OBESIDAD EN LOS
PERROS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico Veterinario
Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Un perro con sobrepeso suele hacer que sus dueños se sientan adorables, pero el sobrepeso y la salud son incompatibles. La obesidad avanzada puede provocar enfermedades y complicaciones graves. Por lo tanto, todo dueño responsable debe saber cómo ayudar a su perro a perder peso y mantener su salud. Los métodos para combatir la obesidad dependen de sus causas. Los factores más comunes son: Sobrealimentación. Esta es la causa más común, derivada de las frecuentes golosinas de la mesa, una alimentación inadecuada y un exceso de alimentos grasos y calóricos en la dieta.
Predisposición genética y de raza. Razas de perros como dachshunds, rottweilers, bulldogs, labradores y pugs son propensas a la obesidad. Si un cachorro nace de padres obesos, se debe controlar cuidadosamente su peso.
Falta de actividad. El cuerpo necesita cierta cantidad de calorías para funcionar con normalidad. Exceder esta cantidad provoca aumento de peso, y un déficit, pérdida de peso.
Trastornos hormonales: La enfermedad de la tiroides y otros
trastornos, así como los cambios hormonales durante el embarazo o el celo,
ralentizan el metabolismo y favorecen la acumulación de grasa.
Uso de ciertos medicamentos: Algunos medicamentos pueden afectar el metabolismo o aumentar el apetito, lo que también puede conducir al aumento de peso. Para saber si el perro ha ganado peso excesivo, basta con realizar una evaluación visual y pesar a la mascota. Los perros varían en cuanto a su tipo de cuerpo, que puede ser delicado, seco, fuerte, áspero o flácido. Algunos ejemplos son los galgos (delicados), los dóberman (secos), los pastores alemanes (fuertes), los pastores caucásicos (ásperos) y los mastines (flácidos).
Aunque estas razas varían mucho en apariencia, todas presentan signos similares de obesidad como dificultad para respirar incluso después de un esfuerzo mínimo, cambio en el modo de andar (el animal camina como un pato), una tendencia a permanecer acostado durante mucho tiempo y una negativa a jugar juegos activos, columna vertebral flácida, incapacidad para palpar las costillas, falta de cintura definida, la aparición de pliegues de piel debajo del cuello en perros que no pertenecen al tipo suelto, depósitos de grasa a lo largo de la columna vertebral, en la base de la cola y en el pecho. Si el peso ideal para la raza se supera en un 15% se diagnostica sobrepeso y si se supera en un 30% se diagnostica obesidad, muchas veces acompañada de otras enfermedades.
El exceso de peso corporal supone una grave tensión para el organismo, especialmente para los siguientes sistemas: Sistema vascular. El colesterol alto y la presión arterial alteran el flujo sanguíneo y pueden causar obstrucción vascular. - Articulaciones y huesos. El mayor desgaste provoca enfermedades del sistema musculoesquelético. - Corazón: El exceso de grasa aumenta el volumen sanguíneo, lo que hace que el corazón trabaje más, aumentando el riesgo de complicaciones durante la cirugía bajo anestesia general.
Sistema digestivo: Los depósitos de grasa se acumulan no sólo debajo de la piel, sino también alrededor de los órganos internos, especialmente el páncreas y el hígado. También es importante recordar la disminución de la resistencia. Debido a problemas respiratorios, los perros con sobrepeso son especialmente vulnerables a la insolación y el golpe de calor.
Enfermedades asociadas y posibles complicaciones: El deterioro del funcionamiento de los órganos internos debido al exceso de peso afecta a todo el cuerpo, provocando complicaciones como: Enfermedades del sistema musculoesquelético (artritis, osteocondrosis, luxaciones, displasia). El sobrepeso sobrecarga las articulaciones y la columna vertebral, especialmente en razas grandes.
Problemas respiratorios: Los depósitos de grasa en el pecho comprimen el diafragma, dificultando la respiración. Enfermedades hepáticas y pancreáticas (lipidosis, pancreatitis). Estas enfermedades pueden tener consecuencias graves, como insuficiencia orgánica y septicemia.
Diabetes. Se produce cuando el páncreas funciona mal, por lo
que la falta de insulina provoca una deficiencia de glucosa y alteraciones en
el metabolismo de los carbohidratos.
Enfermedades cardiovasculares. Un corazón sobrecargado se
desgasta más rápido, lo que provoca insuficiencia cardíaca y otras
complicaciones. La mayoría de las enfermedades mencionadas remitirán si el
perro obeso recupera su peso normal. La
pérdida de peso se consigue reduciendo gradualmente la ingesta calórica de
forma que el cuerpo gaste más de lo que ingiere. Esto se puede conseguir
mediante una dieta equilibrada y ejercicio regular.
Es importante considerar que, si la obesidad está asociada a otras enfermedades, éstas deben ser tratadas primero para luego pasar a combatir el exceso de peso. Para determinar la causa del sobrepeso, se requiere un diagnóstico en una clínica veterinaria. Este incluye análisis de sangre y orina, y una ecografía. Con base en los datos del examen, el veterinario determinará el grado de obesidad y sugerirá el tratamiento óptimo. Si se detectan patologías endocrinas o de otro tipo, se requerirá tratamiento farmacológico. En otros casos, puede limitarse a corregir la dieta y aumenar la actividad física.
La dieta es la base de la lucha contra el sobrepeso. Incluye ajustes en la dieta y el régimen alimentario. Para ello, es necesario: Equilibra la proporción de proteínas, grasas y carbohidratos. Al bajar de peso, se minimizan los carbohidratos y se aumentan las proteínas para que el cuerpo utilice las grasas como principal fuente de energía, acelerando así su descomposición. Añade al menú verduras: zanahorias, calabacines, pepinos, que son bajas en calorías y saludables.
Eliminar alimentos prohibidos: dulces, conservas, encurtidos,
alimentos grasos que contribuyen a la acumulación de grasa. Aumente el número
de comidas y reduzca las porciones. La alimentación fraccionada ayuda a
acelerar el metabolismo y a evitar el hambre constante. La tasa de alimentación
se puede calcular con una fórmula especial, pero es más fácil y preciso
consultar con un veterinario.
Ejercicio y actividad física: Puedes empezar con algo sencillo: aumenta el tiempo de tus paseos diarios. Añade de 10 a 15 minutos al día y pronto notarás mejoras. Un aumento repentino de la carga puede ser peligroso para el corazón. Aumente la actividad física gradualmente, vigilando atentamente el estado de su mascota. La duración media de los paseos para perros adultos debe ser de 1,5 a 2 horas diarias, dependiendo de la raza. Los perros de caza necesitan de 1 a 1,5 horas, y los perros pastores y de caza, de 2 a 4 horas.
Los paseos diarios tienen un efecto positivo en la salud de las articulaciones y el sistema cardiovascular. Incluyen no solo caminar, sino también correr, saltar una valla, nadar y otras actividades. Además de tratar las afecciones subyacentes, su veterinario podría recetar medicamentos para reducir el apetito o acelerar el metabolismo. Estos medicamentos se utilizan solo en casos excepcionales cuando otros métodos han fallado.
Las pastillas para adelgazar pueden causar efectos secundarios como vómitos, diarrea y otras reacciones desagradables. Su uso solo es posible con receta médica y bajo estricta supervisión. En la lucha contra el sobrepeso canino, es fundamental la participación de todos los miembros del hogar. Los familiares responsables podrían alimentar a la mascota sin querer, por lo que es fundamental explicarles las consecuencias de dicho comportamiento.
Se debe prestar especial atención al estilo de vida de los dueños. La obesidad se desarrolla con mayor frecuencia en perros cuyos dueños llevan un estilo de vida sedentario. Si su mascota ha subido de peso, comience por usted mismo y haga ejercicio.
Al pasear, no se apresure a volver a casa en cuanto el perro haya hecho sus necesidades. Un paseo por el parque o entrenarlo con la orden Trae un palo que encuentre le será útil. También pueden correr o montar en bicicleta juntos. Esto les beneficiará tanto a su mascota como a ustedes. Dependiendo de la edad y la raza de su perro, saltar y correr en terrenos difíciles podría no ser apropiado para él.
Prevenir la obesidad es mucho más fácil que lidiar con sus consecuencias. Estas son las principales recomendaciones para la prevención: Organización adecuada de la dieta. Al administrar alimento seco, el fabricante ya ha calculado el equilibrio de proteínas, grasas y carbohidratos, por lo que basta con seguir las normas indicadas en el envase. Con la comida natural, esto es más difícil, y para obtener la proporción correcta de proteínas, grasas y carbohidratos, se recomienda consultar a un veterinario.
Prohibición estricta de alimentación. Recompense a su mascota únicamente con premios especiales, teniendo en cuenta su aporte calórico diario. Recuerde que los premios no deben representar más del 10% de la dieta. Conteo de calorías. No administre la comida a ojo. Use tazas medidoras o básculas especiales para calcular con precisión la cantidad de alimento.
Uso de comederos especiales. Los comederos de alimentación
lenta ayudan al animal a comer lentamente, lo que favorece la saciedad y evita
que coma en exceso.
Ejercicio regular. Incluso las razas pequeñas necesitan paseos para mantenerse activas. Vacunación y desparasitación oportunas. Esto ayudará a fortalecer el sistema inmunitario de la mascota y a prevenir infecciones parasitarias que pueden contribuir al aumento de peso.
Revisión veterinaria anual. Algunas enfermedades pueden
contribuir a la obesidad y solo pueden diagnosticarse en una etapa temprana con
equipo especializado. Evitar el aburrimiento y el estrés. A menudo, los perros
piden comida no porque tengan hambre, sino porque quieren atención.
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