martes, 7 de mayo de 2024

 


FILOSOFIA EDUCATIVA

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Hay que tomar conciencia de lo que está sucediendo, hacer conscientes al resto, "crear una nueva conciencia" Filosofía, es el corazón extirpado a la educación... qué significa realmente esto. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de “Se perdió la conciencia”? Y cómo no reconocer que ante todo está el enigma que haya conciencia, que estemos conscientes, en el sentido de percatarnos, de darnos cuenta de lo que sucede en el mundo y en nuestro entorno inmediato.
La conciencia moral es la que nos impulsa a retomar el camino perdido. ¿Hasta hoy, avanzamos bien o mal y cómo podríamos hacerlo mejor? La modernidad nos marca un nuevo reto en la ética, basta con que contemos con el juez interno quien se ha perdido dentro de nosotros creando otro dentro de mí al juzgar los actos en los que participo la cual no termina por encarrilarnos en la moral desconociendo ¿A dónde queremos llegar?
La filosofía (del latín philosophia, y éste del griego “amor por la sabiduría” es el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje. Al abordar estos problemas, la filosofía se distingue del misticismo, la mitología y ciertas formas de religión por su énfasis en los argumentos racionales. ¿Por qué fue retirada como materia en la educación?
Estamos en una crisis profunda: “Probablemente una de las crisis más serias y profundas que le ha tocado vivir a la humanidad, aunque saldremos”. La crisis económica en México dentro de un año se agravará por la crisis educativa: fracaso escolar y fracaso formativo: “los chicos salen con una mochila de valores tremendamente vacía, con una capacidad de resistencia al sufrimiento y a la frustración nula, incapaces de tener los valores y aptitudes básicos para vivir en sociedad y seguir progresando”.
Aunque parece que el núcleo de la educación es educación para la ciudadanía. Quiero enmarcarlo dentro de una situación mucho más preocupante que el Estado se ocupe de la educación: “Es una sociedad que sigue siendo demasiado cómoda, demasiado estatista, sigue esperando que todo lo solucione el Estado.
Cuando tenemos una sociedad que lo espera todo del Estado es una sociedad que está enferma”. “Lo que ha ocurrido es que ha habido un secuestro de la educación por parte del Estado para ponerlo en manos de unas determinadas teorías pedagógicas” además que éstas llevan a un modelo de ser humano que supone una intromisión del Estado en la educación de las personas en busca del control total del poder en decisiones.
Una cosa es que la hablemos de libertad, igualdad y fraternidad y otra que el Estado obligue a dar esa materia enseñando lo que el estado determina: “Estamos en una dictadura de lo políticamente correcto pero que acaba siendo el pensamiento único, y ¡ay de aquél que se atreva a pensar distinto!”. La postura es reducir la carga ideológica a su mínima expresión y dividir a la ciudadanía.
Esto, está acarreando poco a poco consecuencias negativas: “Algunos de sus efectos son, por ejemplo, la baja calidad de la educación de las personas, el aumento de la conflictividad social, o el incremento de la corrupción política y económica” Hoy en día se habla mucho de crisis, pero la mayor crisis que tenemos es del pensamiento y el principal responsable es el mismo estado. Una pequeña crisis, que no es mía y que me afecta. Podría decir que el problema reside sólo en la crisis de pensamiento de la sociedad, pero no me quedaría tranquilo.
No sólo se reduce a eso, no es un problema extrínseco. El problema lo hemos creado los mismos ciudadanos que estamos enterados de lo que sucede pero nos hemos olvidado del mundo y navegamos en nuestra isla inhóspita. Y aunque sólo tengamos parte de culpa, tenemos gran parte de responsabilidad. Una pregunta me viene una y otra vez, y aunque con todas las respuestas estoy de acuerdo ninguno me convence. ¿Qué es la filosofía de la vida?
Es hacer buenas preguntas, es dar respuesta a las nuevas preguntas que surgen del mundo, es hacer pensar para que otros puedan responder... es más que nada una actitud, una manera de enfrentarse a los problemas concretos y a la vida en general... es en último término amor incondicional a la sabiduría en bien de la humanidad. Es cada una de esas cosas, y todo a la vez, y al mismo tiempo algo más que se me escapa. ¿Qué tenemos que hacer? ¿Cómo hacerla llegar a la sociedad sin sufrimiento?
Preguntas que quizá tardemos toda la vida en intentar responderla ¿si estudiar fuera algo tan vital para el ser humano como comer? Algunos sostienen que es así, miles de mexicanos morirían de hambre teniendo la comida enfrente de ellos. La educación conlleva un nivel de reflexión mayor que el lenguaje oral, o escrito y tiene más peso y consistencia. Las palabras pueden ser plumas que se van con el viento o pueden convertirse en piedras colgadas al cuello. Por esa razón debemos ser muy conscientes de todo aquello que decimos y a quién se lo decimos, de lo que escribimos y quién queremos que nos lea.
La sociedad actual, en un alarde de superficialidad, defiende a toda costa la autenticidad y por ello no entiende que comunicar un mensaje de diferente manera no es porque la persona cambie, sino que los que escuchan son diferentes y cada uno lo interpreta en forma diferente. Uno aprende de la vida escuchando, pero lo que le podemos enseñar a la vida lo hacemos escribiendo. Saber decir es saber pensar. Sólo el que piensa bien y con claridad es capaz de escribir algo que valga la pena. Escribir es dentar la propia alma.
Es necesario dentar y rumiar, las ideas de tal manera que nos duela en quedarnos callados. Por la palabra nos hacemos libres y luego el tiempo nos atrapa. La rapidez mata ese momento reflexivo que se presupone. La instantaneidad de la imagen hoy en día tiene más fuerza que la palabra escrita por ello se abusa en carteles callejeros, en instantes de presencia consumista en televisión. ¿Cómo devolverle la autoridad a la educación? La palabra escrita consigue revolver las entrañas de una manera que la imagen no alcanza a vislumbrar. Para revalorizar la escritura hay que escribir bien apelando a algo más trascendental que un fugaz instante en color.
La educación debe ser compatible con el humor, con el placer y no es que se nazca riendo, sino porque siempre se ha dicho que el sabio es aquel que se ríe de sí mismo, porque lo que se aprende de manera divertida nunca se olvida, porque en definitiva la vida es un gran chiste. “Tal vez burlarse de la educación también sea hacer educación” Mostrar la cara más cómica de las controversias sociales. Y no es que se llegue a lo cínico como Antístenes, Diógenes y Aristipo.
Por ejemplo “cuando Diógenes fue hecho prisionero y puesto a la venta como esclavo, el vendedor le preguntó qué sabía hacer, y éste respondió: “Sé mandar. Mira a ver si alguien quiere un amo” Importante es enseñar la filosofía oriental como Buda, el benévolo Confucio o el desconocido Chuang Tzu. A estos pensadores que se dejan enseguida de lado por no poder separarlos de una religión o la filosofía de Santo Tomas de Aquino y San Agustín.
Luego pasar al estudio de la filosofía moderna desde los sueños de Maquiavelo a los ideales de Marx, posteriormente recorrer las posturas científicas, las ideas políticas contrarias en busca de mejorar la sociedad. Hasta llegar al destino de los renovadores del pensamiento ilustrado que debemos tomar en serio. Tenemos personajes que dejamos en el olvido como Voltaire, Rousseau, Kant o incluso Madame de Staël. A ésta última “cuando le preguntaron por qué las mujeres guapas tenían más éxito entre los hombres que las inteligentes, respondió: “Porque hay pocos hombres ciegos, pero muchos hombres tontos” Retomar la filosofía Nietzsche o Russell.
Precisamente fue Nietzsche quien escribió que el hombre es el animal que sufre tan intensamente que ha tenido que inventar la risa o aludiendo a su desconfianza en el ser humano dijo que “los monos son demasiados buenos para que el hombre pueda descender de ellos” Con sufrimiento o no, nadie puede negar que una de las características distintivas del ser humanos es su risa.
La realidad es que resulta una gran oportunidad, primero, para desterrar muchos prejuicios a jóvenes que la ven como un peso, acercándolos así de una manera atractiva a la historia del pensamiento y segundo, para los que no tenemos ya prejuicios es una manera refrescante de repasar autores, conocer algo más de sus vidas. Hoy en día que está tan de moda la matemática a martillazos quizá haga falta más filosofía a carcajadas como el mejor de los remedios.
El racionalismo, la escuela que enfatiza el papel de la razón en la adquisición del conocimiento, tuvo sus principales proponentes en René Descartes, Baruch Spinoza y Gottfried Leibniz. Por el otro lado, la escuela empirista, que sostiene que la única fuente del conocimiento es la experiencia, encontró defensores en Francis Bacón, John Locke, David Hume y George Berkeley. Immanuel Kant publicó su famosa Crítica de la razón pura. El idealismo alemán (principalmente Fichte, Schelling y Hegel). Los integrantes del circulo de Viena, y más adelante Willard van Orman Quine, Saúl Kripke, John Searle y Donald Davidson, entre otros, Edmund Husserl, Martin Heidegger, Jean Paul Sartre y José Ortega y Gasset en la primera mitad del siglo, seguidos por Michel Foucault, Jacques Derrida, Hannah Arendt y Gilles Deleuze. Reference. -An incomplete education.-Judy Jones and William Wilson, Ed. Ballantine books, New York. 3rd Edition, Págs. 698.

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