jueves, 18 de septiembre de 2025

 

NASSIM TALEB “EL CISNE NEGRO EN LOS NEGOCIOS”

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

La teoría del "cisne negro" afirma que siempre pueden ocurrir eventos inesperados en los negocios que lo cambian todo. Claro que no podemos predecirlos, pero es importante planificar estrategias con antelación para reaccionar con rapidez y acierto cuando ocurren.

¿Qué es un cisne negro, en los negocios? El término cisne negro fue acuñado por el matemático y economista estadounidense Nassim Taleb. Así denomina a los eventos inusuales e impredecibles que tienen graves consecuencias para la economía, la sociedad o la vida cotidiana.

La cuestión es que estos eventos son únicos e inusuales; son imposibles de predecir, incluso contando con todos los datos disponibles. Los cisnes negros van más allá de los pronósticos habituales y solo pueden explicarse una vez ocurridos. Para las empresas, los cisnes negros son crisis globales, cambios tecnológicos repentinos, desastres naturales o incluso éxitos inesperados. Estos eventos no solo pueden cambiar el curso de la situación, sino también reestructurar por completo las estrategias comerciales, generar nuevas oportunidades y, en ocasiones, amenazar la existencia de las empresas.

Es importante comprender que los cisnes negros no siempre son algo malo. En ocasiones, pueden convertirse en catalizadores de cambios significativos, abriendo nuevos mercados u oportunidades de crecimiento. Sin embargo, la mayoría de las veces, las empresas no están preparadas para sus consecuencias, por lo que la adaptación resulta difícil. Hay tres criterios principales que distinguen a un cisne negro de un simple fenómeno inusual:

Inesperado. El evento ocurre repentinamente y nadie podía predecirlo con antelación, ni siquiera los expertos. - Impacto enorme. Un evento tiene consecuencias significativas para las empresas, la sociedad o la economía en su conjunto. - La ilusión de explicabilidad. Tras un evento, la gente empieza a afirmar que era obvio y predecible, aunque en realidad no existía tal comprensión antes de que ocurriera. Nassim Taleb denominó este fenómeno “predicción retrospectiva”, cuando afirmamos que podríamos haber predicho un evento, pero solo después de que ya hubiera ocurrido.

Si repasamos la historia, podemos ver que un cisne negro puede ocurrir incluso en eventos tan inesperados como el hundimiento del Titanic en 1912. El Titanic se consideraba insumergible y nadie podía creer que un día pudiera hundirse. Pero el desastre ocurrió y fue una verdadera conmoción para todo el mundo. El ejemplo del Titanic demostró cómo los eventos impredecibles pueden cambiar la percepción del riesgo, incluso cuando todo parece seguro y fiable. Un cisne negro se vivió en el año 2008. El mercado inmobiliario estadounidense estaba en auge y se otorgaban hipotecas a diestro y siniestro. Pero en algún momento, todo se derrumbó, y la economía mundial siguió su ejemplo.

El colapso de los principales bancos provocó una crisis económica mundial que afectó a casi todos los países. Las consecuencias para la economía mundial se sintieron durante bastante tiempo. Un ejemplo de cisne negro es por ejemplo lo que sucedió en la pandemia de COVID. En 2020, nadie podría haber imaginado que el mundo estaría en cuarentena y que las empresas enfrentarían dificultades globales. Casi nadie estaba preparado para esto.

Pero, por otro lado, la pandemia impulsó el crecimiento del comercio en línea, una transición masiva al trabajo remoto y abrió nuevas oportunidades para quienes supieron adaptarse rápidamente a los cambios. Algunos expertos en economía no la consideran un cisne negro debido a que ellos argumentan que se pudo prevenir, pero no se hizo. Sin embargo, en mi opinión, la epidemia causó una crisis de tal magnitud que el evento puede considerarse único e impredecible.

Cómo afectan los cisnes negros a las empresas. - Los cisnes negros pueden afectar a las empresas tanto de forma negativa como positiva. Esto es lo que los emprendedores encuentran con mayor frecuencia: Interrupción de los modelos de negocio habituales. Eventos repentinos, como crisis o avances tecnológicos, pueden cambiar radicalmente los modelos de negocio establecidos. Cambios en sectores enteros. Los cisnes negros pueden transformar áreas enteras de negocio. Por ejemplo, la pandemia ha tenido un impacto negativo en el turismo y la restauración, mientras que el sector de las tecnologías de la información ha comenzado a desarrollarse activamente y a consolidar su posición en el mercado. Cambios en la demanda.

Dependiendo de la situación, la demanda de bienes o servicios puede dispararse o caer drásticamente. Por ejemplo, una crisis económica puede obligar a las personas a gastar menos, mientras que una catástrofe mundial o una nueva tendencia pueden, por el contrario, aumentar la demanda de ciertos bienes.

Problemas en la cadena de suministro. Eventos inesperados pueden interrumpir las cadenas de suministro tradicionales, especialmente cuando se trata de crisis globales o desastres naturales. Esto puede provocar escasez de productos o retrasos en las entregas. La aparición de nuevos actores en el mercado y la salida de grandes empresas. En ocasiones, los cisnes negros brindan una oportunidad a nuevos actores que pueden ofrecer algo innovador. Sin embargo, las grandes empresas que no han tenido tiempo de adaptarse pueden perder cuota de mercado o incluso cerrar.

Es imposible predecir la aparición de cisnes negros, pero es posible prepararse para las posibles consecuencias: pérdidas financieras, interrupciones en la cadena de suministro, cambios en la demanda, etc. Lo principal no es intentar adivinar un evento específico, sino evaluar los riesgos y desarrollar estrategias para mitigarlos. Siempre existen riesgos en los negocios, pero es importante abordarlos con prudencia y no asumir riesgos innecesarios. Si la probabilidad de fracaso es demasiado alta, a veces es mejor simplemente abandonar la idea. Por ejemplo, no invierta en proyectos claramente no rentables. La asignación de recursos, la diversificación del negocio y la selección de proveedores alternativos ayudan a minimizar posibles pérdidas. Los seguros pueden trasferir algunos riesgos a los socios, asegurar activos clave o transferir ciertas funciones a contratistas. Constitución de reservas o existencias: la creación de un colchón financiero o reservas estratégicas ayuda a una empresa a sobrevivir a una crisis.

 – Diversificación de ingresos y canales de venta: distribución de proveedores, compradores y grupos de productos, para no depender de una sola fuente. – Creación de reservas financieras: formación de un colchón de seguridad para cubrir gastos inesperados. – Seguro de riesgos clave: protección contra pérdidas por fuerza mayor. – Planificación de crisis: desarrollo de escenarios de acción en caso de imprevistos. – Análisis FODA: evaluación de las fortalezas y debilidades de la empresa, así como de las amenazas y oportunidades externas.

– Análisis ABC y XYZ: definición de áreas prioritarias en la gestión de inventarios y recursos. Además de los métodos clásicos de gestión de riesgos, también existe el concepto de anti-fragilidad de Nassim Taleb. Una empresa anti-frágil no solo resiste los golpes, sino que los utiliza como trampolín para el crecimiento. Lo principal no es evitar el estrés, sino aprender de él y fortalecerse. En el marco de la anti-fragilidad, también existe la estrategia de barra.

En lugar de buscar un equilibrio, se pueden distribuir los esfuerzos entre dos extremos: proyectos de alto riesgo y activos fiables, equilibrándolos: Proyectos de alto riesgo, pero potencialmente muy rentables: inversiones en innovación, pruebas de nuevas direcciones o soluciones de marketing no convencionales. Los activos más fiables y estables: reservas sólidas, canales de ingresos probados y alianzas a largo plazo. Lo principal es encontrar un equilibrio entre la gestión de riesgos y el mantenimiento de la flexibilidad. Además, esta estrategia puede aplicarse no solo al negocio en su conjunto, sino también, por ejemplo, a las inversiones por separado.

Una parte de los fondos debe dirigirse a fuentes fiables y la otra a proyectos más arriesgados, pero potencialmente rentables. ¿Qué tan preparada está su empresa para un cisne negro? Si existen muchas deficiencias, es momento de reforzar la protección. Finanzas (Reservas) Sistema de contabilidad de gestión. Sin dependencia crítica de un solo cliente/proveedor. Sin déficit de capital. En escenario de crisis: Capacidad para cambiar rápidamente de producto, mercado y canales de venta. Sin apego a una visión de negocio obsoleta. Uso activo de la tecnología para responder a los cambios. El equipo sabe cómo trabajar en situaciones de inestabilidad.

Gestión de riesgos: Se ha realizado un análisis de amenazas clave. Se cuenta con proveedores y logística de respaldo. Los principales riesgos están asegurados. Se prueban hipótesis y se analizan tendencias. La empresa no depende de una sola persona.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario