ABSCESOS EN VACAS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico Veterinario
Zootecnista- FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Un absceso es una acumulación de material purulento en los tejidos. Este problema se origina por una infección. La afección se acompaña de dolor, intoxicación, necrosis tisular y una disminución significativa de la productividad. Si no se trata, un absceso en una vaca puede provocar una septicemia.
Síntomas: El primer signo de la enfermedad suele ser una hinchazón bien localizada. Se siente caliente y firme. La piel de esta zona se inflama y, al presionarla, la hinchazón persiste durante un tiempo considerable. El área afectada puede ser bastante extensa y, con el tiempo, pueden acumularse varios litros de pus bajo la piel. Si la vaca tiene la piel clara, la hinchazón tendrá un tono púrpura. El pus puede acumularse directamente bajo la piel, en cuyo caso los abscesos maduran rápidamente y se rompen espontáneamente. En lesiones más profundas, el pus puede acumularse durante mucho tiempo. El estado del animal suele empeorar tras un episodio de estrés o hipotermia.
El contenido purulento puede penetrar en los tejidos internos y liberarse a través de una herida en la piel. La presencia de tejido muerto en el interior indica un caso grave. Si la ubre está afectada, el pus entra en los conductos lácteos y se expulsa junto con la leche.
Los síntomas comunes incluyen: aumento de la temperatura; temblar; respiración y pulso rápidos; alteración de la digestión ruminal; pérdida de apetito y productividad.
La infección puede propagarse a través de los vasos
sanguíneos y el sistema linfático, provocando abscesos secundarios. En su forma
más grave, se ven afectados el hígado, el estómago, los intestinos y el
cerebro.
Causas y factores de riesgo: Los abscesos en el ganado bovino son causados por microorganismos patógenos como estreptococos, estafilococos, E. coli y tuberculosis. Los siguientes son factores contribuyentes: traumatismo cutáneo o hematoma postraumático; exposición a productos químicos. Incumplimiento de las condiciones antisépticas al administrar medicamentos, daños en los vasos linfáticos, endometritis posparto.
Preparación para el tratamiento: El animal se aísla y se mantiene en reposo. El drenaje adecuado del absceso es fundamental. Un absceso firme e inmaduro se calienta con alcohol o compresas de agua tibia. Se prohíben los masajes y las compresas frías, ya que pueden propagar la infección a otros tejidos y órganos. Cuando la inflamación se vuelve blanda y móvil, se realiza una incisión. Esta debe hacerse en la base del absceso para facilitar el drenaje del exudado. Los abscesos pequeños se dejan drenar por sí solos, mientras que los más grandes se drenan con un tubo especial. Es necesario eliminar cualquier tejido muerto presente. Una vez drenado el pus y limpiada la cavidad, se procede al tratamiento.
Tratamiento de un absceso en una vaca: Se enjuaga la cavidad del absceso con un antiséptico (peróxido de hidrógeno, clorhexidina, etc.) y, si es necesario, se realiza un curetaje. Se coloca una gasa empapada en Septogel en la cavidad, dejando la punta expuesta. Septogel contiene povidona yodada y se presenta en jeringas. Estos procedimientos se repiten diariamente hasta que el absceso se reduce y desaparece. Septo-spray es ideal para el tratamiento externo de una herida en proceso de cicatrización. Este spray contiene un complejo de povidona yodada que proporciona una protección duradera contra la reinfección.
Terapia con antibióticos: Los antibióticos de amplio espectro se utilizan para prevenir abscesos secundarios y sepsis. Lexoflón; Ceftonita; Ceftonit Forte; Amoxigard; Amoxicilina 150.
Son altamente seguros y pueden utilizarse en vacas gestantes
y lactantes. El tratamiento generalmente consiste en administrar el medicamento
en la dosis prescrita: de una a cinco dosis, espaciadas diariamente.
Para una recuperación completa, necesita una combinación de nutrientes: calcio, magnesio y fósforo, así como vitaminas A, D2, E y C. Para ello, hay tónicos generales Kabufol y Nitamin Estos suplementos pueden complementarse con Butofan, que contiene vitamina B12 y butafosfán, que estimulan los procesos metabólicos. Para prevenir abscesos, los animales deben ser examinados periódicamente para detectar daños en la piel e incluso las heridas pequeñas deben ser tratadas.
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