VIKTOR FRANKL: LIBRO “DILE, SI A LA VIDA”
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
La vida de Viktor Frankl abarcó el siglo XX. Nació en Viena en 1905 y falleció en su ciudad natal en 1997. Procedente de una familia acomodada, el joven recibió una buena educación en la Universidad de Viena, donde se especializó en neurología. De adolescente, Frankl comenzó a tratar con su famoso compatriota Sigmund Freud. En la universidad, el joven trabajó con Alfred Adler y se unió a su círculo estudiantil. Debido a las diferencias teóricas en la conceptualización del ser humano, Viktor Frankl se separó de estos dos grandes maestros y fundó la logoterapia, también llamada la tercera escuela vienesa de psicoterapia. La primera es el psicoanálisis (Freud), la segunda es la psicología individual (Adler).
Entre 1928 y 1930, siendo aún estudiante de medicina, Viktor Frankl fundó centros de asesoramiento juvenil para abordar el problema del suicidio adolescente. El programa, patrocinado por el ayuntamiento, era gratuito para los estudiantes. Tuvo tanto éxito que en 1931 ningún estudiante vienés se suicidó. Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, cuando Frankl ya dirigía el departamento de neurología del Hospital Rothschild de Viena, tuvo la oportunidad de ir a Estados Unidos, lejos de los horrores de la guerra, pero no acepto la oferta la cual incluía, que podría llevarse a su joven esposa Tilly y abandonar su Viena natal, que para entonces ya había sido conquistada por los alemanes.
Un sueño lo ayudó a tomar la decisión. Escribio: “Soñé que personas, pacientes psicóticos, hacían fila para la cámara de gas. Sentí que tenía que hacer algo, trabajar como psicoterapeuta en un campo de concentración, apoyar moralmente a la gente, lo cual sería incomparablemente más significativo que ser un simple psiquiatra en Manhattan” Frankl acabó quedándose en Viena. Y, toda su familia acabó en campos de concentración. Viktor Frankl pasó por Theresienstadt, Auschwitz y Dachau. Todos sus seres queridos, incluyendo a su joven esposa y sus ancianos padres, murieron. Viktor Frankl sobrevivió. Uno de sus libros más famosos “¡Dile si a la vida!
Se publicó por primera vez en Viena en 1946. El título es una cita de la “Marcha de Buchenwald” de 1938, escrita en alemán por los prisioneros Hermann Leopoldi y Fritz Lehner. El libro se convirtió en un éxito de ventas mundial, también se publicó con el título “El hombre en busca de sentido”
“¡Dile sí a la vida!” de Viktor Frankl fue escrito por un hombre solitario de cuarenta años que perdió a todos sus seres queridos en los campos de concentración. El libro “El hombre en busca de sentido” se publicó casi tres décadas después, en 1972 en Stuttgart. Su autor ya es un Viktor Frankl diferente. Se trata de un erudito judío de avanzada edad con fama mundial, profesor en Harvard y criando a su hija Gabrielle con su esposa católica. Autor de más de 30 libros en alemán e inglés. “El hombre en busca de sentido” es una obra más madura, tanto en filosofía como en psicología clínica.
Es más difícil y requiere más tiempo de lectura. La edición del libro “¡Dile si, a la vida!” tiene 140 páginas, mientras que el libro de 1976 de la editorial Herder titulado “El hombre en busca de sentido” ya cuenta con 160 páginas. El libro anterior de Frankl se convirtió en un éxito de ventas, en gran parte porque el autor describió vívidamente el sufrimiento y la alegría de los prisioneros de los campos nazis, articuló sus experiencias y sentó las bases de una terapia muy personal que ahora conocemos como logoterapia.
IDEAS CLAVE “¡Dile si, a la vida!” La vida tiene sentido incluso en las condiciones más extremas. Frankl argumenta que incluso en los peores escenarios, como los campos de concentración nazis, la vida aún tiene sentido y propósito “Quien ya no puede tolerar la situación en la que se encuentra es libre de elegir su actitud ante ella” - La libertad interior es esencial para la supervivencia y la recuperación. Frankl cree que la capacidad de elegir la propia postura en cualquier situación es la base de la libertad interior, lo que permite a las personas superar las dificultades y encontrar sentido a sus vidas “La última de las libertades del hombre es la elección de su postura personal en cualquier circunstancia”
El amor es un elemento fundamental de la vida humana. Frankl sostiene que el amor es una poderosa fuerza motivadora que ayuda a las personas a encontrar sentido a sus vidas y a superar las dificultades “El amor es el único camino que puede llevarnos de la muerte a la vida” - La búsqueda de sentido es la motivación central de la existencia humana. Frankl argumenta que la búsqueda de sentido es una necesidad humana fundamental y que la falta de sentido es la causa principal de la desesperación y la apatía “La vida nunca carece de sentido, pero el hombre puede carecer de sentido”
La resiliencia es la clave para superar la adversidad. Es la capacidad de una persona para afrontar y superar situaciones difíciles y adversas, recuperándose eficazmente y adaptándose a las circunstancias cambiantes de la vida. Es una habilidad emocional y mental que nos permite soportar el dolor, la pérdida, la incertidumbre y la adversidad, y convertir estas experiencias en oportunidades de aprendizaje y crecimiento. Frankl cree que la resiliencia es esencial para sobrevivir y recuperarse de situaciones difíciles, y que la adversidad puede ser un catalizador para el crecimiento personal “En una situación, lo único que puedes hacer es elegir cómo responder a ella”
La dignidad humana es inalienable. El autor argumenta que la dignidad humana no se puede quitar ni destruir y que es parte integral de la existencia humana “Cada persona es única e irrepetible, y cada una tiene su propio significado” - La experiencia espiritual es fuente de fortaleza y significado. Frankl argumenta que la experiencia espiritual, sea religiosa o no, puede ser una fuente de fortaleza y propósito en la vida “El hombre vive no solo en realidades concretas, sino también en significados y valores” - La adversidad puede ser una oportunidad para crecer y transformarse. Frankl cree que la adversidad puede ser una oportunidad para el cambio personal, y que las dificultades pueden conducir a una mayor autoconciencia y comprensión “Todo tiene su belleza, pero no todos pueden verla”
La humildad y el respeto son esenciales en las relaciones humanas. Y la empatía y la comprensión son fundamentales. La importancia de la empatía y la compasión. Incluso en las circunstancias más difíciles, debemos esforzarnos por comprender y ayudar a los demás. Al hacerlo, no solo mejoramos la vida de los demás, sino que también encontramos sentido y propósito en la nuestra “La felicidad no se persigue; hay que crearla. No es un objetivo en sí mismo, sino una consecuencia involuntaria del trabajo por un objetivo personal más amplio”
En su libro de publicado 1946, “Dile sí a la vida” Frankl define claramente su objetivo personal: ayudar a otros a encontrar su propio sentido de la vida, a elegir su propio camino. Por otro lado, como explicó en su obra, logró este objetivo basándose en tres puntos muy concretos: Trabajar día tras día con motivación. Vive en el amor. Tenga siempre el coraje de afrontar la adversidad.
Para Frankl, la causa de los trastornos mentales es el
significado que le damos al sufrimiento, no el malestar en sí. Este enfoque
fundamental se opuso al reduccionismo del conductismo de la época y anticipó
los enfoques cognitivos.
El vacío: Si para Freud la principal motivación de una persona es restablecer el equilibrio mediante el placer, y para Adler es la búsqueda de poder, para Frankl el principal motivo es la búsqueda del sentido de su vida. Concibe a la persona como un ser que, en última instancia, busca sentido, además de la búsqueda de poder y placer. ¿Qué sentido tiene la vida si una persona, como una máquina, se ve obligada a ir a su trabajo no deseado todos los días para alimentarse, si todos sus días son iguales y no encuentra sentido a nada que le rodea? Ante esta situación tan común, Viktor Frankl dio una respuesta muy precisa que debería animarnos a reflexionar.
Las personas no están obligadas a definir el sentido de la vida en términos universales. Cada uno lo hará a su manera, empezando por sí mismo, con su potencial y experiencia, descubriéndose en la vida cotidiana. Además, el sentido de la vida no solo difiere de una persona a otra, sino que cada uno tendrá un propósito de vida distinto en cada etapa de su existencia. Lo importante es que cada objetivo nos traiga satisfacción y nos inspire a levantarnos por la mañana y luchar por lo que queremos.
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