LOS JOVENES, Y SUS PROBLEMAS
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
En efecto, los problemas que preocupan a la juventud de hoy son diversos. Los jóvenes de hoy parecen mucho más maduros que sus pares de los años 60 o 70. Pero también significa que los jóvenes de hoy se están volviendo más inteligentes y entienden que no hay nadie en quien confiar excepto ellos mismos. Aquí es donde está el punto de inflexión. Al darse cuenta de esto, alguien pisa el resbaladizo camino del olvido, y alguien obstinadamente, con todas sus fuerzas, sigue luchando.
Y aquellos que continúan luchando realmente merecen respeto. El problema de la seguridad también preocupa a la juventud de hoy. La seguridad no es sólo física, sino también seguridad social. En sus filas todavía vemos más estudiantes que no estudiantes, más empleados que drogadictos, más pobres que ricos. Dos tipos de juventud estremecen los espacios mentales de la sociedad, y que son totalmente opuestas.
Una que busca la satisfacción de su cuerpo, aburrimiento, y la que dedica su tiempo a estudiar. La sociedad juzga que han sido los padres los que les han facilitado el camino ambas, aunque vayan en direcciones opuestas. Las que prefieren la educación desde una edad temprana sus padres se ocuparon en darles seguimiento para que crecieran en beneficio de su propia prosperidad, y con interés para ellos mismos. Sus padres se encargaron en darles el sentido de la existencia, inculcarles el interés por resolver los problemas sociales, educar en ellos las cualidades espirituales necesarias para la percepción de la ciencia y el arte.
Fueron sus padres quienes por principio les eligieron ese camino. Hasta ahora, el enfoque de la educación humana ha sido bastante utilitario. Que fuera capacitado para desempeñar con eficacia sus funciones profesionales para que trabajara de manera más productiva y consciente durante sus horas de trabajo. Para este tipo de joven la educación se volvió necesaria, y la acogió con interés. Pero por qué los jóvenes abandonan los estudios. - Todavía es difícil dar una respuesta definitiva a esta pregunta, pero se puede prever la naturaleza general de tal decisión. ¿Insatisfecho? ¿No les resulta atractivo? ¿No tienen la guía que los motive?
Por lo que decide actuar aventándolo todo a la borda. La producción en masa de Universitarios para los maestros de vuelve aburrida, poco interesante, por lo que le dedica muy poco de su tiempo atenderlos en su naturaleza creativa. Los maestros saben que se requiere talento, pero es muy bajo el porcentaje de personas talentosas que deben de atender, por lo tanto, su tarea es entretener y usar el tiempo de su clase para justificarse.
Las carreras en el campo de sociales se muestran saturadas, pero la vida demuestra que no conseguirán trabajo, que no egresan lo suficientemente educadas para lo que el mundo demanda. Lo más importante es que se asombraran a no trabajar o hacerlo en algo diferente a su carrera. La sociedad está consciente que los problemas están afectando a la juventud. Ellos no encuentran un lugar en la sociedad, y experimentan dificultades en las relaciones con los adultos.
Es una nueva generación sin economía propia. Esta juventud fue criada por la generación anterior que fue educado por sus padres (abuelos), pero ahora hay una tendencia inversa: los jóvenes educan a la sociedad, tratando de imponerle sus puntos de vista. No es difícil adivinar que esto conduce a conflictos entre padres e hijos. Quizás por eso los jóvenes de hoy tienen tantos problemas, y no pueden encajar, su capacidad para socializar es baja. Uno de los graves conflictos para un joven es estudiar, especializarse y le ofrezcan bajos salarios argumentando que no tiene experiencia laboral. El joven no es capaz de adquirir una vivienda por lo que no puede formar una familia. Los gastos para acudir a estudiar van en aumento.
Los mensajes que reciben los llevan a diferentes criterios y ello los confronta sin poder llevarse bien. La división entre pobres y ricos es cada día más abismal. Casi todos los problemas que en ellos se generan es por la situación socioeconómica por la que atraviesan, y el campo de la política les resulta detestable. Un joven que ocupa independizarse para ocupar un lugar en la sociedad transita sin medios ¿Dónde vivir, con sus padres? No cuentan con dinero ni siquiera para alquilar una vivienda, mucho menos pensar en comprar. Los jóvenes son una clase que recién comienza a vivir y disfrutar de los recursos de sus padres.
En la mayoría de los casos los padres no pueden ayudar a resolver el problema de vivienda de sus hijos. Y, los jóvenes no tienen el dinero. Su cuestión de donde vivir, no se da en las mejores condiciones de trabajo de sus padres, por eso muchos emigran al país del norte. En México exigen cientos de requisitos y papeles escolares lo cual es casi imposible alcanzar en 30 años de vida, por lo que muchos de ellos se esfuerzan y terminan una carrera Universitaria con acompañamiento de una maestría a los 33 años en edad. Despues de ello caminan por las oficinas entregando papeles y se dan cuenta del sistema de corrupción que existe.
Por mucho estudio o talento, eso no vale a la hora de contratar, siempre eso descansa en los familiares acomodados. A partir de allí, el joven comienza a vagar, no tiene nada que hacer, se le va pasando el tiempo productivo, y en ese espacio se le puede presentar la idea del vandalismo, consumo de drogas, alcoholismo. La embriaguez, alteración del orden público, peleas y otros delitos. Trata de conseguir dinero para al igual que otros jóvenes poder asistir a discotecas, cine, conciertos etc. ¿Para qué busca trabajo? Está tratando de resolver dos de sus problemas: el crecimiento profesional y el bienestar material.
Pero el salario es bajo, le exigen que adquiera experiencia, su nivel de vida es bajo, el tiempo de trabajo no le permite seguir buscando trabajo por lo que dura unas semanas y desaparece para iniciar de nuevo sacando copias a su Curriculum, lo lleva a empresas, pasa por entrevistas denigrantes, lo ponen a prueba por dos semanas, pasa ese periodo y no lo contratan. La preocupación del estado no es generar empleos, sino entradas oscuras.
Hay regiones en México donde no hay nada que hacer, o casi pagar para que te den un salario irrisorio. Y entonces ya no es un problema de la juventud, sino un problema del Estado. Cabe recordar que el desempleo de la población activa y capacitada, que de alguna manera necesita ganarse la vida, conduce al aumento de la criminalidad, la estratificación social y, en consecuencia, a la tensión social. Pero el empleo no es la única solución al problema. Los ingresos de un joven pueden ser una beca, subsidio u otros beneficios sociales.
Se escucha por los encargados de programas de apoyo a jóvenes y los corruptos funcionarios públicos que los jóvenes de hoy no tienen ese conocimiento, que necesitan conocer la vida, ser astutos, cínicos como ellos, para que cuando tengan enfrente de ellos lo malo lo vean como bueno. Esa es la cultura social que les llega a los jóvenes, es la imagen del gobierno y los funcionarios públicos. Por eso muestran impotencia, desesperación y se cuestionan el ¿Por qué? estos tipos mediocres deciden por ellos. Ellos los sanos han perdido el interés por la política, mientras que los enfermos se acomodan vendiendo hasta su cuerpo.
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