FALTA DE RESPETO ¡NOS TRAGO!
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
"Tres cosas en la vida humana son importantes: la primera es ser amable, la segunda es ser amable y la tercera es ser amable".
Los confianzudos se han vuelto los abusadores en las relaciones humanas, es mala forma de tratar a las personas con las que compartimos momentos agradables de nuestras vidas. Se vuelven irritantes, dando ganas de estrangularlos, esta actitud se ha vuelto un mal endémico.
Los adultos que se burlan de los niños, sería deseable recordar el amargo dolor que éste produce en la vida de ellos. Todos sabemos muy bien que la burla, los dichos sarcásticos, el atropello y las intimidaciones siempre han sido un problema en la infancia y adolescencia. La mayoría de nosotros se ha topado alguna vez con tales maldades en una forma u otra; es algo a lo cual los jóvenes siempre han tenido que acostumbrarse, sobrellevar y, eventualmente, dejar atrás como parte de esa socialización mal entendida.
El burlarse de alguien en público haciéndolo sentirse mal consigo mismo, ya sea por su físico o sus sentimientos, se ha intensificado y convertido en un arte refinado, respaldado por fuerzas poderosas en nuestra cultura. Son los alumnos, pero en ocasiones también los maestros caen en el juego y esto no es más que el reflejo de lo que acontece en la calle cotidianamente, tanto en escuelas públicas como privadas, se quejan de que la atmósfera es negativa, lejos de ser una molestia menor, se ha llegado a degradar hasta el punto de que los niños no quieren volver a la escuela por las burlas y los sobrenombres.
Nadie parece saber qué hacer al respecto. Está claro que los niños saben a quién cargarle la tranca y a quien no, como los maestros también lo saben y agarran su puerquito, todo mundo sabe quiénes son los elegibles para atropellarlos en su dignidad. Este jueguito no es de ahora siempre se ha dado sin embargo anteriormente los maestros metían en cintura a los niños agresivos, pero ahora se da, que son ellos mismos los que inician la burla o el sobre apodo ¡Que crueldad!, se están volviendo los asesinos de la autoestima de los futuros ciudadanos. No hay excusa para nadie, alguien debe llamarles la atención porque esto cada día es más frecuente, nadie tiene porque soportar esta situación.
La degradación humana está en películas, televisión, chistes, los insultos, comentarios incisivos, degradantes para las personas “la falta de respeto” De igual manera, los encontramos corrientemente en el ataque personal al adversario en las campañas electorales, un estilo de propaganda que permite a los candidatos de ambos partidos eludir la discusión de temas importantes y criticar inútilmente la "personalidad" de su oponente, las expresiones de desprecio por el adversario se han hecho tan parte de nuestra forma de hablar que, muchas veces, parece que no queda nada con contenido.
Existe una, incesante descarga de abuso verbal ligada a exhibiciones de violencia física, donde se llega a la catarsis disparando a los enemigos, golpeándolos o haciéndolos volar por el aire en una explosión. Lo mismo sucede en los juegos de video donde los jugadores participan de escenas con sangre simulada. La antigua esperanza de que los juegos de video estimularan a los niños a participar en actividades educativas más positivas y enriquecedoras sólo han pasado a ser una fantasía ridícula. Todos los juegos más populares involucran a los participantes en interminables episodios de mutilación y matanzas.
En todos los medios electrónicos a su alcance, nuestros hijos reciben una dieta fija de desprecio social amparado en fuertes modelos que alientan la falta de respeto agresiva, una falta de respeto que toma a la violencia como su fin lógico. Es con gran pesar que recuerdo los sufrimientos silenciosos que he presenciado entre los jóvenes atacados por la cultura de la falta de respeto y que son presionados para unirse a ella. ¿Qué se puede hacer para ayudarlos? ¿Qué los puede proteger de los modelos que se les imponen cuando la gente, las cosas y las ideas son despreciadas, destruidas y descartadas? ¿Qué los puede alejar del trabajo de irrespetuosidad insensible que les espera en una voraz verborrea distorsionada, como la que tenemos hoy en día?
A lo que quiero llegar no es que la televisión, los juegos de video y otras formas de medios masivos "causan" los tipos de violencia que germinan tan frecuentemente en los colegios, sino mas bien separar en forma precisa las causas específicas del salvajismo de entre las diversas influencias que moldean el comportamiento de los individuos. Lo que yo quisiera resaltar son algunas condiciones de antecedentes y ambiente terriblemente tristes que dan forma a las experiencias y expectativas de la niñez en nuestra época. Hoy en día, en formas que nuestra nación rehúsa afrontar, las fuentes diarias de tormento socavan las perspectivas de un sentido saludable del individuo, coartando la posibilidad de que un joven sea un ser social activo y positivo.
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