martes, 19 de septiembre de 2023

 

UN DIRECTOR DE ESCUELA DEBE PERSUADIR, ¡NO MANIPULAR!

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en desarrollo Humano FEC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 En el trabajo, de cada director de escuela, es esforzarse por alcanzar el éxito, y el éxito implica, si no la posición de líder de opinión, al menos el control de la situación. En la vida cotidiana y en la comunicación con amigos esperamos comprensión y, de la vida en general, el cumplimiento de los deseos. A menudo envidiamos a las personas que tienen cierto “carisma” natural y son capaces de liderar a la gente.

 El poder de persuasión no es un encanto natural, sino una habilidad necesaria para la vida que puede y debe aprenderse., sin rebasar los límites y caer en la manipulación. Persuadir se basa en la capacidad no sólo de escuchar, sino de comprender al participante, empatizar y tomar su posición.

 El director de una escuela debe aprender hablar el idioma de los niños, jóvenes, maestros y de los padres de familia, incluido el uso de gestos y lenguaje corporal no verbal. Un papel importante lo juega el desarrollo de la memoria. La falta de capacidad de un director para recordar nombres es una limitante. Los maestros y padres de familia lo toman como una desatención, “Grosería” o indiferencia hacia ellos, lo que conduce al fracaso de las relaciones o la negativa a cooperar con él. Si el director usa mal las palabras generara un impacto negativo en quien lo escuche, por lo que debe aprender a comunicarse, y si es deficiente en esta habilidad actuar para desarrollarla y superar esa barrera. Es una habilidad que el director debe tener bien desarrollada ya que su trabajo como director es facilitar el entendimiento mutuo con todos los actores.

 La buena comunicación sin manipulación o exageración es una herramienta de trabajo indispensable. Otra área cognitiva a desarrollar es la psicología, saber que cada maestro, padre de familia, niño es diferente, y cada uno necesita su propio enfoque especial para que la comunicación sea efectiva y beneficiosa para ambas partes. Es fácil encontrar un lenguaje común con personas de ideas afines, pero es difícil llegar a un acuerdo con aquellos que son sorprendentemente diferentes a nosotros y la comunicación a menudo parece imposible. Es difícil cuando el director no se ocupa de resolver sus deficiencias.

 No es imposible. Un padre de familia, maestro se convierte en un antagonista, y reacciona con hostilidad cuando el director no está competente en estas dos habilidades. Cualquier idea que desee implementar se bloqueara desde antes de ser iniciada. Antes de ser director el maestro debe trabajar para aprender a desarrollar las habilidades para alcanzar sus expectativas. Una dirección de escuela no es un premio para quien lleva más años trabajando mal al frente de las aulas.

 El maestro debe trabajar a diario en su comunicación, su práctica ofreciendo claridad. Es un director quien introduce a sus maestros en las técnicas de influencia psicológica, siempre manteniéndose en la línea humanista y no en la arrogancia ingrata al imponer o manipular a los maestros, padres de familia o niños para beneficio personal. Convencer con evidencia y hechos. Que los maestros que lo escuchan y observan sirvan de influencia positiva, y que las críticas que le expresen vayan bajo estricto razonamiento y con criterio.

 Para algunas personas ese don les es otorgado por la naturaleza, pero a muchos directores les resulta difícil adquirir esas habilidades, y fallan cuando desean influir en su equipo de trabajo o con los padres de familia, por eso es necesario trabajar en ello ¿Qué tiene que hacer? Primero estar consciente que tiene esa deficiencia para actuar en ella. Checar su comportamiento ¿Los maestros ceden por cansancio, se someten para no tener conflictos? ¿Qué posición asumen con su comportamiento como director? ¿Su poder de persuasión es adecuado o termina siendo autoritario? ¿Usted como director les agrada a los niños, maestros, padres de familia, o a cuantos les agrada? ¿Qué tiene en común con sus maestros, que los une, que comparten, como piensan en sus valores sociales, morales, políticos?

 Un director debe buscar puntos en común para mejorar las relaciones con los maestros. La comunicación informal en el trabajo es ideal para esto. Lo más importante es establecer una conexión de inmediato, porque genera buena voluntad y confianza en cada conversación posterior. Tómese el tiempo para charlar e identificar al menos una pasión en común, ya sea su equipo de béisbol, futbol, o su programa de televisión favorito con cada uno de sus maestros.

 No trate de elogiar por quedar bien, eso es manipulación, solo se elogia lo que se merece y tiene mérito, el hacerlo sin sentido es una falta de respeto.

 Un director que se la pasa elogiando “Cae mal, y se le pierde el respeto” Conforme sea usted en su trato personal con cada maestro, este le pagara con la misma moneda. Un director, no se debe olvidar nunca del cumpleaños de uno de sus maestros, no debe cambiar de grado por el hecho de molestarlo. Ser amable con todos (Maestros, padres, niños) El director debe dar el ejemplo siempre.

 Con su comportamiento a sus colegas con quienes quiere construir relaciones positivas. Los maestros siguen al director amable, atento, que les permite servir para apoyarse siempre que sea posible. Recuerde que ser director de la escuela, es el lugar que todos están observando buscando pistas para comprender cómo pensar, sentir y actuar. Por tanto, la persuasión honesta puede ser muy poderosa cuando proviene desde la dirección. Un maestro satisfecho rinde mejores cuentas en cuanto a productividad sin importar las circunstancias. Los maestros cumplen con sus obligaciones, pero frenan sus iniciativas cuando el que dirige la dirección se resiste a cualquier cambio beneficioso.

 Se resisten a directores que solo hacen promesas incumplidas, a los que les quitan el tiempo en reuniones sin frutos, a los directores que no cumplen con sus deberes, responsabilidades y obligaciones. Si quiere que la escuela progrese, es el director con sus acciones quien debe asumir un compromiso consigo mismo. No por ser el director siempre se tiene la razón. Las obligaciones deben ser voluntarias para que las maestras las cumplan. Si usted como director le hace una promesa bajo presión a una maestra o ha todos, se convertirá en una carga desagradable para usted.

No hay comentarios:

Publicar un comentario