis infecciosa de las aves (también
llamada enfermedad de Gumboro) Una vacuna que cree inmunidad intensa a largo
plazo, lo que permita proteger eficazmente al ave. La vacuna inmunocompleja
viva facilita al veterinario calcular la introducción de la vacuna en el cuerpo
del ave, y la vacuna de subunidades recombinantes crea una inmunidad real e
intensa contra el virus.
La vicultura requiere bioseguridad, avance en
la genética garantizando la seguridad de los animlaes y los consumidores. La
carne de pollo, y el huevo son una fuente primordial del sistema alimentario
mexicano, por lo que se debe trabajar cientifacemente en él, sin alterar
mediante químicos el aumento de peso del animal. Lo inmediato es mirar hacia
los cruces de raza, la selección genética, reconstruir la infraestructura y los
gallineros, prestar atención, al reemplazo, nivel de producción de huevo por
gallina, peso del huevo
Los problemas son de prevención,
cuestiones de desinfección, el uso de sistemas de prueba, aditivos
alimentarios, evalucación de los piensos, tratamiento, uso de medicamentos, la
situación epizoótica en la avicultura, las tecnologías modernas de alimentación
de las aves, los probióticos, influenza aviar, y su lucha mediante vacunas
actualizadas, y muchos otros.
Las empresas avícolas de poloos de
engorde, están sujetas a cambios y fusiones, pero al mismo tiempo crear nuevas
razas de pollos.
Razas que no desperdicien alimento,
energía, y se desarrollen con buen peso rápidamente sin necesidad de antibióticos.los
investigadores deben trabajar sobre el material genetico en busca de hibridos
que produzcan mayor numero de huevos, y con excelente peso. Los huevos para
incubar tanto pollos de engorde como gallina ponedora, deben ser mejorados
genéticamente. Desde 1961, el consumo mundial de carne de pollo, se ha
cuadriplicado. Cada año se sacrifican 80 mil millones de animales y aves de
corral para producir 340 millones de toneladas de carne.
En algunos países ya se ha alcanzado
el pico de consumo de carne. La producción de huevos ha aumentado un 150% en 30
años y en Asia se ha multiplicado por 4. Urge la buena genética, huevos de
calidad, vacunas, sustancias, medicamentos veterinarios, equipos, aditivos
alimentarios, huevos para incubar. Las granjas avícolas se van acercando poco a
poco a la automatización.
Actualmente, la carne de ave ocupa el 46% del
mercado de todo tipo de productos cárnicos y su participación en el consumo de
todo tipo de proteínas (incluida, por ejemplo, la leche) es del 36%. Para
México significa seguridad alimentaria. La avicultura debe desarrollarse hacia
la inteligencia artificial, la digitalización en la avicultura industrial y
control en línea de la tecnología de cría de aves de corral. Resolver problemas
de vacunas, consumo de pienso, agua, medicamentos veterinarios y recuento de enfermedades
y huevos. La digitalización en la producción minimiza la necesidad del factor
humano.
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