lunes, 20 de mayo de 2024

 

VIOLADORES

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo humano FESC. Universidad nacional Autónoma de México.

No son "viejos rabo verde", ni gente desahuciada, ni adictos. Son gente común y corriente de esos que les gusta pasar in/percibidos, que lo que menos desean es llamar la atención. Este es el perfil del violador contra lo que se asegura el violador no es una gente que este solitario.

Casos existen muchos y han sido tratados incluso en las películas en donde el violador cuando no delinquía, su vida era tan normal que ni su mujer ni sus hijos sospecharían jamás lo que estaba pasando. "Un excelente padre, muy cariñoso con sus hijos" ¿qué van a hacer mis hermanitos sin el papi?", era el grito desgarrador de uno de los hijos en el hospital donde finalmente el violador serial murió después de dispararse un tiro en la cabeza cuando se vio rodeado por la policía. ¿Qué hay detrás de los actos de un violador? ¿Qué hay en su mente? ¿Cuáles son las causas que lo llevan a cometer actos que se cuentan entre los delitos con mayor y más negativa repercusión social? ¿Son recuperables?

 Estos son algunos de los interrogantes que vuelven al centro de la escena cada vez que una nueva violación conmueve a una comunidad, como ha ocurrido hace pocos días, donde una niña de 13 años fue engañada por un individuo que, después de sacarla de un cibercafé donde acudió a hacer su tarea escolar, la violó en una casa abandonada. Lejos de tener una respuesta única, estos interrogantes dividen las opiniones de psiquiatras, psicólogos y especialistas en violencia contra la mujer. Nadie duda de que es un trastorno psiquiátrico, porque nadie que este cuerdo haría una salvajada de este tipo.

 Los agresores sexuales padecen un trastorno en su estructuración psíquica. Se trata de personas que suelen ser inseguras, inmaduras, poco tolerantes a la frustración y que en la mayor parte de los casos sufrieron, a su vez, agresiones sexuales en su infancia. Son características enumeradas por algunos especialistas al describir la personalidad de un violador, aunque otros expertos destacan que no existe un solo perfil, sino muchos. En lo que coinciden es que esta persona no busca placer sexual mediante el delito, sino dominación sobre la persona indefensa.  "El tema que los obsesiona es el poder y no el sexo.

 Y es por eso que no buscan víctimas físicamente atractivas, sino aquellas que resultan más vulnerables: (Nenas, o nenes), adolescentes, mujeres jóvenes y solas, ancianas o discapacitadas). En ese sentido es recurrente la diferenciación entre abusadores y violadores: los primeros se caracterizan por pertenecer al entorno de la víctima y por generar una red de intimidación, seducción o engaño para perpetrar actos en los que se persigue el placer sexual y en los que no siempre está presente la violencia física.

 Los segundos suelen ser desconocidos, quien persegui el sometimiento de su víctima y apelar siempre a la violencia. ¿Podrían recuperarse integrándose nuevamente estos violadores? Esa recuperación es muy difícil y se mencionan índices de reincidencia en el delito del orden del 70%. Pero también se reconoce que no existen en el país tratamientos específicos para recuperarlos, se habla de un sistema carcelario poco preparado para estos tratamientos y se afirma que son pocas las terapias de este tipo que se han experimentado en el mundo, donde incluso las investigaciones en torno al tema son recientes.

 Lo raro de la conducta de los mismos es que la noche anterior a su violación habían dormido con su esposa y estando presos son muy sociables y entre la edad promedio de los violadores es entre los 21-35 años de edad. Y el 50% de las personas detenidas por violación que fueron consultadas realizó la escolaridad secundaria y universitaria y el 43% se crió en una familia "bien constituida", con padre, madre y hermanos.

La mayoría, además, contaba, al momento de ser detenido, con un trabajo estable, un rasgo que la diferencia de los autores de otros delitos y que aparece destacado también en otros trabajos similares. Las drogas y el alcohol no tienen una presencia central en la vida de los casos de violadores estudiados. Así, indica que el 63% de los consultados nunca se alcoholizó, mientras que el 85% jamás consumió drogas.

 Otro dato obtenido en el estudio afirma que el 80% de los violadores detenidos que fueron entrevistados no tenía antecedentes por otro tipo de delitos, como robo, estafas u homicidios. Otro estudio, realizado en cárceles de Málaga (España) pone el acento en que los violadores son en su mayoría sujetos que actúan con pleno dominio de sus facultades mentales y que, aun cuando tengan un trastorno mental, la acción delictiva acontece sin relación con la afección. ¿Abuso o violación? "El abusador sexual, que habitualmente es alguien del entorno de la víctima, crea un lazo basado en la confianza para obtener de su víctima el placer sexual.

En el violador, la búsqueda del placer sexual no es central. El eje fundamental de su accionar pasa por el poder. No buscan obtener placer, sino tener el dominio total sobre el otro" Así como uno de los rasgos salientes del violador es el de mantener su comportamiento abusivo separado del resto de su vida, también destacan en su personalidad otros aspectos comunes. Entre ellos, la inseguridad, la necesidad de obtener la aprobación de los demás, la inmadurez afectiva, el ser proclives a la agresividad y tener una muy baja tolerancia a la frustración.

"La gente tiende a pensar que las violaciones las cometen “viejos rabo verde”, marginados o alcohólicos, pero lo más frecuente es que detrás del violador haya una persona que para los ojos de los demás es alguien común y corriente" ¡No hay un solo perfil de violador, sino varios!

El objetivo del violador es "mancillar a la mujer, humillarla y hacerla sufrir", lo que estaría denotando la presencia de "una compleja relación del sujeto con el género femenino, en la que quedan descartados el cariño, la ternura y la comprensión" "los casos de violación pueden ser evidencia de la presencia de una perversión sexual que encuentra el disfrute en la violencia"

Los factores que llevan a esta situación, los especialistas hablan, entre otros, de la existencia de carencias y dificultades en la infancia que pueden condicionar a la formación de la estructura psíquica. Existen violadores impulsivos y seriales. - El impulsivo se aprovecha del momento cuando está cometiendo un delito y se distingue porque presenta un grado de inmadurez sexual y de baja autoestima tales que necesitan que su víctima muestre poca peligrosidad e indefensión para evitar así mantener una sexualidad con pares, consentida, en la que los juicios valorativos puedan resultar descalificante, describen.

 En tanto el serial, la condición de placer sexual está ligada al sometimiento de la víctima. (La costumbre de perpetrar las violaciones de manera ritual, repitiendo zonas, horarios y signos) "En el caso de los violadores se presenta una exacerbación de ciertos estereotipos sociales ligados a la masculinidad mal entendida. En la mente del violador es el macho superior el que domina a la hembra inferior.

Y esto, está ligado a una exageración de ciertas construcciones de género presentes en la sociedad" Se puede detectar en los casos de maltrato y violencia sexual dentro de la pareja. "En estos casos lo que aparece en exceso es una ideología machista. Se trata de abusos ligados a la degradación; la intolerancia a las ideas diferentes a la propia reproduce en extremo las diferencias de las jerarquías entre los géneros". En la agresión del violador hay un intento de expresar la superioridad de la masculinidad. Pero al mismo tiempo, la propia vivencia de la masculinidad que hace el agresor es sumamente pobre. "La violación deja una herida que no cicatriza jamás.

Pero si además provoca un embarazo, el infierno es aún más profundo. Y expone a la víctima a opciones absolutamente dramáticas". Los especialistas coinciden en que las mujeres que quedan embarazadas como consecuencia de una violación, "casi nunca" formalizan la denuncia en esos términos. La sospecha de un posible embarazo es -según las opiniones médicas- lo primero que agrava la "tortura" a la víctima de una violación.

Los especialistas consideran que esa sospecha se manifiesta a través de secuelas que perdurarán durante toda la vida, mientras que la confirmación de ese embarazo abre un debate aun irresuelto a partir de las diferentes posibilidades que ofrece el Código Penal en referencia a un posible aborto. Los delitos sexuales, según confirman las propias estadísticas, esconden el silencio de muchas mujeres que no hacen efectiva su denuncia ni en sede policial ni ante la autoridad judicial, en un número que se ubica cerca del 50 por ciento.

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