TITULARSE EN LA UNIVERSIDAD
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
La sociedad moderna es una gran masa donde cada uno cumple una función distinta. La educación universitaria es como un ascensor social y económico en donde puedes elegir subir, esforzándote por llegar a una planta determinada y dedicando tu vida a su estudio y desarrollo. Subir en ascensor social y económico, implica esperar, mucho tiempo. Claro que también hay quien opta por subir por las escaleras, ya sea para ir al segundo piso o simplemente vivir en la planta baja. Hay quienes nacen en el quinto piso y desde niños reciben mayores oportunidades. Por lo general quienes eligen subirse al elevador saben de ante mano que tendrán que luchar contra todo, y los que tienen miedo y no se suben de antemano comprenden que se quedaran en donde están, y es posible que echen culpas por su mala suerte “Cada quien elige ascender o quedarse en donde esta”
El propósito de la educación universitaria tiene múltiples significados. La formación inicial, la reflexión y la iluminación del pensamiento en la educación general son particularmente valiosas. Las expectativas sobre el futuro mundo laboral y el estilo de vida se proyectan inevitablemente en la elección de la facultad, lo que genera un conflicto entre ideales y realidad para los adolescentes. Los estudiantes de bachillerato aún no han reflexionado profundamente sobre qué tipo de vida desean y pueden encontrarse en un estado de incertidumbre temporal. Aunado al impacto del deterioro de las condiciones económicas externas y el retraso en la edad de jubilación, los estudiantes buscan elegir una carrera universitaria que les brinde mayor seguridad para el futuro. Por lo tanto, las carreras con alta especialización y que fomentan la empleabilidad concreta resultan más atractivas.
La diversidad de facultades universitarias representa en sí misma un desafío complejo para estos estudiantes. Las universidades son una fuente vital de información para quienes toman decisiones sobre su futuro universitario. La falta de orientación vocacional y maestros que orienten a los estudiantes de preparatoria les hace fracasar abandonando la carrera. Toda la información que van recibiendo los estudiantes de segundo y tercero de preparatoria va influyendo en ellos. La falta de charlas de maestros de universidades en otras ciudades (Colaboración) podría servir para orientarlos. La falta de visitas guiadas de los estudiantes de preparatoria a la universidad pública ofrecería la oportunidad de interactuar con diferentes carreras y estudiantes en ellas.
En mi opinión el servicio social debería ser cambiado por un mes hora en cada carrera, es decir el estudiante de preparatoria iría rotando cada final de mes a otra facultad de su interés. Estas experiencias iniciales dejarían una profunda huella en los estudiantes. El problema es que los estudiantes que van a ingresar a la universidad, su conocimiento de la carrera que eligen es limitado, superficial e incompleto. Los estudiantes a menudo dependen de la escasa información proporcionada por la universidad y de las limitadas experiencias de personas importantes en sus vidas (padres, profesores, compañeros, amigos).
No existe el candidato perfecto para un empleo especializado que cumpla al 100% con todos los requisitos del puesto. Por lo tanto, el objetivo de las empresas debería ser capacitarlos para que sus habilidades se mantengan actualizadas y se adapten a las necesidades de la empresa. En México la educación universitaria pública recibe la financiación gubernamental federal y del estado en donde este establecida la universidad. Es económica, y esto se debe a esa financiación. Pero en los últimos años se abrió la matricula a todos los solicitantes por lo que el dinero que se programaba para un año se ve en la necesidad de mayor presupuesto.
El estado mexicano invierte en las universidades públicas, y exige mayor rendimiento académico como forma de retorno a la sociedad por lo invertido. Cuanto mejor sea el número de matriculados mayor es la demanda en inversión del estado. Año con año los recursos de las universidades públicas han ido en aumento sin embargo no va a la par con el número de matriculados. Miles de estudiantes son los que aspiran a ingresar a la universidad Nacional Autónoma de México, pero el requisito que esta universidad exige es darle preferencia a sus propios alumnos que egresan de preparatoria, y por lo tanto solo queda un espacio de un 10% para la demanda nacional. Lo mismo sucede en el politécnico nacional. ¿Por qué tanta demanda en estas dos instituciones? La educación allí no solo es más barata, sino que también ofrece más oportunidades de aprendizaje.
Esta idea se transmite de generación en generación, lo que lleva a muchos, influenciados por la obsesión con los exámenes de admisión universitario, a creer, incluso sin conocer los resultados bien vale intentarlo. El 10% que no es alumno de preparatoria de la universidad nacional autónoma de México comprende que egresar de una carrera obteniendo altas calificaciones es una inversión que vale la pena.
Esta es también una de las razones por las que nuestras reformas educativas no han logrado consolidarse ya que, por este requisito, aunque valido por pertenecer de antemano por el otro lado se pierden miles de mentes brillantes. El problema en lo general con las universidades públicas establecidas en los estados es que su sistema educativo no se centra en cultivar el conocimiento de los estudiantes, sino en ayudarlos a obtener buenas calificaciones. Por ello al egresar y solicitar empleo los empresarios razonan que no aprendieron lo útil a través de esa educación que recibieron.
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