EDUCACIÓN EN SECUNDARIA
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex Director de la escuela Normal del Pacifico – Ex Director
General del Instituto Pedagógico Hispanoamericano.
Un
ejemplo es la materia de matemáticas donde el ritmo de aprendizaje es mucho más
rápido que en la primaria, y ese ambiente lo presiona hasta que llega a negarse
a resolver los problemas o asistir a la clase, reprobando la materia, además es
un joven a quien el maestro desde un principio le dijo que lo reprobaría. Una
clase de 45 minutos donde el maestro utiliza 10 minutos para pasar lista, luego
a verificar la tarea, revisar la clase anterior, de 10-15 se gastan en
cuestiones organizativas. Siempre y cuando el grupo esté tranquilo, sin
saboteadores la clase durara 15 minutos. Este régimen afecta negativamente la
calidad de la educación escolar.
En su mayoría los maestros, en lugar de
explicar el material, tratan de calmarlos. Adquirir conocimientos en un entorno
así se convierte en un problema. Tanto los profesores jóvenes como los
experimentados manifiestan un escaso interés por los resultados del
aprendizaje. Este es un problema común del sistema escolar en secundaria. El
problema se ve agravado debido a que para obtener un salario digno el maestro,
tiene que tomar más horas en diferentes secundarias.
Y en
cuanto a calidad deja mucho que desear debido a que los profesores no tienen
tiempo para prepararse para las lecciones, una gran carga de trabajo conduce
inevitablemente al agotamiento físico y emocional. Hay muchos maestros que
llegan a la secundaria por azar de su destino y es que no tienen otra
alternativa de empleo, pero estudiaron una carrera Universitaria, y comienzan a
enseñar. El trabajo debería ser pagado adecuadamente. Un profesor con 10 grupos
se está ahogando en papeleo, en rutina de clase, falta de interés por los
temas, no tiene tiempo para su desarrollo personal.
Agréguele a esto que si desea el profesor
utilizar material relevante lo tiene que pagar de su bolsa. Ahora comprenderá
por qué las lecciones típicas de la escuela secundaria son tan aburridas. La
moda de las computadoras llego a la secundaria, pero muchos de los profesores
viejos no logran adaptarse, no entienden el manejo, y demuestran abiertamente
su rechazo. Si, analizamos en volumen de estos maestros, veremos que ya pasaron
su etapa de vida para su jubilación, pero eso les significa una caiga en su
salario de por si pésimo, por ello permanecen hasta casi su último suspiro en
esta vida en el aula.
Muchos de los jóvenes son desanimados a
estudiar en secundaria, en parte porque no solo enfrentan la hostilidad de sus
maestros, sino la forma de explicar, socializar, exigencias, la apatía del
profesor por profundizar en temas que le interesen. Los exámenes los estresan,
puesto que les exige dar respuestas concretas de conformidad con el criterio
del profesor, y algunas que ni siquiera se tocaron en clases.
El
primer problema de la educación moderna es que la mayoría de los programas
educativos implican el mismo estudio de las humanidades, las ciencias exactas y
naturales. Los intereses e inclinaciones de un estudiante de secundaria en
particular no se tienen en cuenta. Cada profesor de asignatura considera que su
disciplina es la principal y trata de cargar al máximo a los alumnos. La
posibilidad de elegir un perfil generalmente solo está disponible para
estudiantes de secundaria, e incluso así no en todas las escuelas.
Los estudiantes pierden el tiempo en temas
odiosos e innecesarios y que muchas veces no los atraen; este es un
inconveniente importante de la educación escolar moderna. La forma diseñada de
la educación de la educación secundaria les permite concentrarse en las
disciplinas básicas. Por ejemplo, no tienen la oportunidad de conectarse con lo
que sientes es su vocación, inclinación por lo que le presta poca atención a lo
que no le atrae y con ellos su calificación es baja en esta materia misma que
al finalizar su educación secundaria se sumará y dividirá entre todo el
promedio.
Lo mismo
ocurre en el bachillerato afectándoles su elección a la carrera Universitaria
seleccionada. Algunos sienten por su vocación que pasan la mayor parte de su
tiempo en materias que no me serán útiles: física, química, informática. La
escuela debería ser inclusiva permitiéndole que estudie lo que ama Por ejemplo
si ama historia, arte, literatura, idiomas etc. Y, estudiar menor tiempo en
materias que el joven no aprecia que le sirvan al final solo para su
certificación.
La calificación se compone de muchos indicadores,
en particular, el puntaje promedio del estudiante entre ellos el examen final.
A menudo, las estimaciones no se correlacionan con el conocimiento real.
Además, para muchos alumnos, las notas generan complejos y se convierten en
motivo de bullying y otros problemas de aprendizaje en la escuela. Al graduarse
de secundaria, o bachillerato, es juzgado por sus calificaciones. Los de altas
calificaciones son admitidos de inmediato y los de bajas pasan la vergüenza en
ser rechazados teniendo que entrar a estudiar a una carrera que no es de su
agrado.
Eso les
estropea el ánimo, y sus padres lo censuran mentalmente como un tonto. Un joven
que desde niño viene siguiendo obligadamente reglas inútiles, lo que le va
ocasionando nuevos problemas en el campo de la educación. La presión se va
apoderando de su ánimo. ¿Qué decir de la
calidad? ¿Seriamos capaces en diferenciar a un joven con siete de calificación
de uno con nueve? ¿Cómo evaluar su profundidad? Si, sabemos que en esa
calificación va acompañada del “Cállate, siéntate, no molestes, etc.”
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