viernes, 10 de abril de 2026

 

ALIMENTACIÓN DEL PERRO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 Para que tu mascota tenga una vida larga y saludable, es importante proporcionarle alimentos que satisfagan su fisiología y necesidades. El sistema digestivo de los perros es diferente al de los humanos, lo que provoca diferencias en las necesidades corporales de energía y vitaminas. Por lo tanto, no debe alimentar a su mascota no solo con platos preparados de su mesa, sino también con productos crudos seguros para los humanos.

 Los perros tienen un tracto gastrointestinal diferente al de los humanos, por lo que la alimentación en la mesa está estrictamente prohibida. La saliva canina no contiene enzimas que descompongan los alimentos; solo ayuda a tragarlos con facilidad y a que pasen rápidamente al estómago. Los jugos gástricos de los perros contienen enzimas que descomponen los alimentos, pero a diferentes velocidades. Por ejemplo, las proteínas de la carne se digieren más rápido, mientras que las claras de huevo se digieren más lentamente.

 Cuando los alimentos entran al estómago, comienza la producción de jugo gástrico con enzimas y cierta acidez. Posteriormente, los alimentos pasan a los intestinos, donde se lleva a cabo la digestión final. Todo el proceso dura entre 12 y 15 horas, y todo lo que no tiene tiempo de digerirse se excreta.

 Los alimentos proteicos se digieren con mayor rapidez y eficiencia, por lo que las proteínas de alta calidad deben predominar en la comida para perros. Además, la dieta de la mascota debe incluir carbohidratos y grasas para obtener energía, fibra para mejorar la digestión, así como vitaminas y minerales para normalizar los procesos metabólicos, fortalecer los huesos y las articulaciones, y mantener la salud del sistema cardiovascular.

 Cuando un perro se alimenta con un régimen similar al de un humano, puede afectar negativamente a su sistema digestivo. Los animales tienen un sistema digestivo con un régimen estricto, y cualquier alteración en él puede provocar alteraciones en su comportamiento alimentario. Nunca debes alimentar a tu perro con comida de mesa, y es especialmente importante asegurarte de que no coma nada dañino o tóxico para él.

 Productos prohibidos: Los alimentos ahumados, los embutidos y la manteca de cerdo salada contienen mucha sal y grasa, lo que puede alterar el equilibrio agua-sal, irritar la membrana mucosa del estómago y los intestinos y también provocar inflamación del hígado y la vesícula biliar. Huesos: aunque los perros tienen dientes fuertes, los huesos no son digeribles y pueden causar estreñimiento, vómitos o lesiones en el revestimiento del estómago.

Pescado de río: contiene muchas espinas pequeñas que pueden atascarse en la garganta o el estómago, causando inflamación. Además, el pescado crudo puede estar infectado con parásitos.

Especias picantes: las especias y condimentos irritan la mucosa de la garganta y pueden provocar vómitos. El consumo constante de alimentos con especias puede provocar úlceras estomacales. Pasteles – la levadura provoca procesos de fermentación en el estómago, lo que aumenta la formación de gases y causa malestar.

 Leche de vaca: puede causar malestar digestivo y diarrea en perros adultos y problemas de salud más graves en los cachorros. Los huevos crudos, el queso y los alimentos que contienen calcio contienen enzimas que bloquean la síntesis de vitaminas B, lo que puede empeorar el estado del pelaje y la piel. Las papas hervidas y los caldos no son perjudiciales, pero tampoco son saludables, ya que no contienen los nutrientes que necesitan los perros. Es importante recordar que una nutrición adecuada es la base de la salud de tu mascota y cualquier desviación de la norma puede afectar gravemente su bienestar.

 Alimentos prohibidos para perros: Chocolate y semillas de cacao contienen teobromina, que es tóxica para los perros y provoca intoxicación, convulsiones, problemas cardíacos y diabetes.

Huesos tubulares: al masticarlos, se rompen en fragmentos afilados que pueden provocar asfixia o lesiones intestinales. - Pasas y uvas: provocan insuficiencia renal e intoxicación. - Nuez moscada y macadamia: causan intoxicación, parálisis y coma. Cebolla y ajo: pueden causar intoxicación y anemia.

Melocotones, ciruelas, semillas de manzana: pueden causar obstrucción intestinal y contienen cianuro, que puede provocar convulsiones. - Masa de levadura cruda: provoca vólvulo y puede provocar ruptura intestinal.

 Los hongos son peligrosos para el hígado y pueden ser tóxicos. Aguacate (hueso y piel) – contiene la toxina persina, que causa trastornos digestivos y enfermedades estomacales.

Es importante asegurarse de que su perro no coma estos alimentos para evitar problemas de salud graves. Algunos dueños creen que cocinar cereales para su mascota es más saludable que darle comida preparada. Sin embargo, esta alimentación no está equilibrada considerando las necesidades del depredador. El sistema digestivo del perro no puede extraer todos los nutrientes necesarios (proteínas, aminoácidos esenciales, ácidos grasos, vitaminas y minerales) de los cereales en las cantidades necesarias.

 Los alimentos vegetales pueden formar parte de la dieta de un perro, pero es importante recordar las restricciones. Algunas verduras no deben administrarse a los perros: Brócoli - puede causar intoxicación. Repollo – provoca aumento de formación de gases. En cuanto a las frutas, es mejor excluir los cítricos y las granadas de la dieta, ya que pueden causar alergias. Se pueden dar otras frutas, pero su fructosa puede aumentar el aporte calórico de la dieta y afectar negativamente el funcionamiento del páncreas. Por lo tanto, es mejor elegir premios especialmente diseñados para perros.

 Los animales tienen contraindicado beber cualquier bebida alcohólica, carbonatada o zumos. El alcohol contiene etanol, que causa intoxicación grave. Esto puede provocar problemas de coordinación, una transición de la excitación a la apatía y el letargo. Sin medidas oportunas para depurar el organismo, las funciones del sistema nervioso pueden verse alteradas, lo que conlleva graves consecuencias. Las bebidas carbonatadas y con cafeína afectan negativamente al sistema cardiovascular. Los jugos aumentan el contenido calórico de la dieta y pueden ser perjudiciales para el páncreas. Lo mejor es darle a su perro agua potable limpia. Siempre debe tener un recipiente con agua a su disposición. Para garantizar la salud de su mascota, evite alimentarla directamente de la mesa. La mejor manera de garantizar una dieta equilibrada es utilizar alimentos preparados que se adapten mejor a sus necesidades.

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