sábado, 23 de septiembre de 2023

 

DROPAS

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 Todos los pueblos antiguos, sabían que antes que ellos habían existido otras civilizaciones que fueron destruidas por diferentes cataclismos cósmicos; cada una dio fin a una era y principio a otra, la cual sería destruida por una más. Los antiguos pensaban que los dioses se peleaban unos con otros y destruían a la humanidad y nunca imaginaron que se debería al choque entre planetas. Se especuló que Venus fuera una base interplanetaria de una raza superior y que estos seres provienen de la constelación Pléyades. Millones de dólares se gastan en el espacio tratando de establecer contacto.

 Se especula que fue un planeta “Venus” quien se acercó demasiado a la tierra y provoco desastres, trastorno el movimiento y desvío la inclinación de su eje, esto provocó inundaciones, terremotos, colisiones que determinaron el fin de una era. Sucesos que están referidos en todas las mitologías o bien han sido profetizados por los sabios de todos los pueblos. Se acerca otra colisión al aumentar la temperatura interna de su núcleo, la masa exterior está aumentando su velocidad de girarían. Los átomos se mueven más rápido, cada átomo que marcha hacia el centro, aumenta su velocidad y la velocidad de los átomos que se encuentran en el magma, por lo tanto aumenta la fuerza de gravedad, convirtiendo a la tierra en un verdadero disco giratorio.

La fuerza centrífuga supera a la centrípeta. Todo comenzó con unas piedras y unos discos haya por el año de 1938, en las montañas de Baian-Kara-Ula en la frontera que divide a China y el Tíbet. Una expedición arqueológica, dirigida por Chi Pu Tei, en apenas accesible la cordillera, encontró algunas cuevas que evidentemente, habían sido ocupadas por un pueblo primitivo hacía mucho tiempo. Pero lo que él y su equipo encontraron en estas cuevas fue algo muy inusual y en caso de verificarse, podría cambiar todo lo que sabemos acerca de nuestro pasado distante y el sinnúmero de enredos históricos que hemos recibido como verdades absolutas.

No todos los hechos de este caso son claros y difícil de verificar, ya que algunos de los detalles son contradictorios y sensacionalistas, sin embargo incluso si una parte de esta historia es verdad, representa uno de los mayores descubrimientos de nuestra época. Chi Pu Tei, un profesor de arqueología en la Universidad de Beijing, llevó a algunos de sus estudiantes a una expedición en una serie de cuevas en las montañas del Himalaya. Según cuentan  las cuevas pueden haber sido artificialmente talladas y se parecían más a un complejo sistema de túneles subterráneos y almacenes, que ha simples cuevas. Las paredes eran de cristal de roca sin cortar, transformando el interior de la montaña en una fuente de calor extremo.

Dentro de las cuevas se encontraron cementerios perfectamente organizados y en ellos se encontraron los restos óseos de un extraño pueblo, ya que los esqueletos, tenían un tamaño de un poco más de medio metro de altura, eran frágiles y espigadas con calaveras desproporcionadamente grandes. En un primer momento sugirió un miembro del equipo que estos podrían ser los restos de una especie desconocida de gorila de montaña, entonces el Profesor Chi Pu Tei, respondió con un frase muy particular, ¿Quién escuchó alguna vez que los monos entierran a sus semejantes?, sin embargo, ¿qué tipo de humano puedo hacer esto?

Los discos: A parte de los descubrimientos realizados en las cuevas todos descartaron la idea de que se trataba de simios, ya que en las paredes se tallaron pictogramas de los cielos: el sol, la luna, las estrellas y la Tierra, pero con un detalle más que asombroso, se encontraban unidos por líneas de puntos, estableciendo una muy definida conexión entre ellos. El equipo hizo el descubrimiento más increíble de todos, en el piso de tierra de la cueva se encontraba medio enterrado un extraño disco de piedra, obviamente creado por algún tipo de tecnología desconocida. El disco tenia aproximadamente nueve pulgadas de diámetro y tres cuartas partes de una pulgada de espesor, en el centro exacto tenía un agujero perfectamente redondo de 3 / 4 pulgadas  y grabado en uno de sus lados,  un surco fino en espiral desde el centro hasta el borde, haciendo que el disco semejara una especie de registro fonográfico primitivo. La antigüedad de este disco se fechó entre 10000 y 12000 años de edad, por lo que las grandes pirámides de Egipto todavía no existían, definiendo un fantástico descubrimiento, que cambiaría la historia, pero que aún hoy sigue sumergido en el más profundo de los misterios.

Encerrando un increíble secreto por descifrar que llega a nuestros días como un gran misterio sin develar, en su inspección a nivel tecnológico se descubrió que la ranura en los discos de piedra, no eran tales, sino que era una línea continua de extraños jeroglíficos tallados, tal vez la escritura más antigua hallada no le encontraron lo que significa. Los pequeños y casi microscópicos caracteres estaban en un idioma del que no se tiene datos y no fue hasta 1962 que otro científico chino fuera capaz de decodificar el mensaje de las placas de piedra, un mensaje que el Departamento de Prehistoria de la Academia de Beijing prohibió que dicha traducción se publique. Como se decodificó la escritura jeroglífica ¿Solo los chinos, lo saben o pusieron lo que ellos consideraron pertinente para dar a conocer?

Finalmente el Dr. Tsum de Um Nui resumiendo la historia del hallazgo, sabía la forma en que fueron descubiertos en 1938 por un arqueólogo chino en una cueva en lo alto de los Himalayas, junto con 715 discos similares, cómo fueron enterrados cerca esqueletos de una extraña tribu de personas que en promedio sólo median un poco más de cuatro pies de alto, con cabezas deformadas y grandes. Cómo se había llegado a la conclusión de que cada disco fue inscrito con una pequeña ranura en espiral alrededor de su cara y la ranura resultó ser unos desconocidos jeroglíficos. También sabía cómo los discos fueron simplemente etiquetados y almacenados junto con otros hallazgos de la expedición original en la Universidad de Beijing por más 20 años. Durante ese tiempo, otros habían intentado descifrar las extrañas inscripciones, pero sin éxito, hasta  que en 1962.

 El profesor minuciosamente transcribió los caracteres de la disco en el papel y la escritura era muy pequeña las piedras en forma estimada databan una antigüedad aproximada de tal vez 12 000 años. Las preguntas que se hacían en esos momentos eran, ¿Cómo estas personas primitivas moldearon en forma tan precisa estas piedras? ¿Cómo realizaron una escritura definida y casi microscópica? ¿Quiénes son y cuál era la finalidad de estos cientos de piedras? Una vez que los jeroglíficos fueron transcritos, el doctor Tsum de Um Nui comenzó la ardua tarea de intentar descifrar su mensaje, demorando en su comprensión hasta que finalmente, comenzó a avanzar, según se dijo en esa época, él había descifrado el código.

Lo que le transmitió de su descubrimiento fue la posible descripción de alguna ceremonia religiosa de un pueblo llamado  Dropa y esto resulto no tener mucho sentido, pero lo que había descubierto era que no pertenecían a esta tierra y la descripción de un viaje fatídico que terminó en la tierra por accidente. Cuando había terminado la traducción el profesor en medio de su incredulidad sobre la historia pensó ¿Cómo reaccionarían sus colegas?, entonces escribió un documento sobre sus conclusiones y lo presentó a la universidad para su publicación. Pero la reacción de la Academia de la Prehistoria fue rápida y enfática: el documento no se publicará, y se le prohibió expresamente publicar o incluso hablar de sus conclusiones. El mundo, la Academia decidió que no debía saberse acerca de los Dropa y su fatídico viaje a la Tierra. 

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