jueves, 17 de julio de 2025

 

SOCIEDAD UTOPICA “RICOS Y POBRES”

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Durante siglos, la lucha por la igualdad se ha enfrentado al problema fundamental de la desigualdad de capacidades y, en consecuencia, de oportunidades humanas. Algunos son talentosos y perseverantes, otros son mediocres y apáticos. Con frecuencia, estas diferencias se intentan suavizar con subsidios y una cultura de tolerancia. Hoy en día, los casos de discriminación no son infrecuentes. Para las personas verdaderamente dotadas o talentosas, se les impone un conjunto adicional de requisitos que dictan normas de comportamiento, juicios y puntos de vista aceptables. De lo contrario, independientemente del talento, los méritos pasados y el nivel de popularidad de una persona, simplemente se pueden cancelar.

La cultura populista de la sociedad moderna se ha convertido en una especie de tapadera para un caldero hirviente. Al abrirla, se nos muestra la dirección en la que podemos descargar el odio acumulado. No contribuye a una sociedad más igualitaria, pero sí proporciona una razón legal, incluso alentadora, para apedrear a uno de los ricos famosos. El pan y el circo pueden distraernos de los problemas sin resolver, al menos mientras observamos. Tras recibir una dosis de justicia sustitutiva, la gente se calma. Mientras tanto, la tensión y el odio no desaparecen, encontrándose de nuevo en un caldero hirviente.

Lo importante es que el cocinero no olvide levantar la tapa a tiempo. De lo contrario, quizás en todo el país, comenzará un espectáculo tal que ni el pan, ni los subsidios ni los sacrificios podrán detenerlo. Al combatir los síntomas de las enfermedades con cierta lentitud, la humanidad nunca podrá vencerlas. Además, mientras simulamos una actividad vigorosa, surgen nuevos focos de tensión ideológica y cultural. A menudo ocurre que, al intentar eliminar un problema, no solo fracasamos, sino que también creamos varios nuevos.

Intentemos predecir a qué se enfrentará la sociedad en el futuro próximo. Creciente desigualdad entre ricos y pobres La riqueza combinada de todos los multimillonarios ha superado los 13 billones de dólares. Esto supera los ingresos anuales combinados de los países de los 7 países más ricos. Al mismo tiempo, nadie sabe cuánto dinero y cuántas personas se encuentran en la sombra, sin incluir en los informes de Forbes. Cabe destacar que hace tan solo tres años, la misma riqueza combinada de los multimillonarios alcanzaba los 8 billones.

Así, durante los dos años de la pandemia, considerados años de crisis, los ricos, como siempre, se han enriquecido aún más, y a un ritmo sin precedentes. Mientras tanto, los ingresos de la gran mayoría de las personas han caído. En algunos casos, de forma tan drástica que han tenido que pedir préstamos para comprar alimentos y otras necesidades diarias. Parecería que no hay nada nuevo, pero aún hay una diferencia con las décadas y, sobre todo, con los siglos pasados. Un campesino del siglo XVII plantaba maíz, calabaza, frijol, en su campo, no recibía boletines por correo ni leía libros de erudición, porque no le habían enseñado a leer.

Quizá oyera algo sobre personajes que se regodeaban en el lujo, pero ni siquiera podía imaginar el verdadero nivel de estratificación, porque nunca salió de su pueblo natal. Para él, el lujo es agua fresca del rio o del arroyo para lavarse y huevos para el desayuno, un trozo de carne para la comida, y no trajes de seda para una recepción noble y una empuñadura dorada en la hoja. No un esclavo, y eso está bien, solo le queda pagar el diezmo a la iglesia y el impuesto a su señor, a quien nunca ha visto.

Su bisabuelo inició este importante asunto, continuó su abuelo, su padre, y ahora le toca a su hijo. Los problemas de los pobres, como todo su mundo, caben en un área de varios kilómetros cuadrados. Quizás, con suerte, visite una gran ciudad varias veces. Claro, verá de todo allí, y probablemente reflexionará sobre algo, pero en casa hay un campo de maíz, calabaza, frijol, esperando. No hay tiempo para filosofía, necesita ponerse a trabajar. Desde entonces, se han producido dos cambios clave. Primero, hay mucho más tiempo para pensar en todo. Segundo, ahora todos saben exactamente qué es el verdadero lujo. Aún lo saben, no por experiencia propia, sino por fuentes de información abiertas. Pueden leer, porque ya han aprendido a leer y escribir, o simplemente mirar imágenes. Esto es suficiente para probarse cosas que nunca poseerán.

Hoy en día, todos sabemos lo amplia que es la brecha entre ricos y pobres. El problema es más agudo en los países desarrollados, donde el libre acceso a la información permite apreciar la evidente estratificación en las calles de las grandes ciudades. Entre los diez países con mayor nivel de desigualdad se encuentran Japón, Israel, Gran Bretaña y Estados Unidos. Los 400 estadounidenses más ricos poseen la misma riqueza que los 150 millones (el 40% de la población del país) de los más pobres.

En este sentido, los países más desarrollados no se diferencian de Afganistán, Nigeria o Yemen. Según numerosas encuestas, más del 60% de la población cree que existe un conflicto entre ricos y pobres. El nivel de este enfrentamiento es significativamente mayor que entre el islam y el cristianismo, entre negros y blancos, entre la izquierda y la derecha. Problemas sociales que preocupan a personas de todo el mundo es la discriminación. Para estos campesinos sumidos en su pobreza no existen los peligros de que los robots desplacen en su trabajo a los humanos como tampoco les ocupo los problemas que surgieron a principios del siglo XX, cuando las grandes fábricas comenzaron a introducir el ensamblaje de productos mediante cintas transportadoras.

Esto aceleró significativamente el proceso de producción, pero también dejó a muchas personas sin trabajo. Finalmente, en ciertos países ya empiezan aparecer robots que barren, pulen y trapean los pisos, ya hay puertas mecánicas, tecnología. El gran salto inicio en la década de 1950, aparecen las primeras computadoras, y el escritor Isaac Asimov escribe una colección de relatos de ciencia ficción, "Yo, Robot", donde se mencionan por primera vez las tres leyes de la robótica. Los humanos de inmediato festejaron que inventaran una máquina que hiciera su vida más cómoda, pero no reflexionaron en que se convertirían en su competencia.

 Soñaban con que los robots realizarían trabajos duros y rutinarios, y que las personas se dedicarían al autodesarrollo y la creatividad. Sin embargo, el progreso de las últimas dos décadas pinta un panorama desalentador. El humano pobre va de nuevo perdiendo la batalla, y de nuevo se vuelve a formar en la fila de la falta de oportunidades por mucho que estudie, y esto solo es el principio de lo que le espera a las próximas generaciones. Por lo que un mayor número de humanos ya no serán necesarios, y los ricos se encargarán en disminuir la población. Están surgiendo redes neuronales capaces de escribir libros, realizar pronósticos económicos y crear código para sitios web y aplicaciones. El hardware avanza en todos los frentes, y es posible que con el tiempo las personas ocupen el nicho de servir a futuros robots mucho más avanzados. La situación actual ya está causando descontento. Los bancos a despedido a la gran mayoría de sus empleados, lo mismo sucedió con teléfonos de México. El caso más sorprendente ocurrió en Francia.

Mientras los conductores del metro de París estaban en huelga, los robots les arrebataron el trabajo. Ahora, las líneas de la mayoría de los sistemas de transporte metro modernos están totalmente automatizadas, mientras que el resto se encuentra en proceso de modernización. En cuanto al racismo en estados unidos continua el color de la piel generando desconfianza y los policías siguen matando negros, mientras que son más amigables con blancos de ojos de color “El racismo blanco, está en auge de nuevo” Según un censo reciente, la proporción de blancos en Estados Unidos ha descendido al 59%. La humanidad llegara al momento en que en todos los países ricos (Francia, Alemania, Inglaterra), sean un solo color humano.

Lo raro es que muchos blancos son muy amables, abiertos, pero no sucede lo mismo con los negros que odian a todas las razas distintas a la suya. Ahora resulta que la población blanca del planeta no tiene adónde ir. Solo le queda recibir invitados, disolviéndose gradualmente en la historia. La derecha tiene un miedo al reemplazo y fomenta el consumismo “Toda persona que piensa en un niño desea darle una vida al menos igual a la suya” En el caso de México, es no dejarlo morir de hambre por ello las exigencias de los padres para el futuro de los niños son mucho mayores.

Resultaba que antes podían criar hasta ocho hijos con el mismo dinero, y desde la perspectiva actual, esto no es suficiente ni siquiera para un solo hijo. Los campesinos se unían en familias grandes para apoyarse, esto ya no es posible por motivos de desconfianza. Los ricos sueñan con la inmortalidad, y los pobres con una vida mejor despues de su muerte. Un campesino a los 35 años de edad ya es un viejo, y un rico a los 70 está en plena madurez. Para uno su vida es fugaz, para el otro placentera. La riqueza del campesino siempre la llevan consigo, en cambio los ricos la conservan en bienes, y bancos. 

 

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