ALIMENTACIÓN DEL PERRO
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico Veterinario
Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Para que tu mascota tenga una vida larga y saludable, es
importante proporcionarle alimentos que satisfagan su fisiología y necesidades.
El sistema digestivo de los perros es diferente al de los humanos, lo que
provoca diferencias en las necesidades corporales de energía y vitaminas. Por
lo tanto, no debe alimentar a su mascota no solo con platos preparados de su
mesa, sino también con productos crudos seguros para los humanos.
Los perros tienen un tracto gastrointestinal diferente al de
los humanos, por lo que la alimentación en la mesa está estrictamente
prohibida. La saliva canina no contiene enzimas que descompongan los alimentos;
solo ayuda a tragarlos con facilidad y a que pasen rápidamente al estómago. Los
jugos gástricos de los perros contienen enzimas que descomponen los alimentos,
pero a diferentes velocidades. Por ejemplo, las proteínas de la carne se
digieren más rápido, mientras que las claras de huevo se digieren más
lentamente.
Cuando los alimentos entran al estómago, comienza la
producción de jugo gástrico con enzimas y cierta acidez. Posteriormente, los
alimentos pasan a los intestinos, donde se lleva a cabo la digestión final.
Todo el proceso dura entre 12 y 15 horas, y todo lo que no tiene tiempo de
digerirse se excreta.
Los alimentos proteicos se digieren con mayor rapidez y
eficiencia, por lo que las proteínas de alta calidad deben predominar en la
comida para perros. Además, la dieta de la mascota debe incluir carbohidratos y
grasas para obtener energía, fibra para mejorar la digestión, así como
vitaminas y minerales para normalizar los procesos metabólicos, fortalecer los
huesos y las articulaciones, y mantener la salud del sistema cardiovascular.
Cuando un perro se alimenta con un régimen similar al de un
humano, puede afectar negativamente a su sistema digestivo. Los animales tienen
un sistema digestivo con un régimen estricto, y cualquier alteración en él
puede provocar alteraciones en su comportamiento alimentario. Nunca debes
alimentar a tu perro con comida de mesa, y es especialmente importante
asegurarte de que no coma nada dañino o tóxico para él.
Productos prohibidos: Los alimentos ahumados, los embutidos y
la manteca de cerdo salada contienen mucha sal y grasa, lo que puede alterar el
equilibrio agua-sal, irritar la membrana mucosa del estómago y los intestinos y
también provocar inflamación del hígado y la vesícula biliar. Huesos: aunque los perros tienen dientes fuertes, los huesos
no son digeribles y pueden causar estreñimiento, vómitos o lesiones en el
revestimiento del estómago.
Pescado de río: contiene muchas espinas pequeñas que pueden
atascarse en la garganta o el estómago, causando inflamación. Además, el
pescado crudo puede estar infectado con parásitos.
Especias picantes: las especias y condimentos irritan la
mucosa de la garganta y pueden provocar vómitos. El consumo constante de alimentos
con especias puede provocar úlceras estomacales. Pasteles – la levadura provoca procesos de fermentación en el
estómago, lo que aumenta la formación de gases y causa malestar.
Leche de vaca: puede causar malestar digestivo y diarrea en
perros adultos y problemas de salud más graves en los cachorros. Los huevos
crudos, el queso y los alimentos que contienen calcio contienen enzimas que
bloquean la síntesis de vitaminas B, lo que puede empeorar el estado del pelaje
y la piel. Las papas hervidas y los caldos no son perjudiciales, pero tampoco
son saludables, ya que no contienen los nutrientes que necesitan los perros. Es
importante recordar que una nutrición adecuada es la base de la salud de tu
mascota y cualquier desviación de la norma puede afectar gravemente su
bienestar.
Alimentos prohibidos para perros: Chocolate y semillas de
cacao contienen teobromina, que es tóxica para los perros y provoca intoxicación,
convulsiones, problemas cardíacos y diabetes.
Huesos tubulares: al masticarlos, se rompen en fragmentos
afilados que pueden provocar asfixia o lesiones intestinales. - Pasas y uvas:
provocan insuficiencia renal e intoxicación. - Nuez moscada y macadamia: causan
intoxicación, parálisis y coma. Cebolla y ajo: pueden causar intoxicación y
anemia.
Melocotones, ciruelas, semillas de manzana: pueden causar
obstrucción intestinal y contienen cianuro, que puede provocar convulsiones. - Masa
de levadura cruda: provoca vólvulo y puede provocar ruptura intestinal.
Los hongos son peligrosos para el hígado y pueden ser
tóxicos. Aguacate (hueso y piel) – contiene la toxina persina, que causa
trastornos digestivos y enfermedades estomacales.
Es importante asegurarse de que su perro no coma estos
alimentos para evitar problemas de salud graves. Algunos dueños creen que
cocinar cereales para su mascota es más saludable que darle comida preparada.
Sin embargo, esta alimentación no está equilibrada considerando las necesidades
del depredador. El sistema digestivo del perro no puede extraer todos los
nutrientes necesarios (proteínas, aminoácidos esenciales, ácidos grasos,
vitaminas y minerales) de los cereales en las cantidades necesarias.
Los alimentos vegetales pueden formar parte de la dieta de un
perro, pero es importante recordar las restricciones. Algunas verduras no deben
administrarse a los perros: Brócoli - puede causar intoxicación. Repollo –
provoca aumento de formación de gases. En cuanto a las frutas, es mejor excluir
los cítricos y las granadas de la dieta, ya que pueden causar alergias. Se
pueden dar otras frutas, pero su fructosa puede aumentar el aporte calórico de
la dieta y afectar negativamente el funcionamiento del páncreas. Por lo tanto,
es mejor elegir premios especialmente diseñados para perros.
Los animales tienen contraindicado beber cualquier bebida alcohólica,
carbonatada o zumos. El alcohol contiene etanol, que causa intoxicación grave.
Esto puede provocar problemas de coordinación, una transición de la excitación
a la apatía y el letargo. Sin medidas oportunas para depurar el organismo, las
funciones del sistema nervioso pueden verse alteradas, lo que conlleva graves
consecuencias. Las bebidas carbonatadas y con cafeína afectan negativamente al
sistema cardiovascular. Los jugos aumentan el contenido calórico de la dieta y
pueden ser perjudiciales para el páncreas. Lo mejor es darle a su perro agua
potable limpia. Siempre debe tener un recipiente con agua a su disposición. Para
garantizar la salud de su mascota, evite alimentarla directamente de la mesa.
La mejor manera de garantizar una dieta equilibrada es utilizar alimentos
preparados que se adapten mejor a sus necesidades.
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