BRINDARLE
LA MANO A QUIEN LO NECESITA
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado
y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Si, nos metiéramos a investigar
encontraremos los dos tipos de gente en donde cada uno tiene su propia historia.
Para algunos, fue un camino sencillo y claro: "Quiero ayudar a la gente a
afrontar las dificultades. Ser necesaria y útil para la sociedad. Hacer de este
mundo un lugar mejor". Para otros, fue largo y espinoso, pero lleno de
pistas y coincidencias en sus líneas paralelas, que finalmente se cruzaron en
el punto correcto de la forma más extraña. Muchos de los jóvenes que se
integran a este tipo organizaciones por lo general han estudiado trabajo social,
o han crecido en zonas marginadas.
Dar caridad es muy difícil cuando
se proviene de familias con dificultades económicas, pero también hay personas
entre ellos que sin importarles estas dificultades lo hacen. Son personas jóvenes
que crecen espiritualmente saliéndoles las alas para convertirse en ese tipo de
personas que siempre están al pendiente de alguien que necesite su ayuda, o en
un estado de emergencia en la calle o en el hogar de otras personas. Para
ellos, el ayudar a la gente es como el aire que respiran lo cual sería
imposible para su alma vivir sin respirarlo. Son personas que se sienten
felices, y alegran su alma al poder seguir siendo útil y ver la felicidad en
las personas que ayudan.
Estas personas con conciencia
desarrollada saben que siempre hay alguien que las necesita. Son personas
amables, comprensivas con una percepción muy desarrollada que a las primeras de
cambio se dan cuenta que alguien las necesita, y no dejan pasar esa oportunidad
de sentirse útiles. Ayudar a las
personas nos deja en la mente un recuerdo cálido que perdurara para siempre
alimentando nuestro sistema inmunológico con los mensajes que le llegan del espíritu.
Ayudar marca el destino de las personas para el resto de su vida.
No solo se trata de ayudar económicamente
por ejemplo desde ayudar a un niño a comprender una pregunta que nos hace,
apoyar a una adolescente en conflictos, o que simplemente quiere mejorar en
algo. Caridad es dar amor, respeto. Ver
a los hijos como un regalo del destino que comienza hacer familia junto a
nosotros. Cuando la familia está unida lo supera todo porque no duda de su
fuerza para enfrentar los desafíos, y el principio es “Amar a los hijos” Y
entonces para nuestros hijos todo estará a su alcance. No de inmediato, sino
con el tiempo. Simplemente amen y tengan paciencia.
- No todas las personas que cometen delitos o errores
pagan por ellos. A estas personas se les da la oportunidad de mejorar en
libertad, es decir, en casa, y un espíritu desarrollado los ayuda a encaminarse
hacia la corrección. Muchos delitos se cometen por falta de amor en la
infancia. Y también por falta de formación, crianza y educación. Cuando un niño
de un entorno desfavorecido se ve obligado a vivir como sus padres, acepta su
vida y comportamiento como la norma, y luego se
comporta exactamente igual. Incluso llega a delinquir Apoyar a los niños es
mantenerlos ocupados para distraerlos de la influencia dañina de la calle. En
cierta ocasión me di a la tarea de formar un club de lectura y exposición de
libros leídos. Y muy pronto se hizo muy popular entre los jóvenes. Los jóvenes socializaron
en ese ambiente.
Así, los jóvenes cambiaron su
círculo social. Y esto provocó cambios profundos en sus vidas. Los chicos hoy, adultos
todavía me agradecen por haber logrado cambiar su destino de una manera tan
sencilla. Por ejemplo, hay personas que les gusta trabajar en centros de
rehabilitación para adolescentes, donde ayudan a los niños y jóvenes que se
encuentran en situaciones difíciles de la vida. Hay niño y jóvenes que se
quedan solos en las calles, sin hogar, sin amor, sin apoyo ¿Quién está
dispuesto ayudar a toda esta gente?
Las personas que lo hacen tienen valores, dispuestos
a hacer todo lo posible para ayudar a la gente, ayudar. Son amables y
receptivos, llenos de entusiasmo. Y, están dotados de un mayor sentido de
justicia y empatía. Hay familias que
cierto momento padecen crisis familiar que tienen problemas con sus hijos. Es ahí
donde una persona con sentido de humanidad y especialista en la materia debe
ayudarlos a resolver los problemas que han surgido, afrontar las dificultades,
encontrar los recursos que les faltan y mejorar sus vidas. “No hacer negocios
con su desgracia” (Psicólogos, abogados, médicos, y trabajadores sociales)
Querer ayudar al prójimo significa
como profesionista realizar un trabajo integral con las familias en situación
de crisis y ayudan a los padres a cuidar de sus hijos. El trabajo se realiza no
solo con los padres, sino también con todos los familiares, para que el niño
pueda crecer y desarrollarse de la forma más cómoda posible en el círculo de su
propia familia. Lo más difícil para una familia con problemas es encontrar
ayuda, nadie desea ayudarlos por eso se encierran en sus problemas sin poder
resolverlos. Piden ayuda y nadie se las brinda.
Por eso creo que a las nuevas
generaciones de profesionistas les falta estar dispuesto ayudar, la amabilidad,
y el deseo de ayudar sin más, sin compromisos, lo que haría de nuestro mundo un
lugar mejor. Y está en el poder de cada individuo cambiar cualquier sistema con
acciones simples “darnos una mano". Cuando se apoya a una persona que se siente
derrotada, triste, su forma de ver la vida comienza de nuevo a florecer, cambia
su percepción de una vida que ya termino, y solo espera su muerte a una persona
que ya no dice que su vida ha terminado, sino que, por el contrario, comparte
impresiones alegres de su nueva vida. “Vuelve a sonreír” La amabilidad y las
ganas de ayudar así, sin compromiso, hacen de nuestro mundo un lugar mejor. ¡Está
en el poder de cada persona cambiar cualquier sistema con acciones simples
“brindar una mano!”
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