sábado, 5 de abril de 2025

LA VIDA, NOS DA OPORTUNIDADES

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC_ Universidad Nacional Autónoma de México

 Ser positivo en la vida, nos permite sacar lo negativo que nos afecta. Ser positivo influye en el cómo nos trata la vida por nuestras acciones y a veces anulando posibles daños. En mi opinión no se bueno atribuirnos méritos que no, nos corresponde, es una falta de respeto que con nuestras acciones rompemos nuestras buenas acciones. Las personas perdemos las oportunidades por la ambición de ganar dinero, además competir en poder, captando y encantando a los demás llamando su atención. Suben y caen por no ver el panorama completo, y cometen errores, se atribuyen más poder del que poseen, se inflan de ego y terminan por explotar.  “El éxito inspira y a veces ciega”

 Ser una persona que esparce gratitud no solo cuando le es conveniente o lograr sus intereses es quitarse parte de ese ego, es mirar diferente tanto acciones y las situaciones pasadas como las acciones futuras y trazar un camino más preciso con menos errores. Sería un error pensar que el respeto por tu oportunidad es igual al uso obligatorio de esa oportunidad. Una negativa cortés con lo que no estés de acuerdo, no arruinará tu relación con las personas, lo importante es no mantenerse cerrado a otras ideas “Tacto en la negación es oportunidad” No basta con simplemente estar agradecido por lo que tienes si desprecias las puertas que se te abren o das por sentado que tienen la obligación de abrírtelas.

 En la apertura de puertas en oportunidades todos deseamos elegir de entre esa variedad la que mejor nos abra el camino y estando en ella cometer los mínimos errores, o no cometerlos. – “Si de repente tienes la suerte de encontrarte con una oportunidad en la vida, aprovéchala y no la dejes pasar” Me dirás que suena polémico y determinista. El hecho es que cuando la persona es joven crea en su estado de ánimo y emocional un sentimiento inquebrantable de que todos los caminos están abiertos, no significa en absoluto que realmente estén abiertos para él. En realidad, tiene una elección bastante limitada dentro del marco de sus inclinaciones y habilidades.

 Especialmente si no tienes ningún talento obvio o un apoyo financiero significativo. Más la competencia, más la experiencia limitada de la juventud. Si observamos el destino de esos que tenían 20/30 años y hoy los vemos a los 50/60, años de edad se quejarán y nos dirán que no supieron elegir bien, que cuando se les presento una o varias oportunidades no comprendieron y que otros las aprovecharon. Y muchos de los que ayer no valoraron sus posibilidades, puede que hoy se arrepientan mucho de ello.

 Esto no significa que se exponga ante los riesgos, pero también es cierto que si te tardas un año pensando una decisión la oportunidad no te estará esperando. Las personas que ofrecen una oportunidad puede que no estén dispuestas a darte una segunda oportunidad, y tendrás que continuar por tus propios medios, y a veces incluso lidiar con una ola desfavorable. Si tus argumentos aún superan las probabilidades y rechazas la oportunidad cortésmente y con gratitud, al menos tu relación con la persona no se deteriorará.

 Solo deseo hablar de nuestra actitud atenta ante las oportunidades que la vida nos presenta y ante las olas que a veces logramos surfear, y las que nos arrojan revolcados a la arena de la playa. Solamente se trata de una actitud respetuosa ante la ocasión, y que la presencia de una oportunidad quiera favorecernos sobre todo de forma permanente. Pero eso difícilmente depende de nosotros. Lo que voy a comentar hoy es, sobre la oportunidad de la vida que por un lado es muy inestable, pero, por otro, no está exenta de conexiones lógicas y de un núcleo.

Nuestra relación con la suerte y el azar tiene una influencia directa en cómo nos vemos y valoramos a nosotros mismos, así como en cómo elaboramos estrategias para alcanzar nuestras metas, así como nuestras actitudes irresponsables o irrespetuosas con otras personas o acciones lo que nos impide avanzar a la siguiente etapa y, a veces, arruina por completo los planes y toda nuestra vida. Nuestra falta de respeto hacia quien nos ayuda, el ser desdeñoso con lo que recibimos, atribuirnos méritos que no nos corresponden. Una persona no ve la oportunidad por mucho que se la presenten, sino que termina auto atribuyéndose esos méritos que recibió gracias a este encuentro con la oportunidad que valoro su mente, talento e inteligencia. La oportunidad a veces es cuestión de suerte, pero para que se sostenga requiere talento, inteligencia, creatividad y respeto. La suerte te puede elegir a ti, y no a tu vecino, amigo, compañero de trabajo.

 Por alguna razón alguien decidió ayudarte. Lo más probable es que de alguna manera lo merecieras y por eso atrajiste su atención, pero eso no disminuye su contribución. El resultado obtenido no es enteramente mérito tuyo; también interviene el factor de una confluencia de circunstancias. Factor suerte. Pero tú, habiendo recibido un buen resultado, miraste a tu alrededor y no viste nada excepto tu propio ego, y decidiste que eras tú el que era tan bueno. Es tanto como quitarle el mérito a una esposa porque el esposo está seguro que la casa esta ordenada, la comida lista “No por su esposa, sino porque la vida así es, y esa tarea es de su esposa” Todo esto es una falta de respeto a la contribución de la otra persona. Apropiarse de esta contribución.

 Como si así debiera ser, como si simplemente fuera tuyo por derecho y no la buena voluntad de alguien más de ayudarte de alguna manera. Un marido así se cansará de esto algún día, la esposa también, y es poco probable que estemos hablando aquí de buenas relaciones armoniosas. Y no se trata de no utilizar la ayuda, la cuestión está precisamente, en la apropiación, que muchas veces no es perceptible para la propia persona. Él lo da todo por sentado. Y esto, para decirlo sencillamente, es muy molesto. En este mundo ofendido la oportunidad se pierde por lo más simple, por no darte cuenta que has ofendido, o causado daño.

 Digamos que las oportunidades son como los arroyos que se van secando. La inspiración en ser creativo es algo que te llega desde fuera, no vive dentro de ti, por lo tanto, no puedes controlarla por medio de tu voluntad. Además de nuestra voluntad, mente, e intenciones, siempre hay algo más, algo externo, no directamente relacionado con nosotros y no sujeto a control. Entre ellas se encuentran las mismas circunstancias que a la gente siempre le gusta recordar de forma negativa, como: “hay circunstancias diferentes por eso no lo logre” y es por eso que una persona no pudo hacer lo que no pudo hacer. Las circunstancias se interpusieron en el camino. Pero hay personas que lo superan sacando lo mejor de ellas, y que eso influye en sus acciones. No dar el mérito a quien lo merece y apropiárselo es una gran estupidez.

 

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