martes, 7 de abril de 2026

 

MASTITIS PURULENTA EN VACAS

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Médico Veterinario Zootecnista- FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Entre los distintos tipos de mastitis en vacas, la forma purulenta es la más peligrosa. Esta enfermedad afecta la ubre y es inflamatoria. Sin un tratamiento oportuno y eficaz, la producción de leche de la vaca puede disminuir considerablemente. En algunos casos, es posible la pérdida total de la producción de leche.

Causas de mastitis purulenta en vacas: La enfermedad es causada por microorganismos patógenos (principalmente estreptococos y estafilococos) que penetran en el tejido mamario a través de grietas y heridas en los pezones. Generalmente, la enfermedad afecta a uno o dos cuartos de la ubre.

Los factores de riesgo incluyen: cuidado inadecuado de la ubre. Violación de las normas sanitarias en los centros de detención. Alta humedad y baja temperatura en el establo. Alimentación irracional. En estas condiciones, la inmunidad de los animales se debilita, lo que los hace más susceptibles a las bacterias dañinas que ingresan a las glándulas mamarias a través de daños mecánicos en los pezones. Las causas más comunes son una técnica de ordeño deficiente (vaciado incompleto de la glándula mamaria, lesiones por el mal funcionamiento de la máquina de ordeño) y daños en la ubre causados ​​por objetos duros y afilados durante el pastoreo.

Síntomas: La enfermedad tiene 3 formas. 1. Purulento-catarral. Se forma pus en los conductos y alvéolos. El cuarto afectado de la ubre se inflama, se calienta, duele y parece más grande que los demás. Los ganglios linfáticos se agrandan. La leche es amarga, aguada e impura, y su volumen disminuye drásticamente hasta ser mínimo. La vaca está letárgica y se niega a comer.

2. Absceso. - Los conductos lácteos se obstruyen con material purulento. Los síntomas son los mismos que en la forma purulenta-catarral, pero el dolor es más intenso, por lo que las vacas suelen cojear de una pata trasera. Aparecen abscesos y cicatrices en la ubre.

3. Flemón. - Se produce una inflamación debajo de la piel, caracterizada por un olor pútrido característico. La piel se hincha considerablemente y se estira. Con frecuencia se forman abscesos. La enfermedad suele propagarse en pocos días, y los primeros síntomas se aprecian el primer día.

Tratamiento de la mastitis purulenta en vacas: Mastomicina. Gel antimastitis que contiene gentamicina, clindamicina y lidocaína. El medicamento está disponible listo para usar en jeringas desechables de 10 ml con cánula. Actúa como anestésico local, aliviando el dolor y destruyendo activamente la microflora patógena común. El tratamiento consiste en inyectar el contenido de la jeringa en la cisterna afectada. Según el estado del animal, el procedimiento se repite de 2 a 6 veces con intervalos de 12 horas hasta que los síntomas desaparezcan. A partir del cuarto día, se puede administrar leche.

Septogel Jeringa. Este gel sin hormonas, a base de yodopovidona (0,65 % de yodo activo), es compatible con los antibióticos veterinarios modernos Desinfecta y combate eficazmente las bacterias dañinas que causan la mastitis. Es completamente seguro para los tejidos y las mucosas gracias a la liberación gradual y uniforme de yodo elemental. El producto se inyecta en las cisternas hasta 10 veces cada 12 horas hasta que desaparezcan los síntomas. La leche puede utilizarse para consumo humano tras la recuperación completa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario