CAMBIOS A LOS 13/14/15 AÑOS
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex Director de la escuela Normal del Pacifico – Ex Director
General del Instituto Pedagógico Hispanoamericano.
Es fácil
que tenga problemas de autoestima. No todos los niños se desarrollan de la
misma manera, a esa edad alcanzan diferentes alturas, uno crece rápido otro se
retrasa. No hay nada de qué preocuparse, todo cambiará con el tiempo; es
importante que el puberto entienda esto. La apariencia de las niñas cambia aún
más. - Se estiran, tienen su primera menstruación, adoptan formas femeninas,
muchas comienzan a aumentar o perder peso. La mayoría de las veces, las niñas
no están satisfechas con su apariencia, sin importar lo que les pase. La baja
autoestima es un problema común para las niñas a la edad de 13/14 años.
No está
contenta con su cuerpo, los senos (Chicos, grandes) Ahora tienen que lavarse el
cabello todos los días debido al trabajo activo de las glándulas sebáceas.
También pueden, como los niños, tener problemas en la piel de la cara. Para
algunos, este es el momento del inicio de la menstruación, y ahora debe
controlar cuidadosamente su propia higiene. Es importante que su madre le ayude
a su hija a elegir los cosméticos adecuados, enséñele cómo cuidarse. Tienes que
explicarle que está creciendo, cambiando.
Es muy
importante que una niña sea hermosa, ordenada y bien arreglada. Esta no es solo
la salud y la apariencia de la niña, es la base de la confianza en sí misma.
Ambos géneros a esa edad desarrollan el problema de reflexionar lo que ellos
serán en la sociedad y, en general, en la vida. Entienden que ya no son niños,
pero tampoco adultos. Los pubertos y adolescentes a menudo comienzan a fumar,
beber alcohol, comportarse de manera provocativa, llamar la atención sobre sí
mismos del sexo opuesto.
Para
parecer mayores de lo que son, las niñas usan maquillaje brillante, pueden
hacerse tatuajes o perforaciones, pueden fumar cigarrillos o permitirse el
alcohol. Muchos adolescentes creen que su adultez estará entregada a
comportamientos descarados, groserías, agresividad y malas costumbres.
Desafortunadamente, este es el comportamiento de aquellos escolares que no
saben expresarse de otra manera. A esa edad los padres deben aceptar que es
mejor tener en cuenta los intereses del puberto y percibirlo en igualdad de
condiciones.
La forma
en que participa en importantes consejos familiares, considera su opinión a la
hora de tomar decisiones. Entonces el adolescente sentirá su propia importancia
entre los familiares y su importancia en el hogar. En la secundaria empiezan
los señalamientos por alguna situación que no es igual al resto, y algunos se
convierten el objeto de ataque de todos. Sucede que el puberto alegre y activo
de repente se encierra en sí mismo, a menudo llora, se niega a ir a la escuela.
Es aconsejable para los padres que le presten
atención a su hijo para que no lo conviertan en víctima de bullying por parte
de sus compañeros de clase. Da señales cuando baja su aprendizaje, las
calificaciones, no quiere ir a la secundaria, cambia su comportamiento. Siempre
en cada secundaria abra chicos que gustan burlarse, uno que le gusta atacar a
sus compañeros que ve más débiles, simplemente está tratando de afirmarse a sí
mismo. Hay pubertos tímidos cuya cobardía, y su deseo de no ser acosado se
junte y ponga bajo las órdenes del fuerte, el líder de la clase o escuela
El
egoísmo es típico de un adolescente, a menudo están insatisfechos con su
estatus social y la posición de la familia. Es menos probable que los pubertos
quieran ser como los papás y elijan a los jugadores como ídolos. Chicas:
hermosos actores, músicos. Ahora es el período de separación de la familia,
retiro a la sociedad. Esto pasará, llegará el momento y el adolescente volverá
a estar más cerca de sus padres. En esta etapa es importante mantener una
relación de confianza, comunicarse, percibir la opinión de un adolescente, respetar
sus intereses.
De lo
contrario, puede demostrar su coraje, insatisfacción, de todas las formas
posibles, tratando de ignorar desafiantemente las reglas y opiniones de sus
padres. Después de todo, cualquier devaluación de sus intereses ahora se percibe
como un desastre. Comienza con sus conflictos familiares, el amor no
correspondido, la intimidación del fuerte, se siente arrinconado con sus
cambios hormonales, algunos incluso son propensos a la depresión. Esta es la
edad en que todo es incierto y extraño, un adolescente necesita construir una
imagen del mundo que lo rodea y encontrar un lugar cómodo para sí mismo.
Los
padres se quejan de cambios en relación que presentan los jóvenes de 14 años en
adelante. De repente se comportan como enemigos, les gritan que los odian, que
mejor no hubieran nacido, se rebelan, avientan y quiebran cosas. Niñas que durante sus años anteriores se
comportaban tímidas, recibían los consejos y regaños en silencio.
A los 14 años son insoportables, causan
conflictos en su escuela, se pelean con los puños como hombres con sus
compañeras. La madre espera que su hija vuelva a la cordura. Hoy es más activa,
alegre, le gusta escuchar música con sus audífonos. Se siente enamorada. Se
muestra molesta si su teléfono se descarga, se queda dormida a la hora de
asistir a su escuela, bombardea a sus amigos con fotos en Instagram y face
encantándole que le pongan un me gusta, y en esas plataformas consigue nuevos
amigos.
Ella
estalla cuando sus padres no le dan permiso para salir a una fiesta, se vuelve
medio loca, no sabe qué hacer, se pasea como tigre en la sala de su hogar. El
dinero que maneja se lo saca a su madre. La madre accede con la condición de
acompañarla, pero la chica se niega, no quiere acompañante alguno que la
fiscalice, tampoco desea que su madre la espere a la salida de la secundaria.
Los padres se preguntan ¿Cuánto tiempo le durara esta actitud? Ya no la
aguantan, les pone los nervios de punta, y en respuesta ella se encierra en su
habitación poniéndole el picaporte para que nadie la moleste.
En la sala dura horas con los audífonos
escuchando música sin hablar con sus padres. La chica adora a unas cuantas
estrellas de la música, se corta el pelo y viste como su estrella favorita para
parecerse a ella en todo. Es una pasión extraña que ocupa todo su tiempo en
seguirla y va convirtiendo su sistema de vida como si fuera esa estrella. Los
14/15/16/17/18 años es la edad del desenfreno, el contraste de emociones propio
de los adolescentes, la sugestionabilidad, la impulsividad y la falta de
control personal.
Es donde
se sientan las bases para el desarrollo de aficiones y experiencias de carácter
sobrevalorado en ellos. La preocupación por tales experiencias priva al propio
adolescente de la capacidad de ser algo crítico con el objeto de la pasión, y
lo hace defenderse ferozmente contra los intentos de cualquiera de derrocar al
ídolo, o al menos ponerlo en un lugar real. Un adolescente está dispuesto a
sacrificar todo como sacrificio de su pasión, incluido el mundo con sus padres.
El
adolescente se entrega imprudentemente a sus pasatiempos hasta la adultez y
algunos se q1uedan pegados en esa etapa hasta la vejez, ignorando por completo
los sentimientos y experiencias de los demás, incluso de los más cercanos a él.
Sin embargo, por regla general, junto con la estabilización mental y
psicológica general, un adolescente también adquiere la capacidad de adoptar un
enfoque más equilibrado de la vida. Los ídolos están llenos de personas vivas,
las relaciones humanas se vuelven valiosas en sí mismas, aparecen intereses
futuros de estudio de profesional, se crean vínculos mutuos.
Pero los
adolescentes adoran a sus ídolos, incluso forman sus propios ídolos a partir de
miembros destacados de su edad, por ejemplo: Un vago, peleonero, el preferido
por las chicas, el salvaje, el burlón etc. Un adolescente habla un idioma
completamente diferente a sus padres como forma de identidad y protección.
Detestan todo lo huela a consejo de adulto. Se enamora, en ocasiones es grosero
con sus propios compañeros, no los respeta, cree tener la razón en todos sus
conflictos. A los 18 años el adolescente
intenta sentirse como si ya fuera un adulto, comienza a pensar en su vida:
elegir una profesión, esforzarse por ganar dinero, ayudar a su familia,
mejorarse a sí mismo.
Muchos
adolescentes en tercero de bachillerato, después de haber pasado por
dificultades, se vuelven personalidades fuertes, comienzan a entenderse bien a
sí mismos y a las personas. Ama a tu hijo. Es importante. Hable con su
adolescente, entendiendo y aceptando. Recuerda que la adolescencia es difícil
para todos, pero pasará.
Aprecie
su contribución, aspiraciones, intentos de trabajar y ser independiente, a
menudo comuníquese con él de corazón a corazón. No ignore sus actuaciones, las
competencias son eventos importantes en la vida de un adolescente, muestre
interés en ellas. etc. Enséñelo a hacer un plan para el día o el mes, asigne
tiempo y establezca metas; esto ayuda a poner las cosas en orden en la cabeza,
y esto es muy importante para un adolescente. Acompáñalo a leer un libro y
coméntelo juntos, dele consejos en cómo puede mejorar su vida. Aprenda a
escucharlo.
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