domingo, 27 de abril de 2025

 

LA POBLACIÓN CRECE

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 Las primeras civilizaciones encontraron muy útil censar las poblaciones y así determinar la cantidad de impuesto que se podía recabar, la cantidad de esclavos que podían trabajar en un proyecto o la cantidad de hombres disponibles para ser reclutados en el ejército. Ejemplo de estas prácticas las vemos en el Imperio Romano y en el Antiguo Egipto. Sin embargo, hoy en día la Humanidad no sólo se preocupa por contabilizarse, sino que también es de interés proyectar la población futura y planificar la producción de recursos que se necesitaran, tales como energía, fuentes de agua potable y alimentos, entre otros aspectos. Y de esta manera evitar la escasez, desequilibrios económicos y hambrunas.

 Pero, ¿cuán efectiva ha sido la Humanidad para planificarse y mantener una calidad de vida decente? Repasemos varias de las ideas y preocupaciones planteadas a través de la historia con respecto a la sobrepoblación, incluso sobre una teoría conspirativa. En siglo XIII, el matemático italiano Leonardo de Pisa, también llamado Fibonacci, se ocupó en resolver como podía describir el crecimiento de una población de conejos. El resultado es conocido como la Sucesión de Fibonacci la cual ha sido de interés de estudio debido a la relación encontrada con muchos fenómenos naturales. Primero, recordemos que una sucesión en matemáticas consiste, por lo general, en un conjunto de números que siguen un orden en específico. En el caso de la sucesión de Fibonacci, los dos primeros números son 1, y luego los siguientes se obtienen sumando los dos anteriores. De esta forma, Fibonacci plantea una solución simple para predecir el aumento de la población sin tomar en cuenta otras variables.

 Hoy en día, los profesionales de las estadísticas que se han dedicado al campo de la demografía desarrollan modelos más complejos para estudiar el comportamiento de las poblaciones, considerando variables como la migración, la mortalidad, la natalidad, entre otras. Esta información es de provecho para los Estados, por ejemplo, en lo relacionado a los planes y beneficios como rentas para jubilados, rentas para personas sin empleo, asistencia médica gratuita o subvencionada, etc. En el sector privado, los profesionales llamados actuarios utilizan las estadísticas de sobrevivencia o fallecimiento para determinar la prima o monto de dinero que debe cobrar una compañía de seguros para que una persona compre un seguro de vida. No obstante, el asunto de estimar el tamaño de la población futura es más complejo cuando pensamos en los recursos y alimentos que se necesitaran.

 En el siglo XVIII, Thomas Robert Malthus publica una teoría matemática que predecía una catástrofe humanitaria, ya que según su modelo propuesto la población crecería en progresión geométrica mientras la producción de alimentos y recursos en progresión aritmética; en otras palabras, la población aumenta más rápido que los recursos y llegaría un momento en que los recursos comenzarían a ser insuficientes para satisfacer toda la demanda, creciendo la población en estado de miseria. Según Malthus, la naturaleza evitaba que esto ocurriera cuando la población disminuye a causa de epidemias o desastres naturales. No obstante, proponía que los Estados debían contribuir a controlar el tamaño de la población, pero sugirió métodos tales como desencadenar guerras o provocar epidemias.

 El modelo de Malthus no ha llegado en la práctica al temido estado de catástrofe humanitaria y no han sido necesarias tomar las medidas que de manera maquiavélica propuso, debido a que la población cuando alcanza cierto nivel de desarrollo va disminuyendo su velocidad de crecimiento y en algunos casos comienza a decrecer.

  Además, la Humanidad ha desarrollado técnicas en agricultura para acelerar y mejorar la producción de alimentos. Si bien es cierto que en el mundo existen alrededor de 1.000 millones de personas pobres, el problema no se debe por escasez de recursos ni por producción deficiente. Se estima que el 30% de los alimentos producidos en el mundo se dañan, se desperdician o los botamos a la basura, ya sea por razones de producción, distribución, almacenamiento, hábitos de consumo, mantener el precio.

 Parece evidente que una población numerosa trae consigo muchas desventajas para los Estados, dado que es necesario aumentar la producción de recursos, así como la oferta de bienes y servicios. En este sentido, controlar el crecimiento de la población se convierte en una necesidad, incluso algunos países han aplicado políticas de control demográfico. Por ejemplo, China, desde 1978 y hasta finales del 2013, implantó la política del hijo único, permitiendo sólo un segundo hijo cuando ambos padres eran hijos únicos. Con esta medida, se estima que China logró detener su crecimiento en 400 millones de personas (el equivalente a un poco más que la población de E.E.U.U.), pero desde el 2013 esta política es un poco más flexible, al permitir un segundo hijo cuando uno de los padres es hijo único.

 Este cambio se debe a la reducción de mano de obra joven y al envejecimiento de la población. Por su parte, India, para controlar la tasa de natalidad, ha optado por incentivar métodos anticonceptivos permanentes como los quirúrgicos, aun así, la población de India sigue creciendo aceleradamente y en pocos años superará a China cómo el país con más habitantes, lo cual tiene sentido si pensamos en los 300 bebes por minutos que nacen en India, o dicho de otra manera: 5 nacimientos por segundo. Más allá de las políticas demográficas conocidas, existe la teoría de la conspiración en donde la élite de super ricos, dueños de industrias trasnacionales, colaboran entre sí para reducir la población mundial y desindustrializar el mundo, de tal manera que la producción de recursos pueda seguir cada vez bajo un mejor control de la élite, quienes podrán acaparar cada vez más riqueza, y consumir más recursos, abriendo más y más la brecha entre pobres y super ricos.

 Uno de los mecanismos para controlar a la población es mediante el desarrollo de tecnologías avanzadas, utilizadas para espiar, entretener, o controlar la calidad y cantidad de los alimentos y medicamentos. Espiar para estar un paso adelante y tomar correcciones oportunas; entretener para reducir el tiempo que la población le pueda dedicar a pensar en los problemas mundiales; controlar la producción de alimentos y medicamentos para perseguir un mejor dominio. Si bien es difícil demostrar ciertas mentes lo continúan pensando.

 Debido al rápido envejecimiento poblacional y a la escasez de mano de obra, entre otros factores, china decidió el pasado año relajar la medida y permitir un segundo vástago a las familias en las que uno de los cónyuges carezca de hermanos. Antes esta excepción sólo se ofrecía si tanto el padre como la madre cumplían el requisito. Además, el Gobierno chino lanzó un programa para frenar la realización de exámenes de género ilegales en fetos y los abortos selectivos con el objetivo de controlar el excedente de población masculina en el país (Hay 20 millones más de hombres que mujeres) y estaban abortando a fetos mujeres, o las abandonaban en donde morían. Jugar con la vida de estas personitas es algo horrible.

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