sábado, 11 de mayo de 2024

 

ALIMENTO CHATARRA ESCOLAR

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Continúan los brotes de intoxicación alimentaria en las escuelas primarias y secundarias y los microorganismos que se han encargado de esto son: Escherichia coli enterotoxigénicas en un 51,3%, Salmonellas D, en un 13,5%, Escherichia coli enterotoxigénicas + Salmonellas D, en un 32,5% y Shigella A en un 2,7. Por lo importante que resulta el tema de las medidas higiénico-sanitarias en la preparación de alimentos consideramos oportuno insistir en la venta de alimentos dentro de las escuelas.

 La contaminación puede ser por bacterias o toxinas bacterianas, compuestos químicos, virus o parásitos, siendo el período de incubación por lo general corto (horas). Se presenta generalmente sin fiebre. Produce vómitos y diarrea y tiene por lo común carácter epidémico.

Estas enfermedades también son trasmitidas en las casas de los pequeños por lo que la prevención lanza el grito en el cielo. Urge, por lo tanto. -Conservar la higiene, separar alimentos crudos y cocinados, cocinar completamente los alimentos, mantener los alimentos a las temperaturas seguras y usar agua potable y materias primas seguras. Los niños y especialmente la población escolar, constituyen blancos importantes en la adquisición de enfermedades trasmitidas por alimentos, por lo que en estas edades se deben extremar las medidas higiénico- sanitarias para evitarlas, pues las consecuencias derivadas de esto pueden ser graves y mortales.

Los niños regresan a sus casas con diarreas, vómitos y en algunos casos deshidratación severa. Se está fallando en la preparación higiénica de los alimentos ante la presencia de enfermedades gastrointestinales por lo que hay que dar una respuesta rápida y contundente a este problema añejo que compromete la salud de los pequeños

¿Cuánto tarda una bolsa de basura en desintegrarse? Depende del tipo de materiales que contenga. Los restos orgánicos tardan menos, una cáscara de plátano tarda diez días y 5 meses si es cáscara de naranja. Una lata de refresco necesita unos 450 años, una botella de vidrio miles de años y la propia bolsa en la que depositamos la basura, si es de plástico, entre 100 y 200 años, por poner algunos ejemplos. Como ves los tiempos varían mucho, por eso es importante clasificar los residuos para que luego puedan tratarse adecuadamente y que contaminen lo menos posible el medioambiente.

 Parece una cuestión tan sencilla y elemental que resulta difícil de entender por qué nos cuesta tanto. La clasificación de los residuos, que debe de empezar en el domicilio de cada uno, hasta hoy parece una utopía. Seguimos enfermando el planeta con total desparpajo y aún cuando nuestro aporte pudiera ser ínfimo, creemos que como conducta urbana es lamentable. A poco se salga por, el pregonado concepto de ciudad limpia y pulcra se viene abajo, existe una proliferación de plásticos y otros residuos que no sabemos de dónde salen pero ofrecen un panorama lamentable desde todo punto de vista.

 Ni que hablar de los basurales ocultos en la maleza de la ciudad o en el arroyo jabalíes. Escombros, plásticos y todo tipo de porquerías han sido depositadas allí. Seguramente por parte de alguien que dispone al menos de un vehículo adecuado para trasladar estos residuos que no son pocos, quienes pasan por el lugar y es mucha gente, sobre todos quienes llegan o se van, resultan impregnados por olores nauseabundos. Es que aparentemente alguien se ha dedicado a exterminar perros y por estos días había por lo menos cinco animales muertos tirados en ese lugar, nos dicen.

Todos estos no son más que indicadores de que más allá de nuestra creencia de que “somos cultos y prolijos”, si hablamos a nivel masivo, nos equivocaríamos de cabo a rabo. No dudamos que hay felizmente mucha gente culta, minuciosa, escrupulosa, cumplidora, celosa, severa, ordenada, detallista, concienzuda y responsable con el ambiente que habitamos todos, pero lamentablemente también la mayoría no es así. Duele admitirlo, pero mucha gente todavía no ha entendido que todos estos desarreglos que se hacen contra el ambiente, se nos caerán encima en algún momento.

Es una lástima que intentemos arruinar con nuestra inconsciencia esta bendita tierra que hemos recibido. Es de esperar que pronto asumamos la responsabilidad que corresponde y podamos llevar nuestra ciudad al sitial que perfectamente puede y debe alcanzar, no sólo como una tierra privilegiada por la naturaleza, sino además amada y cuidada como corresponde, por quienes aquí vivimos. No debemos olvidar que es el planeta que se nos ha prestado para vivir, durante nuestro pasaje por esta tierra y debemos dejarlo igual o mejor para las generaciones futuras.

La parte más importante para cualquier niño es sin duda el recreo; no termina de tronar el timbre cuando todos salen corriendo, quedándose los castigados por portarse mal durante la mañana. Salen corriendo con ansias de libertad y no paran hasta llegar a la cafetería de la escuela, que cafetería, es darle cache la “fondita” pegada en una esquina de los patios. Ahí está la comida chatarra, el negocio que vende refrescos al doble de lo que cuesta en la calle, (La responsable de que los hijos enfermen, mueran y no aprendan)

En condiciones antihigiénica, más cara para los pobres cautivos que no tienen otra opción; el sonido del timbre es el llamado a la muerte; los alumnos salen en manada de las aulas, listos para adueñarse de un lugar en la barra donde se expenden los seudo alimentos. Ellos ya no aguantan el hambre y lo triste es que no existe otra opción de alimento debido a que la escuela está cerrada por lo que hay que entrarle al chamoy, sodas, pizzas, dulces, bolis hechos con agua de la llave, jugos edulcorados sin valor alimenticio, jícamas lavadas con agua de un balde mismo que sirve para lavar cucharas desechables o tenedores de plástico (Mugre por doquier, puras mugres, mugres puras).

 En ocasiones se encuentran pelos dentro de las tortas, no es raro las moscas muertas, las cucarachas, la pequeña caca de ratón, y debido al hambre, al costo y el poco dinero que llevan los niños, se hacen los disimulados y terminan por comérselas.

Las escuelas no toman medidas al respecto, las autoridades sanitarias no exigen y exigen el permiso sanitario y a esto hay que añadir la venta de chuchearías a la entrada y salida de los niños a quienes venden entre las rejas de las escuelas (Raspados, dulces, barajitas etc...) Ante estas irregularidades se pide la intervención de las autoridades competentes para que retire este tipo de vendimia y al mismo tiempo se ponga en marcha la ley sobre escuela saludable, ya no se trata de que se le entregue banderita blanca a las escuelas, a las cuales se les avisa con anticipación de la visita de autoridades.

Dichas autoridades es su obligación avisar a los padres de familia de los riesgos que significa el comprar dentro de escuelas que hacen el negocio de su vida vendiendo a pequeños indefensos hambrientos sin que cuenten con una alternativa mejor, es tiempo de convencer a los padres que manden a sus hijos con lonche preparado en casa y terminen de convencerse que las escuelas por seguridad de sus niños deben levantar las bardas pero no para que en el interior se comentan atropellos, sino que se cuente con un consejo de seguridad de padres de familia que tenga autoridad para reportar anomalías y malos tratos.  Hay que librar a los niños de todas las porquerías que consumen bajo los auspicios de quienes dirigen las escuelas.

Pero no solo son los niños quienes consumen comida chatarra, también los maestros y hasta afanadoras lo hacen ante la necesidad del hambre en la hora de recreo.

Consumiendo latas de refresco que en ocasiones han sido previamente orinadas por ratones quienes trasmiten enfermedades difíciles de tratar. “El hambre, recreo, y comida chatarra mata a la niñez” La hora del recreo para las maestras en algunas escuelas significa la vendimia zapatillas, perfumes, aretes, revisar catálogos mientras los niños corren y se golpean.   Suena el timbre y poco a poco uno a uno de los maestros se va retirando de la cosecha dejando siempre el encargo para el día siguiente, por su parte los niños corren al baño antes de volver al salón, otros compran un refresco, un boli y por fin se forman frente al salón en el rayo del sol.  

 Aunque ya es bien sabido que la obesidad causa serios problemas de salud, un estudio reciente indica que la obesidad infantil continúa en aumento. Así que la prevención es la mejor solución para hacer frente a la obesidad que avasalla a los niños mexicanos.  Además de exhortar a las personas encargadas de las tienditas escolares debemos enfocar el problema a la prevención. “Ha llegado el momento de decirle a la Secretaria de Educación pública y a la Secretaria de Salud que se mantengan activos en la vigilancia de las escuelas.

  Al buscar maneras de combatir la epidemia de la obesidad algunos expertos ahora consideran que la mejor solución se encuentra en la prevención, brindando las recomendaciones a los padres de familia y a los profesionales de la salud para que enfoquen sus esfuerzos en la prevención del sobrepeso en los niños limitando el consumo de comida chatarra, reducir el consumo de bebidas refrescantes, reducir el consumo de grasas, bajar el consumo de calorías, comer una variedad de frutas y verduras. Que los papas sepan que él no desayunar contribuye a que se coma en exceso durante el resto del día, evitar o reducir el consumo de bebidas azucaradas o endulzadas.

El dilema de la obesidad por comida chatarra en las escuelas puede resolverse, usted, estimado lector, tiene en sus manos las llaves para cuidar de su salud y la salud de sus seres queridos. Los expertos recomiendan que tanto niños como adultos hagan actividades físicas durante por lo menos una hora al día, dividido en varios períodos de actividad, algunos más activos que otros. Animan a los miembros de la familia a hacer estas actividades juntos, no sólo para inculcar en los niños hábitos saludables de por vida, sino también por lo divertido que es ser una familia activa.

 “El mantenerse activo es parte importante de un estilo de vida saludable”, Señor (a) profesor no deje sin recreo a los niños usted debe alentarlos con el ejemplo jugando con ellos en hora de recreo. Recomiendan también limitar la cantidad de tiempo que se pasa frente a la televisión, computadora y videojuegos a no más de 2 horas diarias; asimismo, apuntan a la necesidad de beber suficiente agua al estar activos y comer alimentos saludables.

 En promedio, los niños en este país pasan diariamente más de cuatro horas y media frente a una pantalla, ya sea viendo televisión, videos, videojuegos o la computadora. ”Los niños que pasaron más de cuatro horas frente a la televisión tenían más grasa corporal que aquellos que la vieron por menos de dos horas”, precisan los expertos en referencia a los estudios citados. “Los niños a quienes no se les permitía ver la televisión más de una hora al día tenían una incidencia mucho menor de sobrepeso que aquellos que miraban la televisión por más tiempo”.

“Las actividades en familia no tienen que costar mucho dinero, pues hay muchas actividades gratis o a bajo costo en las que puede participar toda la familia”,  Bailar, hacer ejercicios de estiramiento, actuar como los personajes de cuentos o libros favoritos, esconder objetos por toda la casa y hacer un “mapa del tesoro” Jugar al boliche con pinos caseros hechos de envases de leche, botellas de jugo o cajas de cereal vacío y una bola pequeña de hule, salir a caminar o llevar al perro a caminar. Hacer burbujas de jabón y correr tras ellas tratando de atraparlas, brincar la reata o saltar a la cuerda o lazo. Jugar en familia al fútbol, voleibol, baloncesto, etc. Montar en bicicleta o en patines.  Cuando se trata de mantener activa y divertida a la familia, ¡su mejor aliado es la imaginación! Siéntese a ver televisión con sus hijos y hablen sobre lo que vieron.

 “El sobrepeso no es sólo función de la cantidad de alimento que se consume y puede ocultar otros problemas nutricionales que se presentan cuando las familias no tienen suficiente dinero para alimentarse”, el fenómeno de la obesidad, aun cuando persiste el  hambre, se debe a cambios mensuales, temporales y cíclicos relacionados con la fluctuación de ingresos, el acceso a asistencia pública, la disponibilidad de alimentos y otros cambios en las circunstancias de la familia y del hogar que posiblemente favorecen patrones alimenticios que fomentan el incremento de peso.

Por ejemplo, durante períodos cuando hay dinero disponible para la compra de alimentos, puede haber ocasiones en que la familia come en exceso para compensar por los tiempos de escasez, “Cuando hay alimentos y dinero disponibles, las familias pueden comer más entre comidas y en restaurantes de servicio rápido. Y durante períodos de inseguridad, el patrón de las comidas puede quedar alterado y se tiende a comer alimentos más baratos y con un alto contenido de grasa”

 Además de padecer enfermedades crónicas en la infancia, estos niños pueden convertirse en adultos obesos o con sobrepeso y sufrir problemas de la vesícula, incontinencia, problemas respiratorios, depresión, degeneración de las articulaciones, cáncer, diabetes, presión arterial o colesterol altos, enfermedades del corazón y hemorragia cerebral. En las mujeres, las complicaciones pueden incluir irregularidades del ciclo menstrual, infertilidad o complicaciones durante el embarazo.

 Asimismo, las escuelas pueden aprovechar su posición como el mejor lugar, aparte del hogar, donde los niños aprenden buenos hábitos alimenticios. Pueden enseñar los beneficios de una alimentación saludable y de la actividad física; aumentar la duración de clases de educación física que promuevan actividades que pueden hacerse de por vida como bailar, ejercicio aeróbico, levantamiento de pesas y natación; promover a clubes o grupos de apoyo mutuo donde los estudiantes puedan estudiar y poner en práctica lo aprendido acerca de la alimentación saludable y la actividad física; patrocinar eventos de actividades físicas para la familia y crear un ambiente de seguridad emocional donde se anime a todos a participar en actividades físicas sin importar su tamaño o habilidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario