FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD DEL NIÑO(A)
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad
nacional Autónoma de México.
La mayoría estamos conscientes que la formación infantil nos
llega vía de nuestros padres. Ellos inician la formación de nuestra
personalidad. Es asombroso puesto que la madre y el padre son y piensan muy
diferente, pro al final logran ese algo dentro de nuestra cabeza. Por lo
general los padres son opuestos, jalan en diferente dirección, pero algunos les
salen bien y a otros convierten a sus hijos en un desastre. Un ser humano lleva
dentro una personalidad de mujer, otra de hombre y arriba de ellos la personalidad
de sus padres.
Unos padres que todo el tiempo le están indicando que hacer,
como comportarse, que es bueno y malo, lo mejor, peor, las personas cercanas.
Son esas voces las que retumban en la cabeza del infante, en lo que deben
hacer, juzgar, la forma de utilizar las palabras, los actos, acciones, defender
el ego, la vanidad, arrogancia, dignidad, el ser gracioso para que todos los
adultos nos acepten, el niño malvado que debe ser castigado, el ser cariñoso,
comprensivo, caritativo, regalar, prestar los juguetes.
Siempre escuchando la voz controladora, que nos llega llena
de simpatía, amor o enojo. Los padres siempre tienen la razón, ellos controlan
la información del mundo que rodea al infante, las acciones que debe tomar, sus
decisiones son inapelables. Son los padres que llegan a la esquina de la calle
y toman de la mano al niño para medir la velocidad de los autos antes de
cruzar, pero también existen muchos padres ladrones de infancias que toman
decisiones que dañan al infante, les quitan su dignidad, están esos niños a
crecer con un destino impreciso, mala formación de su personalidad. Llegan
adultos y no son capaces en defender su dignidad al arribar descuidados, sin
ser suficientes, no estar listo.
Cada persona sea hombre o mujer biológico lleva a un niño (a)
dentro de su cabeza. Recuerda lo que fue un día al ser adulto, pero cada uno es
diferente al otro, porque ese niño o niña en cierto momento de su vida se le
enseño, aprendió y controlo de forma diferente. Cuando se llega a cierta edad
adulta se nota cuando un adulto se comporta como aquel niño (a) que fue y se
sintió feliz en aquel momento de su vida, por eso se comporta como infante. Es
un adulto que recuerda a su niño dentro de su alma.
Es importante por ello que los padres deben entender que
tener hijos, no es para descargar frustraciones, alcanzar deseos ocultos,
porque es en la infancia en donde se forma el futuro carácter. Abordar
correctamente la responsabilidad de padres es ser cariñoso, tolerantes si el
infante esta de mal humor (No, siempre controlamos el enojo). Lo mejor que
puede hacer es reconocerlo y tratar de llevarse bien con él, ya que si lo
castiga le puede ocasionar más daño que beneficio. Tanto los padres como los
infantes están deseosos de comprender sus estados de ánimo sus sentimientos y
comportamiento en tales situaciones.
La relación de los
padres y los infantes se desarrolla en el amor, el odio, la amistad, las
preocupaciones, las palabras que se emiten, el aislar al infante de los
peligros. No confundir ser padre para ser amó y el infante el sirviente y en
esto juega un papel primordial el ego de ambos, así como las emociones y los
sentimientos que se desatan. Mucho tiene que ver la tradición, cultura, las
palabras sociales, usos y costumbres. Los futuros padres se eligen entre sí
para llegar a ser pareja y procrear hijos. Antes analizan varias opciones de la
gente que conocen, escuchan los consejos de sus amigos y familiares cercanos y
se debe a que ellos desean tener una relación estable. Uno de los dos da el
primer paso en la aceptación comenzando el ritual.
Con la aceptación del otro llegaran las caricias verbales,
enseguida las físicas. Si durante la relación uno de los dos está de mal humor
se pierden los beneficios que proporciona las emociones positivas y ambos
terminan sufriendo. Uno espera que la otra seda, recapacite, que abandone el
estado de ánimo hosco, y sea capaz de apreciar el ser amado. Son las macaras
que llevamos todos los adultos, por eso somos extrovertidos, introvertidos,
agradables, mal humorados, arrogantes, egocentristas. La personalidad de los
niños inicia a edad temprano, sintiendo lo mismo sea niño o niña debido a que
su equilibrio hormonal es equilibrado, y su cambio iniciara a formarse entre
los seis y doce años de edad.
Es en la edad de su
entrada a la escuela primaria, cuando la mayoría de los niños se enfrentan por
primera vez a la vida por sí mismos y entran en interacciones con personas del
mundo que los rodea con niños mayores en edad que ellos y los maestros sin que
sus padres estén presentes. Ellos se dan cuenta que de acuerdo a lo que van
eligiendo o necesitan les proporciona lo que desean. Unos niños (as) se
muestran encantadores, educados, complacientes, otros todo lo contrario
tratando de mantener la personalidad adquirida al lado de sus padres.
Es la primera forma de
mantener su personalidad, pero puede cambiarla en esas consideraciones de
acuerdo a la experiencia que observa en los otros niños. En principio antes de
cambiar para ser complaciente y amable se puede generar el él un estado de
ansiedad y tiende a llorar constantemente al no conseguir lo que desea y ver
que su ego es rechazado por las personas que lo rodean y no son sus padres. Eso
le genera temor y estalla, o comienza a evitar a las personas tratando de
arreglárselas a solas, sin amigos.
Es a los 10 años cuando intenta abrirse camino por sí solo,
incluso reta a sus amigos para que encajen en su círculo, se va adaptando a las
circunstancias, y reacciona impredeciblemente. Mantiene a distancia a los que no
comparten su forma de ver la vida diciéndoles que no son sus amigos. Los va
eligiendo por las situaciones que enfrenta. A los que no acepta, los hace a un
lado. A manudo están mirando lo que hace el otro niño mientras habla con sus
amigos. No acepta trabajar junto a ellos en clase, los desafía, mientras que a
los que considera sus amigos los trata comprensivamente. Se molesta que el
maestro hable bien de ellos o les otorgue beneficios.
Valora a su enemigo
como que no tiene derecho a ello y se ríe cuando el maestro lo señala como que
hizo algo malo, se portó mal. Un padre cuya existencia critica la realidad
social con resentimiento, y es dado a poner apodos a todas las personas,
generara en el niño esta actitud. El niño se esforzará por escoger los apodos
más desagradables para sus enemigos, intentara demostrar que es capaz de romper
las reglas y al ser requerido por su mal comportamiento en forma juguetona
evadirá esa molestia. Al mismo tiempo
tomara posiciones más drásticas en contra de quien lo señalo para que
supuestamente este niño entienda quien es el que manda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario