viernes, 18 de abril de 2025

 

EFECTOS SECUNDARIOS POR MEDICAMENTOS

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 Cuando el médico nos habla de los efectos secundarios de la medicina que receta, aunque esto es raro ya que la gran mayoría de ellos exigen al paciente el consumo sin chistar en lugar de explicar. Por ejemplo, millones de personas padecieron los efectos secundarios desagradables de la vacuna contra el COVI. De inmediato se hicieron presentes fiebres, dolores en las articulaciones y la confusión mental típicos de la vacunación. Pero los resistieron y se debió a que la amenaza de los medios de comunicación sobre su posible muerte les resulto un juego de niños comparado con los dolores en un hospital. La mayor tragedia dada a conocer se presentó en la época de 1950 cuando la empresa alemana “Chemie Grünenthal” desarrolló el fármaco talidomida, que originalmente estaba destinado a ser utilizado como anticonvulsivo.

 Sin embargo, no mostró tal efecto, mostrándose solamente como somnífero y sedante. Lo importante era recuperar dinero, y el medicamento salió a la venta sin muchos estudios sobre sus efectos secundarios. La pastilla se comercializo como lo más avanzado para dormir sin daño al cuerpo. Fue tal su éxito que comercializo de inmediato bajo el nombre de diferentes marcas en casi 80 países. La “Talidomida” en 1958, también se anunció en el Reino Unido como un excelente medicamento para embarazadas y madres lactantes argumentando que aliviaba de forma brillante los síntomas relacionados con el embarazo, como el insomnio, la ansiedad y las náuseas matinales.

 Fue a principios de 1960 cuando se comenzaron a presentar los efectos secundarios, y fue en la Gran Bretaña. Los médicos notaron un aumento inexplicable en el número de bebés con anomalías físicas: brazos y piernas subdesarrollados, órganos faltantes, deformidades faciales, etc. Casos similares se habían encontrado en la práctica anteriormente, pero en algún momento su número se volvió anormal, y los obstetras y pediatras comenzaron a dar la alarma. La conexión con la talidomida fue descubierta y confirmada solo un par de años más tarde, y durante ese tiempo nacieron cada vez más “niños de talidomida con deformaciones” ¿Culpa del médico, o de la empresa?

 Se demostró que tomar “Talidomida” el medicamento entre 20 y 36 días después de la concepción tiene una probabilidad muy alta de interrumpir el desarrollo del feto. Además, basta con tomar una sola pastilla para que el riesgo de patología aumente drásticamente. Cada día de toma de talidomida corresponde a una patología específica: el día 21, el ojo, el día 22, los oídos, etc. El efecto destructivo puede afectar a cualquier órgano interno, provocar el desarrollo de epilepsia o autismo, pero lo más conocido y evidente son las deformidades en las extremidades con las que las víctimas del fármaco no probado tuvieron que vivir toda su vida. Y lo que es aún más grave, en algunos casos las deformidades pueden ser hereditarias.

 El número total de víctimas antes de parar esta situación se calculó en 40 mil personas sin un brazo, un ojo u otra deformación. Fue hasta entonces que el medicamento se prohibió, pero ahora se utiliza en casos de lepra. Lo mismo estamos viendo con la falta de protocolos con la vacuna del COVI, y las muertes por problemas cardiacos. Otro ejemplo lo tenemos en con el antidepresivo “Clomipramina” la cual en algunos pacientes al tomar el medicamento les provoca un orgasmo involuntario. No se niega que el medicamento ayuda a controlar la depresión. El medicamento “Levetiracetam” usado como antiepiléptico ha causado en algunos pacientes confusión típica de las personas con enfermedad de Alzheimer, deterioro de las capacidades cognitivas y alteraciones de la marcha (Este efecto secundario no se había observado anteriormente con un fármaco bien estudiado)

 ESPASMOS EN OJOS EN NIÑOS: Las convulsiones mioclónicas son un síntoma característico de la epilepsia en niños: se trata de movimientos espasmódicos regulares que suelen producirse durante la noche. En su forma leve se parecen a los tics, y en su forma grave a verdaderas convulsiones. En Londres le recetaron a un niño “Lamotrigina” que es un fármaco muy utilizado, para combatir dichas convulsiones, sus ojos empezaron a moverse de forma involuntaria e impredecible y su cuerpo se volvió extremadamente inestable. Al suspender el medicamento, el niño se liberó de los efectos secundarios y se agregaron advertencias adicionales a las instrucciones del medicamento.

 Una persona padeció un mes de diarrea sin parar, los médicos pensaron que se podía deber a un trauma intestinal, y continuaron tratando de establecer el diagnostico, encontraron que no era un cáncer, ni una enfermedad intestinal, ni siquiera el raro, pero aún probable, cólera. La única pista en esta historia que se seguía al final era la intolerancia al gluten. Fue puesto bajo una dieta sin gluten, pero su condición no mejoró. Y sólo un estudio atento de la lista de medicamentos que tomaba reveló el secreto: el banal “olmesartán”, ampliamente utilizado para la hipertensión, provocaba la diarrea como efecto secundario.

 A un paciente se le administro terapia hormonal “Leuprorelina” en un intento de tratar el cáncer de próstata, y sólo recibió tres inyecciones. Dos meses después de comenzar la terapia, desarrolló enormes depósitos de grasa en el músculo deltoides y la cavidad abdominal. Los bultos de grasa eran tan impresionantes que incluso limitaban la movilidad de ambos brazos. Sólo la liposucción le ayudó y continuó su lucha contra el cáncer con la ayuda de la quimioterapia.

 PARKINSON:  Se ha descubierto que el medicamento “Ropinirol”, utilizado para aliviar los síntomas de la enfermedad de Parkinson, tiene un sorprendente efecto secundario. - Los pacientes que toman el medicamento regularmente tienen un riesgo significativamente mayor de convertirse en jugadores patológicos. Es decir, se desarrolla una conducta adictiva al juego y todo se debe como muchos de estos medicamentos al efecto de dichos medicamentos en la producción de dopamina en el cerebro.

 La conducta adictiva puede manifestarse no sólo en el deseo de probar suerte en el juego, sino también en un aumento de la libido. Para los pacientes de mayor edad, que constituyen la mayoría de quienes padecen la enfermedad de Parkinson, este efecto secundario puede incluso ser una buena noticia. Sin embargo, es deber del médico y del fabricante farmacéutico advertir a la gente sobre esto.

 

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