sábado, 23 de septiembre de 2023

 

ESTERILIZACIÓN Y CASTRACIÓN DE GATOS (PARTE DOS)

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI  RAMÓN ANTONIO

Médico Veterinario Zootecnista FESC- UNAM

 El término "esterilización" se utiliza para describir la extracción de los órganos reproductores de una gata, y el término "castración" se utiliza para el proceso de extracción de los órganos reproductores de un gato macho. Algunas personas creen que este proceso es cruel, ya que los deja incapaces de reproducirse, pero en realidad castrar a su gato es beneficioso para su salud. El mundo está muy sobrepoblado de gatos, existen millones de gatos callejeros. Se adoptan miles de ellos, pero el número es tal, que es imposible protegerlos. Si la opción es castrar al macho o esterilizar a la hembra, es más fácil que encuentre un hogar.

 Los machos se pierden de su hogar en busca de una hembra para procrear. Si desea evitar que se alejen, la castración es algo que vale la pena considerar. Las hormonas pueden hacer que los gatos se vuelvan locos y hacer que se aventuren mucho más lejos de lo que normalmente lo harían, lo que los pone en mayor riesgo de lesiones o incluso de muerte. Al aparearse el gato con gatos callejeros sin ningún control sanitario pueden contraer una variedad de enfermedades que se transmiten a través de las mordeduras de gatos infectados. Estas enfermedades incluyen el SIDA felino y la leucemia felina, dos virus incurables.

 Los gatos pueden morderse unos a otros cuando se aparean o cuando se pelean por un territorio, que es un problema común con los gatos machos no castrados: se vuelven muy territoriales. Castrarlo reduce su riesgo al cáncer (En hembras antes de su primer celo) puede reducir el riesgo de cáncer de cuello uterino y eliminar por completo el riesgo de cáncer de ovario.

También se reduce el riesgo de cáncer de mama. En los gatos machos, reduce el riesgo de cáncer de próstata y elimina por completo el riesgo de cáncer de testículo. Para marcar su territorio, los gatos machos no castrados rocían su orina en las superficies alrededor de la casa y el jardín y lo hacen para advertir a otros gatos machos, así como para alertar a las gatas locales de que hay un gato macho en el área listo para aparearse con ella.

Esto puede hacer que su hogar huela feo, y puede dificultar mantener su hogar limpio e higiénico. Castrar o esterilizar es lo más responsable que se aconseja, además los beneficios superan los riesgos. La operación de esterilización es muy simple y tu gato o gata estará anestesiado para que no sienta dolor. Después de la cirugía, el veterinario tratará a tu gato o gata con analgésicos, antinflamatorios para ayudarlo con las molestias postoperatorias.

Los machos solo ocupan medicamento por ese día, y las hembras por 3 días. Recomendamos esterilizar a tu gato o gata antes de que alcance su madurez sexual y sea capaz de tener sus propios gatitos. Esto normalmente sucede entre los cuatro y seis meses de edad. Podrás reconocer el momento en que tu gato o gata alcanza la pubertad, porque la gata hembra maullará con intensidad, y es probable que el gato macho tire orina para marcar su territorio. Algunos recomiendan la esterilización del gato o gata a temprana edad, desde las 12 semanas o incluso antes.

En los primeros días después de la cirugía, el gato tiene una gran necesidad de cuidados. En casa, debe preparar la caja con anticipación. El animal puede experimentar un temblor intenso durante la eliminación de la anestesia.  Después de la esterilización, los gatos duermen el primer día casi todo el tiempo, por lo que es recomendable dejarlos en paz. El estado de las costuras debe controlarse diariamente, tratándolas con peróxido de hidrógeno y verde brillante. El primer día puede que no quiera beber o comer nada pudiendo alimentársele con una jeringa sin aguja.

El apetito aparecerá gradualmente. Después de 3-4 días, el gato comienza a actuar de forma más activa, pero la movilidad excesiva debería limitarse por ahora. Después de una semana, se retirarán las suturas y pronto el animal se recupera por completo. Los animales enfermos cardiacos deben ser valorados antes de la cirugía. Algunos animales tienen una reacción crónica a la anestesia, que no se puede predecir de antemano. Esto ocurre con más frecuencia en animales con alergias o viejos. Por lo tanto, en una operación como la esterilización, se lleva a cabo una elección individual de medicamentos para dichos pacientes.

Se cree que después de la esterilización, el gato definitivamente comenzará a ganar peso. Esto no es enteramente verdad. La cirugía por sí sola no puede causar obesidad, aparece debido a el metabolismo y cambios en los niveles hormonales, por lo que el gato se vuelve tranquilo y requiere menos comida. Por lo tanto, se le cambia la dieta, se reduce la cantidad de alimento en un 15-20% y se le deja jugar despues de que se le quiten las costuras haciendo ejercicio regularmente, es poco probable que surja el problema del exceso de peso. De hecho, la obesidad también es una forma de enfermedad. Al alimentar a un gato con alimentos naturales, se da preferencia a la carne magra, los despojos y las papillas de leche. Se recomiendan los productos de leche agria.

No se puede alimentar a un gato esterilizado con pescado, porque contiene mucho magnesio, un exceso del cual conduce a la formación de piedras causándole problemas en los riñones. Las tiendas para mascotas ofertan productos comerciales especiales para gatos esterilizados. De toda la variedad, es mejor elegir alimentos Premium o súper Premium. Están elaborados a partir de productos seleccionados, bien equilibrados, seguros y ampliamente recomendados. La combinación de una dieta equilibrada y el control de la salud de su mascota le garantiza una vida larga y feliz.

A pesar de que la operación no es del todo responsable del aumento de peso de los gatos, puede evitar que deambulen en busca de pareja. Esto significa que se mueven menos, y es posible que ganen un par de kilos. Después de la esterilización, tu mascota será más propensa a desarrollar problemas del tracto urinario. Si detectas algún cambio en los hábitos urinarios de tu gato o gata, como por ejemplo orinar con más frecuencia, ponerse en cuclillas sin orinar u orinar sangre, habla con tu veterinario.

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