jueves, 9 de abril de 2026

 

GENETICA Y TECNOLOGÍA EN BOVINOS

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Sin una buena genética animal y un alto nivel de crianza selectiva, los avances en nutrición son inútiles. La ciencia nutricional actual permite el máximo nivel posible de transformación de los nutrientes del alimento animal en productos. Sin embargo, para asegurar una alta producción de leche y carne, también se requieren mayores capacidades fisiológicas (anatómicas).  Actualmente, el mejor genotipo de ganado lechero del mundo es la raza Holstein, desarrollada el siglo pasado en Estados Unidos.

Casi todas las granjas lecheras de alto rendimiento utilizan esta raza o producen cruces basados ​​en ella. Sin embargo, para preservar las características positivas de los Holstein, es esencial el trabajo de crianza, realizado mediante registros zootécnicos.

La máxima productividad ganadera sólo es posible en buenas condiciones. Organizar una gestión ganadera de alta calidad también es una prioridad absoluta en la agricultura moderna. Una característica clave es el alto coste del ganado y el pienso. Por otro lado, cualquier desviación de los parámetros estándar de gestión animal conlleva el deterioro de su salud, con el riesgo de que el rebaño sea finalmente abandonado. Además, la eficiencia alimentaria y la conversión de su energía metabolizable, así como de proteínas, en leche y carne, se reducen drásticamente.

Los animales se ven obligados a compensar el impacto negativo del estrés derivado de condiciones ambientales desfavorables utilizando la energía, los nutrientes y las sustancias biológicamente activas de su pienso. Sin atención veterinaria, otros procesos de la ganadería pierden sentido. En estado salvaje, una vaca necesita solo 700-800 kg de leche para alimentar a un ternero. Las nuevas tecnologías industriales exigen que el animal produzca entre 10 y 15 veces más leche, lo que perjudica gravemente su salud debido a la excesiva intensidad de los procesos metabólicos.

Como resultado, el sistema inmunitario del animal, sin el apoyo externo y la protección de los servicios veterinarios (junto con una alimentación y un alojamiento adecuados), no puede desempeñar eficazmente su función en la constante lucha competitiva por la supervivencia en el campo. En este sentido, es muy significativa la prioridad del factor de atención veterinaria al ganado en el proceso tecnológico de producción de leche y carne. En todos los países del mundo, el desarrollo de una ganadería eficiente está asegurado tanto por la mecanización y automatización de los procesos básicos de producción, como por la introducción de sistemas de información que aseguren una contabilidad y gestión operativa y de gestión eficaz de dichos procesos.

La importancia de la automatización y la mecanización en la ganadería crece constantemente, impulsada por los avances tecnológicos y la disponibilidad de nuevos equipos. En definitiva, la automatización reduce significativamente la intensidad de mano de obra en operaciones clave, lo que reduce los costos de producción y mejora la calidad.

Los sistemas de información ayudan a gestionar rebaños de ganado más grandes, mejorar la productividad e implementar métodos progresivos de manejo y alimentación del ganado. Idealmente, la información sobre todos los procesos de producción de una explotación ganadera debería estar integrada en un único sistema de información. 

Desde finales de la década de 1990, la estabilización gradual de la situación en la agricultura, ha generado una creciente demanda de software ganadero. Estos programas se diseñaron para organizar una contabilidad mínima y, al menos en cierta medida, reducir costos. En aquel entonces, el mercado estaba dominado por fabricantes extranjeros de software agrícola que ya operaban en Europa, Norte-américa y Canadá.

Sin embargo, las empresas extranjeras solían ofrecer software muy caro, no integrable e incompatible. Era común que las grandes explotaciones agrícolas y los complejos agroindustriales ejecutaran varios programas simultáneamente. Los datos solían estar duplicados y debían sincronizarse manualmente. Además, resultó que los programas extranjeros no siempre eran aplicables a las condiciones agrícolas mexicanas. Por ejemplo, carecían de la capacidad para gestionar grandes rebaños de ganado. Por lo tanto, en la década de 2000, los programadores mexicanos se encargaron del desarrollo de software para ganadería.

En los últimos años, los sistemas de información se han desarrollado aún más rápidamente en términos de potencia informática, velocidad de intercambio de datos, velocidad de procesamiento de la información y movilidad. Esto permite un uso aún más extendido de equipos informáticos, dispositivos móviles y software en todas las grandes explotaciones ganaderas del país.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario